En abril del 2023, el ‘manga’ de Tadashi Agi –Shin y Yuko Kibayashi– con arte de Shu Okimoto, The Drops of God (Kami no Shizuku), recibió una adaptación ‘francoamericanajaponesa’ de ocho episodios en acción real para la plataforma Apple TV+. Este fue uno de los raros casos en que una obra japonesa recibe primero un ‘live action’ internacional, que además cambia el género de uno de los protagonistas –originalmente japonés– para dotarle nacionalidad francesa. Con un tomo más dramático, en general es una muy buena adaptación y recientemente concluyó su segunda temporada en Apple TV+. El 10 de abril, Crunchyroll estrena la versión ‘anime’ de The Drops of God del estudio Satelight, por supuesto más cercana al material original y cuyo primer episodio tuvimos oportunidad de ver.
The Drops of God narra la historia de Shizuku Kanzaki, joven empleado en una compañía cervecera que resulta ser también hijo de Yutaka Kanzaki, experto enólogo y uno de los mayores coleccionistas de vinos en el mundo. Con una colección avaluada en 2 mil millones de yenes. A los 67 años, Yutaka fallece, dejando un testamento que da inicio a la búsqueda de las «Gotas de Dios», con el propósito de brindar orientación a sus dos herederos. Esto porque además de Shizuku, existe un discípulo de Yutaka llamado Issei Tomine, a quien consideraba hijo espiritual.
Tomine es profesionalmente crítico de vinos y es adoptado por Yutaka dos días antes de su fallecimiento, esto para que pudiese competir contra su hijo biológico. De acuerdo con el testamento, ambos deben demostrar sus conocimientos en enología y el ganador obtendrá como herencia la valiosa colección de vinos de Yutaka. Tomine es percibido como arrogante y frío, pero es completamente entregado a su pasión por comprender el vino, soportando dificultades e incluso arriesgando su propia vida para profundizar en el conocimiento de las descripciones en el testamento.
Kanzaki y Tomine deben descubrir a qué vinos corresponden definiciones específicas, que incluyen analogías poéticas e involucra identificar los ingredientes en la preparación de cada botella; algo que va más allá de los viñedos y las uvas. El verdadero problema para Shizuku –además de un rival difícil como Issei que podría arrebatarle su propia herencia–, es que el primero no puede probar vino alguno, por una experiencia traumática en el pasado con su padre. De esta manera, el olfato se convierte en su mejor aliado y junto a otros amigos del sector vinícola, debe estudiar y recordar todo lo que aparentemente Yutaka le enseñó de forma indirecta.

Es improbable generar una opinión general con solo el primer episodio del ‘anime’ The Drops of God, pero su ritmo adaptado del ‘manga’ parece más acelerado al de la serie en acción real, que logra contextualizar la trama de mejor manera. A ritmo pausado, pero certero con el tono y ciertos momentos de humor. En su lugar, el ‘anime’ cuenta con episodios básicos de solo 24 minutos, por lo que son más los vacíos que pueden sentirse y que esperaríamos los futuros episodios logren complementar. Esto puede deberse a conocer la historia en otro formato, así que valdría la pena saber qué opinan quienes no hayan leído el ‘manga’ o visto el ‘live action’.
Sin embargo, vale la pena seguir el viaje de Shizuku Kanzaki e Issei Tomine en su búsqueda de las «Gotas de Dios». Todavía es complejo definir si Camille Léger (Fleur Geffrier), la equivalente a Shizuku en Drops of God de Apple TV+, está totalmente inspirada en el personaje del ‘manga’, pues su interpretación es de una mujer más afectada por las decisiones de su padre, que generan cierto resentimiento hacia él y una imposibilidad médica para probar el vino. Esto la lleva a muchas situaciones donde sencillamente parece una protagonista con la peor suerte. Pero esa es solo una forma de adaptar la misma historia, pues en el ‘anime’ Shizuku sobresale como el típico protagonista «todopoderoso», en este caso en materia del vino. Y un tanto más jovial que su contraparte femenina.
Ya veremos si el ‘anime’ aplica lo del vino y solo mejora con el tiempo.

