Juegos
0 comentarios

Spelunker Party! – La reseña

Por el Jueves 9 de Noviembre de 2017
Sigue a GamerFocus en redes sociales:
 

Desarrollado por MicroGraphicImage y originalmente lanzado para los computadores Atari 8-bit en 1983, Spelunker fue posteriormente adaptado por Brøderbund para Commodore 64 y en 1985 al japonés Famicom, llegando dos años después a NES en occidente (además de arcade y MSX). Fue un juego especialmente caracterizado por gozar del declarado protagonista más débil de la historia, así como de unas mecánicas fácilmente irritantes acompañadas de innumerables muertes por escenario.

Una cosa es que un título ofrezca reto decente cuya única limitante es la habilidad del jugador, pero otra es que el reto surja a raíz de un diseño frustrante intencionalmente construido para instigar la ira de los usuarios, algo ciertamente sádico. En Spelunker, caer de una muy pequeña altura desde una cuerda o plataforma, tan solo unos centímetros arriba de ‘lo normal’, significa la muerte. Recibir algo de guano de murciélago en la cabeza, aunque nada agradable, absurdamente mortífero. Los restos de una bengala utilizada para ahuyentar dichos murciélagos, incineración automática para el espeleólogo. Algo de vapor, hasta la vista.

Existe cualquier cantidad de formas realmente estúpidas en las que el jugador puede perder vidas al interior de las cuevas en la serie Spelunker, que no tienen nada que ver con los peligros naturales de la espeleología o caza de tesoros. Este masoquismo, lejos de alejar a algunos, ha hecho que otros lo consideren un clásico de culto. Aun cuando otro juego de Brøderbund como Lode Runner siguiera una premisa similar pero mucho mejor ejecutada. O aquel homenaje indie de 2008 con su propia personalidad, el buen Spelunky.

Tras unas cuantas secuelas y revisiones modernas para la anterior generación, la serie volvió en 2015 con Spelunker World de la mano de Tozai Games y publicado por Square Enix, pero solo para PlayStation 4 y PS Vita en un modelo free-to-play que sería descartado para la última edición conocida como Spelunker Party!, tanto para PC (Steam) como Nintendo Switch.

Spelunker Party! es efectivamente el relanzamiento de Spelunker World pero en una versión definitiva sin micropagos, con todos los 100 niveles originales así como otros adicionales y el multijugador cooperativo (reducido de seis a cuatro jugadores máximo), que permite pantalla dividida en modalidad local offline.

El mundo de juego, sin embargo, ha sido rediseñado y separado en cinco áreas; igual con el menú principal que ahora ofrece una especie de lobby donde se puede acceder al catálogo del equipo obtenido, la tienda interna del juego, y un modo especial de búsqueda (automática) de objetos o tesoros para los caninos que reclutamos en el camino. Fragmentos de piedras litográficas, que otorgan también equipo adicional una vez formada la imagen del objeto correspondiente, han sido designados a niveles específicos en lugar de aleatorios, mientras que las vidas se extendieron de tres a cinco.

Volviendo a tomar el papel del clásico Spelunker (protagonista hombre), así como Spelunkette (protagonista mujer) y los desbloqueables ‘Dark Spelunker’ y la hermana de Spelunkette, los jugadores pueden lanzarse a la travesía minera ya sea solos o en modalidad cooperativa, online o local. Por supuesto, y como bien reza el dicho de Hyrule, es peligroso ir solo, pero viajar acompañado no es que facilite la situación, aunque si la hace más divertida dadas las irrisorias y ocasionalmente incomprensibles muertes.

Nunca terminaremos de comprender cómo hacen Spelunker y sus colegas para no fallecer cayéndose de la cama o bajándose de un auto, en su vida cotidiana fuera de las cavernas.

Y es que la infame dificultad en el ancestro de Spelunker Party! (que a pesar de su nombre no tiene nada que ver con minijuegos), vuelve a estar presente en esta última entrega, pero con una progresiva curva de aprendizaje, que en cierta forma la justifica. Mientras en el título de NES bastaba iniciar para morir por un minúsculo error de cálculo en los saltos, en la moderna y visualmente atractiva versión comenzamos con niveles excesivamente fáciles, que con el pasar de los mismos van introduciendo secciones inesperadas y obstáculos para conseguir los tesoros que elevan el puntaje final. Por cada puntaje se pueden obtener una, dos, tres o cero estrellas según el desempeño, por lo que no es simplemente buscar las llaves multicolor que abren paso y terminar un nivel, sino explorar cada rincón.

Plataformas, ascensores, cuerdas, vagonetas mineras, estaciones de oxígeno, todos aquellos elementos de juego originales se encuentran presentes en su forma modernizada, así como la música remasterizada. Del mismo modo, no solo nuestros propios e inocentes saltos son los mayores enemigos, sino que estalactitas, pozos, murciélagos, serpientes y arañas repiten antagonismo como causantes de muerte directa. Hay rocas que podremos explotar con bombas y bengalas para los murciélagos, pero el elemento principal a tener en cuenta es el oxígeno (el cual se puede recuperar en las estaciones checkpoint repartidas), que hace las veces de energía y temporizador.

Por supuesto al hablar de Spelunker, tenemos también el regreso de los fantasmas, nada tímidos como los del mundo de Mario y compañía. Estos pueden atravesar muros y superficies, causando muerte al contacto directo con el jugador como por variar, pero pueden ser repelidos con una pistola que expulsa el mismo preciado oxígeno que nos mantiene con vida bajo tierra. A veces encontraremos fantasmas de enorme tamaño que en realidad son la unión de varios de ellos, los cuales consumen una buena cantidad de oxígeno para derrotar.

Acostúmbrate a esta pantalla en niveles más avanzados.

El diseño de los niveles es realmente simple pero justo lo que el juego requiere para incrementar la dificultad conforme se avanza en la exploración, con una presentación limpia y musicalmente ambientada acorde con el ritmo de los escenarios. Los personajes podrían parecer demasiado infantiles para el tipo de juego en el que nos adentramos, pero en vista de quererlo ofrecer como un producto más familiar enfocado en la colaboración y no la competencia, no se les puede culpar. Eso sí, al recorrer Spelunker Party! en modo solitario encontraremos secciones que requieren la ayuda de por lo menos otro jugador para obtener ciertos tesoros, lo cual no deja de ser una limitante que obliga a utilizar el modo cooperativo, cuyos servidores en el online pueden tardar un rato considerable ubicando participantes.

Algo para destacar a favor de la fiesta minera es que al superar más niveles y desbloquear fragmentos de piedras litográficas, podremos obtener y equipar a los personajes con diferentes cascos, gorros y atuendos que poseen beneficios adicionales, como protección al guano, a las rocas gigantes, el fuego, el vapor, las arañas y serpientes, entre otros. Estas protecciones que salvan vidas son limitadas por nivel, pero claramente una ayuda invaluable. Todos los elementos del equipo los podremos mejorar con oro y subirán de nivel cada vez que se porten, al igual que los perros de compañía.

No hace falta aprender complicados comandos de juego para disfrutar genuinamente la experiencia de Spelunker Party!, solo disposición y constancia, pues la cooperación es opcional. Detrás de su inocente apariencia yace una porción del espíritu del original Spelunker, y eso solo puede significar alegría para unos, o el terror para otros. Es seguro que la posible frustración provenga de un diseño arcaico que a veces se deja ver en las absurdas muertes por saltos bajos, aunque la variada ramificación de rutas disponibles al escoger niveles y el equipo personalizable para los personajes, son una bienvenida que atenúan las injusticias subterráneas, pero que no evitan gritarle de vez en cuando a la pantalla.

Reseña hecha con una copia digital de Spelunker Party! para PC (Steam) brindada por Square Enix Latinoamérica.

Calificación de GAMERFOCUS
 
General
7.1

Puntuación final
7.1

Pasa el mouse y califica
Calificación de Usuarios
 
General

Puntuación de los usuarios

Ya has calificado esta reseña

Comentarios