Una de las tendencias más populares y curiosas del mundo de los videojuegos en la última década han sido los juegos de terror inspirados en iconografía infantil. Al enorme éxito de FNAF le siguieron el de títulos como Bendy y Poppy Playtime que se convirtieron en fenómenos por derecho propio, pero hay docenas —tal vez cientos— de juegos con ideas similares que no logran resaltar tanto, aunque algunos sí alcanzan algo de popularidad viral y se convierten en obras de culto. Uno de ellos es Amanda The Adventurer, el cuál salió para PC en 2023, luego llegó a Nintendo Switch y ahora finalmente está disponible en plataformas como Xbox y PlayStation. Es hora de darle una mirada a este curioso título en esta reseña.
En este mundo, Amanda la aventurera era un popular programa educativo infantil (claramente inspirado en Dora la Exploradora) emitido en ciertas partes de Ohio. En este, una niña afroamericana llamada Amanda y su amigo la oveja Wooly le ensañaban a los niños sobre comida, animales y más temas… pero había algo raro en ese programa. Los episodios comenzaron a tocar temas cada vez más oscuros, la protagonista se ponía violenta y algunos de sus televidentes desaparecieron sin dejar rastro.
Puede describir a Amanda The Adventurer como un ‘escape room’ muy elaborado. Tenemos que ver las cintas de VHS y usar las pistas que nos dan al verlas para encontrar más. Algunas nos permiten avanzar en la trama y llegar a alguno de los cinco finales que tiene, mientras que otras revelan detalles sobre la misteriosa trama que rodea a este ‘show’ infantil.
Todo el juego se desarrolla en un ático con un televisor en el que reproducimos las cintas de video y muchos otros objetos con los que podemos interactuar para resolver las pistas que nos dan, como una cocina de juguete, un enorme reloj y una filtración de agua. Estos puzles no son necesariamente difíciles y la mayoría nos dicen exactamente qué tenemos que hacer, pero hay un par que no tienen mucha lógica. Nos pusieron a dar vueltas por todos lados antes de tentarnos a mirar una guía en internet.
A pesar de esos pocos obstáculos, avanzamos de forma muy fluida en la aventura y en menos de tres horas ya habíamos sacado todos los finales principales. Sacar todas las “cintas secretas” y el último final requirió una hora más y una pequeña pista de alguien que ya se había pasado el juego y nos puso en la dirección correcta. Dado los límites que pone el juego y que las soluciones a todo se encuentran dentro de una sola habitación, no es una tarea imposible sin ayuda.

Para ser un juego de horror, Amanda The Adventurer no nos asustó mucho. En uno de los finales podemos ver una criatura con un diseño algo aterrador (aunque no necesariamente original) y hay algunos pocos “sustos repentinos”, pero nada que nos impidiera dormir por la noche. Eso sí, hay algunas escenas ligeramente perturbadoras y sufrimos mucho por el pobre Wooly, que no merece las penurias que tuvo que pasar… ¿O tal vez sí las merece?
Más interesante resultó descubrir detalles sobre el “lore” o mitología detrás de la historia. Si vamos simplemente por los finales, no nos enteraremos de qué está pasando en realidad. Pero si ponemos atención a todos los detalles, leemos los documentos que nos encontramos y demostramos curiosidad, vamos a revelar una oscura trama de… mejor no decimos más, es ‘spoiler’. Esta es la clase de juego que sirve de carnada a esa industria de youtubers que nació con FNAF y que se dedican a analizar hasta el más mínimo detalle de un juego para descubrir su historia oculta.
No podemos negar que funciona. Encontramos casi todos los secretos que guarda Amanda The Adventurer en una sola sentada porque estábamos intrigados. Sin embargo, no es la mejor experiencia del mundo. La versión del juego para PS5 está plagada de errores de localización al español, encontramos elementos importantes para la trama que estaban sin traducir e incluso algunos errores de redacción.




Por si fuera poco, la forma en que funciona el cursor es muy molesta. Este está siempre presente en mitad de la pantalla y estorba bastante cuando no lo necesitamos. Además, tratar de moverlo usando las palancas del control es bastante impreciso. También encontramos varios ‘bugs’ —uno de los cuales nos hizo perder bastantes minutos de progreso— y glitches constantes que hacían que mover objetos por el ático fuera toda una molestía.
También hay que decir que no es un juego especialmente “bonito”. Los gráficos del ático son bastante genéricos y el programa infantil como tal tiene el mismo estilo de las primeras series animadas CGI de los años 90, que hoy en día se ven bastante mal. Esto sin duda es hecho a propósito para reflejar cierta época y causar emociones específicas, pero también tiene la ventaja de que es más barato de hacer.

Amanda The Adventurer es una distracción divertida e interesante, pero en el fondo solo es un ejemplo más de los montones de títulos que se pegaron de la popularidad de FNAF y sus imitadores. Es la clase de juego que se convierte en una obsesión durante un par de días mientras encontramos todos los secretos y vemos videos sobre su ‘lore’ en internet. Se acerca una secuela que puede volver a poner los reflectores sobre Amanda y Wooly, esperamos que la pobre oveja no sufra tanto esta vez.
Esta reseña está hecha con una copia digital de Amanda The Adventurer para PlayStation 5 suministrada por DreadXP. Este juego también está disponible para PS4, Xbox, Nintendo Switch, dispositivos móviles y para PC mediante Steam y itch.io.



