Kamen Rider, el héroe enmascarado de Japón es reconocido como una institución en la cultura pop japonesa, siendo una de las franquicias más longevas del país desde su debut en 1971. A obra es la responsable de los géneros del tokusatsu y el Henshin Hero tal como se conocen hoy. El anime “Tojima Wants to Be a Kamen Rider” (Tojima Quiere Ser un Kamen Rider) producida por Liden Films en colaboración con Toei, y basado en el manga de Yokusaru Shibata, no es la clásica historia de Kamen Rider. En su lugar, este es un anime meta desde el punto de visto de un fanático adulto del universo Kamen Rider.
¿Qué pasaría si pudiéramos convertirnos en Kamen Rider?
El protagonista de este anime es Tanzaburo Tojima, un hombre de 40 años cuya vida ha estado completamente definida por su amor incondicional a la serie Kamen Rider original. Desde su infancia, Tojima seguía religiosamente las batallas del héroe contra la organización Shocker por televisión. Además, Tojima, en su vida adulta, ha moldeado su existencia basándose en los valores del Rider y ha entrenado constantemente su fuerza y habilidades físicas.

A pesar de su devoción, Tojima es consciente de que Kamen Rider es una serie de televisión y que la transformación en un ciborg con superpoderes es imposible en el mundo real. Con la llegada a la mediana edad, esta tensión entre el sueño y la realidad se agudiza. Es por eso que Tojima experimenta un momento de desesperación y resignación, simbolizado en la venta de su valiosa colección de artículos raros de Kamen Rider.
La historia da un giro cuando una oleada de crímenes comienza a ocurrir en todo el país. Estos son perpetrados por delincuentes disfrazados como los soldados de Shocker, organización terrorista contra la que lucha Kamen Rider. Cuando un festival local se ve amenazado, por estos maleantes liderados por un fanático de la organización Shocker. Es por esta razón que, Tojima se ve impulsado a actuar. Al ponerse una máscara infantil de Kamen Rider que se utiliza en los festivales, el protagonista da “vida al héroe” en el mundo real.

Sin embargo, Tojima no es el único afectado por el legado de Kamen Rider. La serie establece paralelismos en ambos lados de la ley y en sus dos primeros episodios se introduce otro vigilante. Una joven profesora, con la realidad igual de alterada, que ha adoptado el manto de Electro-Wave Human Tackle, con un traje claramente inspirado en de la era Showa.
Un homenaje al legado de la franquicia Kamen Rider

La animación —a cargo de Liden Films— captura el espíritu de la vieja serie tokusatsu con una paleta de colores rica, con sombras suaves, rojos intensos y un gran énfasis en poses dinámicas. Las coreografías de las batallas en Tojima Wants to Be a Kamen Rider son intencionalmente teatrales. Ya que están llenas de posturas amplias, efectos visuales y golpes exagerados.
Los combates son emocionantes y cada golpe se siente pesado gracias al buen timing de los still frames y los efectos de sonido. Finalmente, si bien Tojima Wants to Be a Kamen Rider no cuenta con grandes valores de producción como los éxitos de la temporada, lo compensa con la intensidad y el enfoque en la realidad de que Tojima, a pesar de su entrenamiento, es una persona común que puede sufrir heridas. Además, que sirve como un gran punto de entrada ala franquicia. ASí que deciden conocer más acerca del universo Kamen Rider, les sugerimos leer nuestra guía básica para conocer al héroe enmascarado de Japón.
Primeras impresiones de Tojima Wants to Be a Kamen Rider hechas con un acceso anticipado provisto por Crunchyroll.


