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Uncharted: The Lost Legacy – La reseña

Por el Martes 22 de Agosto de 2017
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La historia de Nathan Drake ha terminado. No hay que sentirse tristes por ello. Su arco argumental se cerró satisfactoriamente, durante cuatro (¿cinco?) juegos lo vimos madurar y evolucionar hasta convertirse en un personaje digno de ser recordado. Pero su retiro no tiene que significar el final de la saga de Uncharted y con The Lost Legacy, Naughty Dog viene a probarnos que su universo existe mucho más allá del buen Nate y que aún sin él puede brindarnos aventuras tan emocionantes como las del pasado, incluso más, y con personajes aún más carismáticos, como la atrevida Chloe Frazer, su ex-compañera de aventuras.

Es absolutamente inevitable comparar este juego con Uncharted 4: A Thief’s End debido a su propia naturaleza. The Lost Legacy es un juego completo, pero comenzó siendo un DLC de la aventura de los hermanos Drake. No solo comparte motor y un sistema de juego exacto, sino todas sus mecánicas incluyendo algunas nuevas como el gancho, deslizarse, el jeep, o el mejorado sigilo.

Los combates siguen desarrollándose en las mismas áreas extensas que dan muy buenas opciones a los jugadores para usar la estrategia que quieran, acabar con los enemigos uno a uno sin ser vistos (aprovechando también la nueva pistola con silenciador), despejar una ruta hasta el terreno más alto para hacer de francotirador o desatar un tiroteo aprovechando las coberturas y moviéndose por todo el terreno escalando, nadando o usando el gancho. Estas opciones hacen que dichos momentos sean bastante divertidos y hasta variados, ya que si una aproximación falla siempre se puede usar otra.

Esta continuidad con la obra anterior es algo que puede ser tan negativo para algunos como positivo para otros. Por un lado se le puede acusar de ser “más de lo mismo” (critica que, siendo honestos, también puede aplicarse a todas las secuelas protagonizadas por Nate) y aburrir a quienes el anterior juego ya hubiera dejado satisfechos o cansados. Hereda los problemas que siempre ha tenido la saga como el sistema de saltos casi automático que carece de reto, poca variedad de enemigos, pésimo combate cuerpo a cuerpo y unos acertijos simplistas que no requieren mucho análisis y que hasta muchas veces se pueden resolver por accidente.

Pero no todos lo ven así. Esta entrega sigue siendo visualmente espectacular, fácil de controlar y mantiene un ritmo impecable entre sus momentos de combate, puzle, exploración y plataformas. Esto lo hace muy atractivo para casi toda clase de jugadores, desde los veteranos de la saga que quieren más de lo que aman, hasta los novatos que vienen a ella por primera vez, probablemente atraídos por el cambio de protagonista.

Eso no significa que el juego no tenga novedades, entre ellas un sencillo minijuego de forzar cerraduras que no aporta mucho a la jugabilidad pero encaja con la personalidad de Chloe. Lo que sí se puede considerar una fuerte mejora es el escenario del valle occidental de India, el cual podría ser una respuesta directa a los comentarios positivos que recibieron las secciones de Madagascar y el bote en Uncharted 4. Escenarios semi-abiertos que daban más libertad de exploración que el resto del juego.

El valle no solo está mejor diseñado que estos dos ejemplos, por lo que resulta más fácil de explorar, sino que hay mucho más por hacer y encontrar en el mismo. Tenemos tres objetivos principales que podemos visitar en el orden que queramos, un par de lugares opcionales que nos dan pistas sobre a dónde debemos ir y una misión opcional completa con varios retos y acertijos con una muy buena recompensa, que hará muy felices a quienes busquen completar el juego al 100%. Lo mejor es que esta vez si contamos con un mapa que hace el recorrerlo mucho más llevadero. Gracias a todo esto podemos pasar la mitad de este juego solo en este escenario sin aburrirnos.

Dependiendo que tanto nos apuremos y si decidimos o no hacer las misiones opcionales, podemos llegar al final de The Lost Legacy a las 7 o 9 horas de juego. Esto puede parecer poco para algunos, pero la verdad es una duración más que apropiada para su estilo de juego. Hay un momento en todos los anteriores Uncharted donde se comienzan a alargar innecesariamente, presentando capítulos completos que no aportan nada a la trama ni a la jugabilidad. Esta vez no tenemos ese problema. Además hay que recordar que es un juego de precio reducido.

Si aún así sienten que esto es poco siempre pueden dedicar tiempo al modo multijugador, el cual es el mismo de Uncharted 4: A Thief’s end con una opción extra: ‘Survival’, donde enfrentamos en modo cooperativo a oleadas de enemigos a veces con restricciones específicas como “Solo atacar con pistolas”. Es un buen extra, pero el fuerte del juego está en su historia.

¿Y cuál es esa historia? Chloe está en busca de El Colmillo de Ganesha, una valiosa y mítica reliquia del imperio Hoysala. Para ello recluta a Nadine Ross, la antagonista de Uncharted 4, quien le colabora en su búsqueda mientras se enfrentan al ejército rebelde de un hombre llamado Asav, que quiere el colmillo para comenzar una guerra civil.

Como pueden ver la historia en si no es nada especial, pero su desarrollo si nos presenta elementos interesantes: Chloe busca el colmillo porque fue la obsesión de su padre (algo que muchos compararán con Rise of the Tomb Raider) y quiere reconectarse con su herencia India, lo que marca una bienvenida diferencia con los pasados Uncharted, que mostraban poco respeto por las culturas a las que pertenecían los tesoros que cazaban. Por otro lado tenemos su relación con Nadine, la cual evoluciona de una relación profesional en la que a duras penas se soportan a una fuerte amistad en la que se apoyan sin restricciones.

Pero llegar ahí no es fácil a causa de las mentiras, desconfianzas y diferencias entre ellas. Chloe es una ladrona bromista al estilo de Nate y Nadine es una militar que se toma todo con seriedad, lo que lleva a conversaciones muy entretenidas y graciosas entre ambas que a medida que avanza el juego tocan toda clase de temas, desde los lugares a los que desean viajar hasta sus pasadas relaciones y el sexismo que han enfrentado en sus vidas.

Opuesto a ellas tenemos a Asad, el líder rebelde que inicialmente parece un personaje interesante gracias a su interés en la historia India y a su relación con Nadine, pero al final termina siendo un psicópata más al estilo de Lazarevic de Uncharted 2.

Otro elemento que se hereda de anteriores juegos son los espectaculares paisajes que nos dejarán embelesados (los personajes se aseguran de expresar lo bellos que son), y para sacarles el mayor provecho disponemos de un modo fotográfico donde podemos cambiar el ángulo, brillo, filtro y toda clase de parámetros para que nuestras capturas de pantalla se vean lo mejor posibles. También podemos cambiar la expresión de Chloe para dar pie a imágenes muy divertidas. Tal vez no pierdan tanto tiempo en este modo como en Horizon Zero Dawn, pero seguro que lo aprovecharán varias veces.

Hay momentos en que The Lost Legacy se siente como un “Uncharted Greatest Hits”, y aunque es verdad que repite muchos de los grandes momentos de la serie, logra tener una identidad propia y llamativa gracias a sus protagonistas, su desarrollo, un escenario más abierto y una duración más apropiada. Hubiera sido bueno que Naughty Dog tratara de mejorar los momentos de plataformas y diseñara puzles más interesantes, pero a pesar de esto es el Uncharted mejor balanceado de todos. No vamos a extrañar a Nathan Drake después de todo.

Reseña hecha con una copia digital de Uncharted: The Lost Legacy para PlayStation 4 brindada por PlayStation Latinoamérica.

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