Sun Wukong, el rey mono de las leyendas chinas, no es un extraño en el mundo de los videojuegos. Fue un personaje recurrente en juegos como Monkey Magic, Sonson y Monkey Hero en los años 80 y 90, es controlable en MOBAS populares como League of Legends y Smite. Su espíritu vive en el protagonista de Enslaved y en Gokú en todos los títulos de la saga Dragon Ball. Pero el caso de Black Myth: Wukong es especial. Este título chino llegó arrasando y —sobre todo gracias a su popularidad en su país de origen— se convirtió en uno de los títulos más vendidos y con mejores críticas del año. Ahora que ha pasado un tiempo desde su lanzamiento y el ‘hype’ ha disminuido, veamos con calma si es la maravilla que dicen que es.
Aunque todo en el juego gira alrededor de la figura de Sun Wukong, él no es el protagonista (bueno, no exactamente). Después de que controlamos al rey mono en un prólogo, la historia salta varios siglos al futuro y el protagonismo pasa a ‘El Predestinado’. Él es uno de los monos guerreros del Monte Huaguo que tiene como objetivo recuperar las reliquias que encierran la esencia del legendario personaje.
Black Myth: Wukong es un RPG de acción con elementos sacados de los ‘soulslike’ (juegos inspirados en la serie Souls de FromSoftware) pero con suficientes diferencias importantes como para no ser considerado parte de ese subgénero. Está dividido en seis capítulos y cada uno nos lleva a un mapa semiabierto que podemos explorar en busca de objetos y jefes a los cuales derrotar.
Jefes míticos
Aunque hay enemigos normales en la aventura, esta gira fuertemente en torno a los jefes. Hay más de 100 jefes en Black Myth: Wukong y es raro encontrar uno de ellos que no sea un reto. La gran mayoría de ellos son opcionales, pero vale la pena buscar y derrotar a todos los que podamos no solo para subir de nivel, sino para obtener nuevos objetos, herramientas y comprender un poco más la trama.
La variedad de jefes es uno de los puntos a favor del juego, pero también donde comenzamos a ver sus problemas. Algunos se repiten y otros son versiones “recoloreadas”. Incluso jefes que son radicalmente diferentes a nivel visual terminan pareciéndose a otros por sus movimientos y porque pueden ser derrotados con las mismas estrategias de otros.

Esto también hace que el ritmo resulte un poco irregular. Mientras que capítulos como el segundo o el sexto nos dan muchas rutas a seguir y hay un momento en que podemos elegir entre más de seis jefes diferentes a derrotar, hay otros como el tercero que nos ponen en un camino lineal hacia un solo jefe especialmente difícil sin darnos más opciones. Hay una sección especialmente molesta llamada Reino de la Pagoda que recuerda los niveles más frustrantes de la saga Dark Souls. La primera parte del capítulo 4 es un laberinto subterráneo lleno de insectos que tampoco nos dejó felices.
Monerías
Sun Wukong es uno de los personajes con mayor variedad de poderes en la historia de la ficción y El Predestinado no se queda atrás. A medida que avanzamos y derrotamos jefes vamos aprendiendo muchos conjuros y una enorme cantidad de transformaciones en diferentes youkai que nos dan muchas opciones diferentes a la hora de combatir… al menos mientras duren nuestras barras de magia, fuerza y qi.
Black Myth: Wukong también hereda de los juegos ‘tipo souls’ la posibilidad de crear ‘builds’ con combinaciones de equipo que favorezcan ciertos tipos de magia, ataques y estilos de juego. El problema es que esta opción solo se abre realmente después de la mitad del juego, cuando encontramos a un personaje que puede mejorar la armadura y el equipo. Las aproximadamente 15 horas que tardamos en llegar a este punto tienen una progresión bastante lineal y si tenemos una armadura con un efecto que nos guste, obligatoriamente tenemos que cambiarla cuando encontremos otra con más defensa.

Este es un juego difícil, muy difícil. Hay jefes que, cuando los encontremos por primera vez, pueden acabar con nosotros de un solo golpe y los errores de juicio y habilidad durante los enfrentamientos se pagan caro. Requiere práctica, paciencia y estrategia, pero aún así creo que hay jefes con un nivel de dificultad tan alto que resultan abusivos. También tengo que criticar lo esotéricas que son las cosas que tenemos que hacer para encontrar algunos de los jefes secretos. No imagino a nadie encontrándolos sin ayuda de guías (afortunadamente, nosotros tenemos algunas)
Qué lindo mico
No cabe duda que este es uno de los juegos más impresionantes a nivel gráfico que hemos jugado. Los escenarios son ultrarrealistas y los personajes —la mayoría de ellos animales antropomórficos— lucen increíbles y con excelentes animaciones que resultan muy expresivas y naturales. Los movimientos de combate de El Predestinado y los enemigos son fluidos y algunos incluso representan técnicas reales de artes marciales.
El realismo por sí sólo no me impresiona, pero me dejó boquiabierto gracias a la combinación con su fantástica dirección artística. El arte de las armaduras, templos y estatuas budistas es increíble y muy evocador. También le dan un toque postapocalíptico que encaja muy bien con su brutal dificultad y con el tono de la trama.

Pero tal nivel de fidelidad tiene un precio y el juego no está completamente optimizado, al menos en PS5. Es claro que a la consola le cuesta un poco manejar su calidad visual y nos encontramos con notables ralentizaciones incluso en el modo de rendimiento, especialmente a partir del capítulo 3. Lo más molesto es que estas caídas de cuadros de animación pueden llegar a ser largas y afectar peleas muy intensas contra jefes. El capítulo 6, el cuál tiene un mapa que podemos sobrevolar, es un desastre en cuando a rendimiento.
Para rematar el impresionante estilo visual, al final de cada capítulo de Black Myth: Wukong vemos secuencias que resumen elementos claves del ‘lore’ en diferentes estilos de animación. Todas son grandiosas y si no van a jugar este título, les recomendamos que las busquen en YouTube. Funcionan como cortometrajes por sí mismas.
Tras los pasos de Sun Wukong
Si no han leído la novela Viaje al oeste de Wu Cheng’en o no están familiarizados con ella, no van a entender prácticamente nada de la historia de Black Myth: Wukong. Este juego sirve como secuela a esa historia. Trae de regreso muchos de sus personajes y si queremos entender qué hacen ahí o por qué actúan de esa forma, tenemos que conocer de antemano su rol en la novela. Es posible entender qué está pasando a grandes rasgos, pero los detalles que lo hacen interesante se pierden por completo.




El juego cuenta con muchas ‘anécdotas’ con leyendas sobre las criaturas y jefes del juego, pero son tan extensas que resulta impensable parar la acción para leerlas. Si están interesados, es mejor dejar algunas sesiones de juego solo para su lectura.
Más allá del oeste
Black Myth: Wukong es un juego impresionante. Si aprecian un buen reto y están interesados en la cultura china, simplemente no se lo pueden perder. Pero ese mismo nivel de reto puede frustrar a muchos jugadores y hay algunos elementos de su diseño que resultan incomprensibles. Sí, es un juego impresionante, pero dista mucho de ser perfecto.
Esta reseña está hecha con una copia digital de Black Myth: Wukong para PlayStation 5 suministrada por Game Science.



