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Manganime

Attack on Titan: Temporada 3, parte 2 – Impresiones

La más reciente temporada estuvo llena de emoción, acción e impactantes revelaciones

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La humanidad se ha recluido tras enormes murallas. En el exterior, enormes y aterradores titanes sin mente acechan para devorar a cualquier ser humano que encuentren. Esta trama representa un giro muy refrescante con respecto a las típicas historias de zombis y es el centro de la popularidad de Attack on Titan, serie que se ha convertido en un fenómeno mundial.

Este anime es tan popular que algunos dicen que el éxito inicial de Crunchyroll, la plataforma de ‘streaming’ de anime, es consecuencia directa de esta serie.

La evolución de Attack on Titan ha sido impresionante. Su primera temporada tenía muchos problemas de narrativa, animación y caracterización de personajes. Con el paso de los años, no ha hecho más que mejorar en todos los aspectos hasta convertirse en una serie excelente.

A pesar de sus fallos iniciales, no hay duda del poder que siempre tuvo este anime para capturar a los espectadores. Cuenta con personajes carismáticos, un estilo visual muy marcado y emocionantes escenas de acción. Al estilo de series como Lost, supo crear misterios intrigantes que hacen que la audiencia se sienta obligada a volver a ella episodio tras episodio.

Y las respuestas finalmente llegaron en la segunda parte de la tercera temporada.

La decisión de partir la tercera temporada en dos fue algo extraña. En 2018 pudimos ver los primeros doce episodios, pero los últimos diez se reservaron para 2019.

Temáticamente, esta división tuvo sentido. Su primera parte dejó de lado la guerra contra los titanes para centrarse en las conspiraciones políticas en el interior de las murallas. Esto permitió aumentar el contenido dramático de la historia, profundizar en el funcionamiento de su sociedad y dejar las cosas listas para las grandes revelaciones que vendrían luego. Estos episodios fueron comparados con las primeras temporadas de Game of Thrones.

Pero tarde o temprano teníamos que volver a los titanes. Esta segunda parte se centró en ellos. Estos diez episodios estuvieron llenos de acción, emoción y crueldad, siendo rematados con información sobre la mitología de la serie que llevábamos años esperando.

Esta es la historia de la retoma de la Muralla María, el distrito que vimos ser invadido en el primer episodio de la serie hace tantos años, cuando el Titán Colosal apareció por primera vez. En esa ocasión se nos presentó un misterio que parecía algo forzado: el contenido del sótano de la casa del protagonista, cuyo padre supuestamente sabía la verdad sobre los titanes.

La incapacidad de regresar a Muralla María por tanto tiempo hizo que este ‘misterio’ enojara a algunos espectadores. Se sentía como una idea plantada para mantenernos intrigados, pero sin nada de sustancia detrás. Con el paso de los episodios, surgieron nuevos misterios sobre el origen de los titanes y el pasado de la humanidad que opacaron el secreto del sótano.

A pesar de la forma tan torpe en que se planteó este misterio, su resolución fue espectacular. 

A partir de este momento encontrarán ‘spoilers’

La retoma de la Muralla María fue épica. Aunque el enfrentamiento contra el Titán Acorazado no fue muy diferente a los combates anteriores contra él, la esperada batalla contra el Titán Colosal fue impresionante y trágica. Este se convirtió en el episodio de una serie de televisión con la mejor puntuación de IMDB, superando a obras como Breaking Bad y Game of Thrones.

Ese impacto trágico encaja bien con el tema principal de estos episodios: el sacrificio. Los titanes estaban preparados para acabar con la legión de reconocimiento. Aunque nuestros héroes salieron victoriosos al final, el costo fue muy alto. Decenas de sus miembros perdieron la vida. La carga contra el Titán Bestia se dio con total certeza de que ninguno de ellos iba a sobrevivir. El momento en que vemos cómo arremeten hacia una muerte segura es estremecedor. Los animadores lograron representar de un modo increíble su miedo y horror.

Mientras tanto, un miembro del trío protagonista se enfrentó a otra muerte casi segura. Armin lleva a cabo un plan para derrotar al aparentemente invencible Titán Colosal sabiendo bien que perderá la vida. Son momentos llenos de tensión pura y una tristeza descomunal. Es imposible terminar de ver este episodio sin ver afectadas nuestras propias emociones.

El episodio siguiente no tiene combates, pero es igualmente intenso. Armin no murió, pero está a punto de hacerlo, igual que el comandante Erwin. La primera mitad de la temporada les permitió conseguir un suero que puede convertir a uno de ellos en titán para salvarle la vida. La discusión sobre quién lo merece más y la forma en que los sentimientos y creencias de los personajes podían afectar la decisión nos mantuvo en vilo. 

Ya habíamos visto muchas muertes en Attack on Titan. Algunas de ellas llegaron a ser bastante impactantes, pero las de este par de episodios lograron reflejar perfectamente los horrores y dilemas morales de la guerra. También dieron valor a los sacrificios de personajes en los que muchas veces no pensamos por ser terciarios.

Algo que resulta extraño y decepcionante es que la transformación de Armin quedó completamente ignorada. Él ahora es el Titan Colosal, pero esto es algo que no se exploró en absoluto. ¿Qué piensa el personaje más introspectivo de la serie sobre su nueva naturaleza?

Finalmente llegó la hora de explorar el sótano. Con ello vino la revelación de que los habitantes de las murallas no son los únicos humanos que quedan en el mundo y que su relación con los titanes es mucho más compleja de lo que parece.

La historia de Eldia y Marley es una clara metáfora del fascismo del Tercer Reich. Un grupo de personas consideradas ‘ciudadanos de segunda’ son controlados y mantenidos en guetos. Pero esta no es una simple memoria de los horrores del nazismo. Su principal objetivo es mostrar el círculo infinito de la violencia y venganza.

Supuestamente, los titanes de Eldia atormentaron el mundo hasta que Marley los detuvo. Marley convirtió a los descendientes de los eldianos en una casta inferior, víctima de injusticias. Cansados de esto, los eldianos se rebelaron y trataron de tomar de nuevo el poder de los titanes. Eren, hijo de uno de estos rebeldes, busca acabar con los titanes para vengar la muerte de su madre. Ahora que sabe la verdad, busca llevar su venganza contra Marley.

Cuando él y sus amigos finalmente conocen el mar en el último episodio, no puede disfrutar del lugar como los demás. Simplemente se fija en el horizonte y expresa lo siguiente:

“Si matamos a todos nuestros enemigos, ¿finalmente seremos libres?”.

Eren está atrapado en el círculo de violencia. No cabe duda que el sistema de opresión de Marley contra Eldia debe acabar, pero el hacerlo simplemente creará nuevas víctimas que a su vez buscarán venganza. Eren no considera una respuesta diferente a la violencia.

¿Existe una solución para este dilema?

Lo sabremos en el último trimestre de 2020, cuando se estrene la última temporada de la serie. Con algo de suerte, esta desenredará la innecesariamente compleja relación entre Eren, su padre, el Titán de Ataque, los poderes del Titán Fundador y la nobleza eldiana. ¿No podían hacer que esta importante parte de la mitología fuera un poco más sencilla?

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