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X-Men: Apocalypse – La reseña

Bryan Singer presenta la película que cierra esta ‘nueva’ trilogía. ¿Cumplió con lo que prometía? ¡Pues te invitamos a leer esta reseña!

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A lo largo de los últimos días se ha hablado mucho de lo mala que es X-Men: Apocalypse. De hecho, se le ha comparado con X-Men: The Last Stand, quizá la peor película de la franquicia. Con este pensamiento fui a la premier para ver qué tan trágica iba a ser mi experiencia, para darme cuenta que en verdad… la disfruté. No es una película perfecta y está lejos de ser excelente, pero compararla al bodrio dirigido por Brett Ratner ya es muy exagerado.

Como ya se nos ha revelado, X-Men: Apocalypse es la adaptación de uno de los arcos más importantes de los cómics. Sin embargo, también se toma libertades creativas que no son ajenas a la franquicia, como sucedió con Days of Future Past.

La cinta nos presenta a Apocalipsis o En Sabah Nur, el primer mutante, quien tras un largo «sueño» busca recuperar su posición como regente de la tierra y así devolver el poder a quien lo merece: la raza mutante. Si se les hace familiar la trama es porque es la misma que ya hemos visto en la gran pantalla desde la primera película de X-Men en el 2000, pero con villanos e interpretaciones diferentes.

De esta forma, Apocalypse (Oscar Isaac) aparece en El Cairo y empieza a reclutar a quienes serán sus cuatro jinetes: Storm (Alexandra Shipp), una chica rebelde que idolatra a Mystique (Jennifer Lawrence); Angel/Archangel (Ben Hardy), un joven perdido en el alcohol y la depresión; Psylocke (Olivia Munn), quien guía a En Sabah Nur para encontrar más mutantes, y Magneto (Michael Fassbender), quien después de otro trágico accidente está dispuesto a abandonar nuevamente su humanidad para acabar con la raza humana… por tercera vez.

Por su parte, Charles Xavier (James McAvoy) trabaja cada día más en su academia para mutantes, o escuela para jóvenes superdotados, en la que invierte su tiempo ayudando a aquellos con habilidades extraordinarias; tal como Jean Grey (Sophie Turner), que no tiene control sobre sus dones telequinéticos, y Scott Summers/Cyclops (Tye Shreridan), que apenas ha descubierto sus poderes.

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También participan personajes como Nightcrawler (Kodi Smit-McPhee), Quicksilver (Evan Peters), Stryker (Josh Helman), Beast (Nicholas Hoult) y Moira Mactaggert (Rose Byrne), que aparece nuevamente en la franquicia después de su ausencia en Days of Future Past. También aparece Jubilee (Lana Condor), pero aparte de salir en el material promocional de la cinta no hace NADA. Justo como en la serie de los 90…

Como decíamos, X-Men: Apocalypse no es una mala película y decir que es peor que The Last Stand es exagerado. Sin embargo, sí tiene un par de falencias que hacen que la cinta no sea perfecta. Lo más notable es que no hay un desarrollo conciso de personajes y la mayoría se sienten que están ahí por su nombre y no por su importancia. Este es el caso de Storm, Psylocke y Angel, quienes a pesar de su rango como Jinetes del Apocalipsis no tienen una mayor participación en el argumento de la cinta.

¿Esto es algo malo? No completamente. Hay que admitir que a nivel técnico los personajes lucen muy bien y son partícipes de escenas de acción bastante dinámicas, donde brillan por sus habilidades particulares. Claro, eso tampoco debe cegar nuestro juicio porque sabemos internamente que su representación pudo haber sido mucho mejor.

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En cuanto a Magneto, X-Men: Apocalypse hace un buen trabajo al jugar una vez más con su dilema personal y lo explora a través de una gran pérdida a nivel emocional. Si bien ya conocíamos esta faceta del personaje, la interpretación de Fassbender hace que sea más fácil asimilarla, incluso si solo es un recurso perezoso para hacerlo integrante de los Jinetes del Apocalipsis.

Ahora, sobre Apocalypse se ha hablado mucho y no hay nada que se pueda agregar en cuanto a su diseño. No es horrible, pero si es muy feo. No obstante, Oscar Isaac se las arregló para hacer de este personaje uno imponente gracias a su interpretación de voz y lenguaje corporal, haciendo que en verdad podamos reconocer a este mutante como un ser temible dentro de este universo, tanto por sus habilidades como por su poder de manipulación sobre los demás. Aun así no es un villano perfecto y para el final se siente algo desvanecido, aunque esto era algo inevitable.

Por el lado de los X-Men, cada uno tuvo una participación apropiada según los eventos de la película (al menos en cuanto a los nuevos miembros), dándonos a conocer el temible poder de Jean, las creencias de Nightcrawler y el naciente liderazgo de Scott (así como su amor por ya saben quién). Irónicamente, Mystique no tuvo tanto protagonismo si lo comparamos con su aparición en los tráilers y su participación en la cinta no fue exagerada. Asumo que su predominancia en el material de promoción simplemente obedecía a una buena (o mala, según como se vea) estrategia de mercadeo.

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En general, X-Men: Apocalypse tiene un argumento simple y algo débil pero que funcionó por la forma en que manejó el conflicto entre los personajes. Si bien hay unas relaciones que se exploran más que otras, la cinta cumple con el propósito de establecer una nueva generación de mutantes que de ahora en adelante se encargarán de llevar la franquicia cinematográfica a un nuevo horizonte.

Quizá esto último sea lo que genera más conflicto, pues es inevitable sentir que X-Men: Apocalypse es una película apresurada, prestando poco espacio para una resolución digna del conflicto central. ¿Esto implica que la acción fue mediocre? ¡Para nada! Cada escena fue bien pensada y rodada (sin cámara temblorosa), así ésta no tuviera que ocurrir, como es el caso de la aparición de Wolverine.

Soy fan número uno de Hugh Jackman y su interpretación de Wolverine, pero su aporte a la película es nulo porque presenta un «arco argumental» que no viene a aportar nada al conflicto con Apocalypse. Sin embargo es grato verlo nuevamente en pantalla, con una versión más salvaje de sí mismo y un diseño que se asemeja al del clásico Arma X. Tampoco es como si nunca nos hubieran contado sus orígenes en todas las películas posibles.

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Algo similar sucede con Quicksilver, que intenta igualar su escena previa en Days of Future Past pero de una forma en parte recargada. Sin embargo, su relación con Magneto pudo haber sido un conflicto central mientras le hacía tributo al cómic, para darle peso al lazo entre padre e hijo en este universo cinematográfico. Desafortunadamente, esto solo se explora de forma superficial y su potencial se desaprovecha.

La cinta definitivamente tiene un par de elementos flojos que se pudieron utilizar mejor para dar mayor peso a la trama y así beneficiar su ritmo e historia. No obstante, X-Men: Apocalypse brilla por ser un filme divertido con buenas escenas de acción, una banda sonora a la altura de la franquicia y efectos visuales para destacar.

X-Men: Apocalypse es una película que se siente apresurada y algo inconclusa en su afán por establecer una nueva generación de mutantes, pero no deja de ser divertida. Si bien presenta apropiadamente algunos personajes, otros aparecen de forma gratuita y no contribuyen a la historia. Los fanáticos de la franquicia lo tendrán más difícil al dar un veredicto ya que podrían odiarla o amarla, pero es recomendable verla para dar cierre a este ciclo que comenzó en el 2011. Ahora, ¿es mejor que First Class o Days of Future Past? Desafortunadamente, no. ¿Mejor que The Last Stand? Claro que si.

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