- A Link to the Secret Room
La difunta revista Nintendo Power solía organizar toda clase de concursos que les permitía a los fanáticos de la Gran N diseñar contenido o incluir sus nombres para las secuelas de sus juegos favoritos. Uno de estos fanáticos logró quedar estampado en el globalmente aclamado A Link to the Past, uno de los juegos más representativos de la saga The Legend of Zelda.
El único problema es que no mucha gente pudo acceder al cuarto secreto donde se desplegaba la prueba de su logro, ya que la única forma de entrar al mismo era con cinco métodos “rompe juego”. Uno de los bugs involucra las botas de Pegaso y correr desde el Santuario hasta las cloacas del castillo. De ser ejecutado correctamente el jugador cae en un cuarto con 45 rupias azules, y una salida que da justo afuera de la casa de Link.
El mensaje de la piedra telepática era el premio prometido a aquel fanático.



