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Bloodroots – Reseña

Cuando la venganza es lo único que te importa, puedes matar hasta usando una zanahoria.

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¿Cómo sucedió esto? Eras parte de ‘Las Bestias’, la pandilla más temida del salvaje oeste, pero ahora yaces en el suelo, herido de muerte. Tus compañeros te han traicionado. Despiertas. Por alguna razón sigues con vida. Te levantas y solo tienes un deseo que llena tu mente: venganza.

Este es el comienzo de Bloodroots, un nuevo juego del estudio independiente canadiense Papel Cult. Los conocimos en 2017 con el curioso juego de puzles y combate Fat Mask. Ahora han regresado para ofrecernos un juego de acción intensa, violencia caricaturizada y mucha, mucha diversión.

Bloodroots es, en esencia, una combinación del videojuego Hotline Miami, la película El Renacido y la serie animada Samurai Jack. Del primero viene su sistema de juego veloz y violento. Controlamos a Mr. Wolf en su cruzada de venganza acabando con todo lo que encuentra a su paso. Cualquier cosa puede ser un arma: un pedazo de madera, la rueda de un carruaje, una zanahoria, un zapato o una pistola gigante de rayos láser.

Los enemigos caen de un solo golpe y avanzamos sin detenernos entre ellos usando cualquier cosa para golpearlos. Los mejores momentos son aquellos en que nos vemos en un ciclo ininterrumpido de tomar un arma, acabar con enemigos, tomar una nueva arma y acabar con más enemigos.

Gran parte de la gracia de esto es la libertad de acción que tenemos. Cada zona tiene diversas rutas y una gran variedad de armas, muchas de las cuales tienen diferentes características. Unas son más resistentes que otras, algunas nos impulsan hacia el frente, otras pueden acabar con varios enemigos de un solo golpe y hay algunas que nos permiten dar doble salto o ser arrojadas.

El juego no nos dice qué hace cada una y la diversión está en descubrirlo. Si una estrategia falla, podemos probar otra ruta y diferentes armas. Ya que morir es increíblemente sencillo —Mr. Wolf solo resiste un golpe—, estas múltiples aproximaciones resultan excelentes. No nos aburrimos de un nivel aunque lo repitamos 100 veces.

La trama, en la que un hombre es dado por muerto por sus compañeros en la frontera, recuerda inicialmente a El Renacido —el filme que le dio el Óscar a Leonardo DiCaprio—, pero su estructura, en la que vamos visitando uno a uno a nuestros ex-compañeros de crimen para acabar con ellos, es clásica de películas de ‘spaghetti western’ como Death Rides a Horse.

De hecho, Bloodroots es puro ‘western’ aunque el protagonista no monte a caballo, no use sombrero ni dispare un revólver. Los escenarios desérticos, pueblos, cementerios y montañas heladas tienen detalles tomados de las mejores películas de vaqueros. Las melodías cuentan con silbidos y arreglos inspirados en las bandas sonoras de Ennio Morricone y otras incluyen una pianola que no sonaría fuera de lugar en una taberna llena de forajidos.

Los jefes que enfrentamos al final de cada nivel son bastante carismáticos. Tienen personalidades muy marcadas, formas variadas de atacar y cada uno está representado por un animal, como si de villanos de Metal Gear Solid se trataran. La verdadera sorpresa es que a través de ellos se cuenta una historia bastante trágica, oscura y violenta que parece desentonar con el caricaturesco tono del resto del juego. Es fácil creer que Bloodroots no es más que sus adictivas mecánicas de juego, pero su trama —aunque no es original— resulta mucho más trabajada de lo esperado.

Bloodroots crítica

Por último tenemos el aspecto visual. Como pueden apreciar en el tráiler y las capturas que acompañan esta reseña. El juego recuerda a caricaturas modernas en el diseño de sus personajes, uso de colores planos y violencia ‘slapstick’. El estudio reveló que la principal inspiración detrás de esto son las obras del animador Genndy Tartakovsky, específicamente Samurai Jack, a la que también le copia algo de su estilo narrativo.

Todo eso ayuda a que la gran cantidad de violencia y sangre que vemos en la aventura de Mr. Wolf no resulte tan impactante, aunque a medida que avanzamos en la trama descubrimos la gravedad de nuestros actos. A lo mejor no somos el héroe de esta historia.

Los niveles del juego son muy variados, no solo visualmente, sino a nivel de jugabilidad. Hay arenas de combate en las que no podemos desaprovechar ni un solo uso de las armas, laberintos en los que debemos buscar la mejor ruta hacia los enemigos y campos abiertos en los que evitar a los francotiradores es casi un puzle. También tienen elementos del género plataformas y los saltos precisos llegan a ser algo comunes.

Esto es un problema, ya que no es un juego en el que sea fácil calcular la profundidad y distancia de los saltos. Resulta frustante acabar fluidamente con todos los enemigos de una zona solo para morir en un salto que parecía ser sencillo. Esto empeora en algunos de los retos opcionales, como encontrar los lobos ocultos, pues requieren saltos que prácticamente nos piden adivinar dónde vamos a caer.

Bloodroots reseña

Este no es el único problema con la perspectiva del juego. Hay escenarios en que la cámara se aleja tanto y están tan llenos de enemigos y objetos que resulta difícil apreciar bien lo que ocurre. Esto se puede solucionar con un televisor de buen tamaño, pero realmente hace doler los ojos por el esfuerzo que nos pide en la pantalla de Nintendo Switch.

Ya que estamos hablando de defectos, Bloodroots también tiene algunos problemas técnicos. Es usual encontrar cadáveres enemigos que se deforman al quedar atrapados entre objetos. También hay algunas ocasiones en que, al caer a un abismo, el juego no detecta nuestra muerte y tenemos que usar el menú para reiniciar la zona. No son problemas graves, pero son notables.

Bloodroots análisis

Bloodroots es un juego corto, pero nos puede mantener entretenidos durante muchas horas. Esto no es solo porque su dificultad es tan alta que podremos estar repitiendo una zona durante mucho tiempo, sino porque los tableros de líderes y recompensas que podemos obtener por una buena puntuación nos pueden hacer volver a escenarios superados para intentar hacerlo mejor.

Los sombreros que podemos usar, los cuales nos dan diferentes habilidades, también le dan rejugabilidad. Si la dificultad nos comienza a frustrar, podemos activar las opciones de asistencia. Gracias a estas podemos hacer desaparecer a los enemigos o volver invencible a Mr. Wolf. De esta forma, incluso los jugadores menos hábiles pueden disfrutar de su historia y jugabilidad.

Bloodroots
8/10 Nota
Lo que nos gustó
-Acción veloz, intensa y adictiva.
-Gran ambientación western estilo caricatura.
-Una historia más intrigante de lo que parece inicialmente.
-Ofrece mucha rejugabilidad.
Lo que no nos gustó
-Las secciones de saltos pueden resultar frustrantes.
-Varios 'bugs' molestos.
-Lentas pantallas de carga.
-La acción es tan caótica que puede resultar complicado entender qué pasa.
En resumen
Bloodroots es un juego supremamente divertido que toma la acción intensa de títulos como Hotline Miami o Katana Zero y la dota de una personalidad propia. A pesar de su alta dificultad, pone a nuestra disposición todas las herramientas necesarias para no resultar frustrante y su historia se va volviendo cada vez más interesante. Algunos problemas técnicos y los molestos momentos de salto lo alejan de la perfección, pero no son tan graves como para impedir que lo recomendemos.

Reseña hecha con una copia digital de Bloodroots para Nintendo Switch brindada por Nintendo of America. Juego distribuido por Paper Cult.

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