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Dragon Ball Super: Broly – Reseña

Después del Torneo del Poder, ¿qué guerrero puede hacer frente a Goku y Vegeta? Esta es la historia de Broly, el Super Saiyajin Legendario.

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A pesar de la importancia de Dragon Ball dentro del mundo del entretenimiento y la infancia de muchas personas, hay una suerte de consenso alrededor de la calidad de sus películas. Generalmente, estas van desde mediocres hasta aceptables. Esto se debe a que la gran mayoría sigue una estructura definida.

¿En qué consiste esta estructura? En primer lugar, ya que no son canónicas, las cintas debían ser autocontenidas y no imponer cambio alguno en la trama original. En segundo lugar, estas historias tenían combates como único hilo conductor.

Esto último no presenta un problema para los fanáticos de Dragon Ball, ya que el formato cinematográfico trae una serie de ventajas. Entre estas destaca el mayor presupuesto, el cual se prestó para crear algunas de las batallas más impresionantes y memorables de la franquicia. Por lo menos a nivel visual, claro está.

Sin embargo, eso cambió en 2013 con Dragon Ball Z: La Batalla de los Dioses.

A diferencia de las anteriores películas, La Batalla de los Dioses era canónica y solo contaba con un combate que servía como clímax. A causa de esto, la cinta estaba rellena de momentos comédicos —algunos bastante reminiscentes a los del Dragon Ball de antaño— y caracterización de personajes. Por desgracia, ya fuera por un genuino desagrado o el hecho de que sacó a varios fanáticos de su zona de confort, La Batalla de los Dioses no fue inicialmente bien recibida.

Dragon Ball Z: La Resurrección de Freezer (2015) fue la respuesta a ese descontento inicial. Sería un regreso al formato narrativo enfocado en los combates y, más importante, el retorno de uno de los villanos más icónicos de la franquicia. No obstante, había un grave problema: a diferencia de las películas que trataba de imitar, La Resurrección de Freezer debía ser tratada como una pieza del canon.

Dragon Ball Super: Broly

Si bien la cinta entregó un combate espectacular, su historia era 100% prescindible. A diferencia de La Batalla de los Dioses —que introdujo el concepto de los dioses de la destrucción y el Super Saiyajin Dios, además de los personajes de Bills y Whis—, el único evento de importancia en La Resurrección de Freezer fue la introducción de una nueva forma para el villano titular. El problema de esta cinta era que terminaba exactamente como comenzaba. No avanzaba la trama de forma significativa.

¿Qué lugar tiene esta retrospectiva de anteriores películas en la presente reseña? Bueno, resulta que Dragon Ball Super: Broly es una combinación exitosa de los mejores aspectos de La Batalla de los Dioses y La Resurrección de Freezer.

Dragon Ball Super: Broly

Dos tercios de Dragon Ball Super: Broly consisten en el combate contra el antagonista titular. Sin embargo, aunque sea por un puñado de minutos, la película deja que los personajes —tanto los nuevos como los ya conocidos— actúen como personas. Cabe recordar que, si bien son luchadores, estos personajes pueden expresarse por medio del diálogo y la cinta exprime esos momentos de quietud para brindar algunos diálogos comédicos que siempre son muy bienvenidos.

Sin embargo, lo anterior resultará secundario para una buena porción de los fanáticos. Lo que estos realmente querrán ver será batalla espectacular batalla entre Goku, Vegeta y Broly. ¿Pero qué puedo decir que no hayan mostrado los tráileres?

Previamente mencioné que el mayor presupuesto de las películas de Dragon Ball había dado lugar a algunos de los mejores combates de la franquicia. Si bien esto es cierto, la animación y las coreografías nunca iban mucho más allá de los límites de lo visto en la serie de televisión. Tal no es el caso de Dragon Ball Super: Broly.

Aunque fueron criticados apenas salió el primer teaser, los diseños de personaje más sencillos de Kazuo Ogura tenían un motivo muy claro. Todos aquellos conscientes de cómo funciona la industria de la animación saben que una ilustración con un menor número de trazos significa un proceso de animación más sencillo. Esto no solo se presta para crear batallas más fluidas, sino personajes más expresivos.

Sin embargo, las batallas no se limitan a ser simplemente más fluidas. Cada uno de los combates de Dragon Ball Super: Broly va más allá de lo que simplemente sería imposible en el formato televisivo. Es ahí donde entra la excepcional animación dirigida por Naohiro Shintani y la música de Norihito Sumitomo.

Mientras que la animación de Dragon Ball Super: Broly exalta la diferencia de cada uno de los estilos de pelea de los luchadores y lleva al límite la destrucción causada por los mismos, las melodías creadas para esta película complementan los combates de forma que adquieren un aire mucho más épico. Algunas incluso recordarán al final del Torneo del Poder. Por supuesto, tampoco se puede olvidar de cómo la excelente edición de sonido hace que cada golpe y ráfaga de ki lanzada tenga impacto.

Dragon Ball Super: Broly

Antes de analizar la fortaleza final de esta cinta, resulta justo señalar algunas de sus falencias. La más insignificante es exclusiva del doblaje latino, el cual supone nuevamente el regreso de las voces clásicas de los personajes. Si bien Mario Castañeda y compañía realizan excelentes interpretaciones, la dirección de Lalo Garza no evitó que el doblaje tuviera redundancias muy notorias.

Con lo del doblaje de lado, ¿cuál sería la mayor falencia de la cinta? Aunque esto no se convierte en un incentivo para no verla, hay que señalar las inconsistencias alrededor de tres personajes: Broly, Paragus y Freezer.

El primero es presentado como un saiyajin pacífico, pero uno capaz de luchar en el caso de que él y sus seres queridos sean amenazados. Sin embargo, no duda en lanzarse en combate contra Goku y Vegeta. El segundo es introducido como un padre protector, capaz de traicionar a su rey para proteger a su hijo. No obstante, a lo largo de la película es antagonizado por su inconsistente trato desconsiderado de Broly. Finalmente, en un punto Freezer reitera su deseo de acabar personalmente con Goku. Sin embargo, no tiene problema alguno en dejar que Broly haga el trabajo sucio.

Dragon Ball Super: Broly

A pesar de estas inconsistencias, la película logra tomar un personaje tan conocido por ser tan plano y con un origen tan ridículo como lo es Broly y lo apunta hacia una dirección mucho más interesante de lo hecho por la trilogía de cintas en las que originalmente apareció. Lo mismo aplica a Freezer, que al final de la cinta evidencia un particular desarrollo de personaje. Todo esto deja la puerta abierta a que Akira Toriyama expanda el universo de Dragon Ball por medio de un nuevo proyecto.

Dragon Ball Super: Broly es una película que sabe perfectamente qué es lo que quieren los fanáticos de la franquicia y va más allá de los limites para lograrlo. Afortunadamente, lo hace sin descuidar su historia ni sus personajes. Su hilo conductor —compuesto de una pizca de exposición, unos cuantos momentos comédicos y litros de acción frenética— permite que la película tenga una amplia variedad de atractivos y un ritmo adecuado por medio del cual exponerlos.

Dragon Ball Super: Broly
3.3/5 Nota
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