Un cuento de hadas oscuro, eso es lo que es Bye Sweet Carole. Bajo su llamativa “estética Disney” (que no es realmente Disney, pero ya hablaré de eso más abajo) se esconde una trama llena de crueldad e injusticia —pero también belleza y esperanza— que tiene como inspiración el mundo real. Ya me había enamorado de este juego cuando vi su primer tráiler hace mucho tiempo y aunque algunos de sus elementos hicieron tambalear mis sentimientos, cuando corrían los créditos estaba convencido que me encontraba ante uno de mis títulos favoritos del año sin importar cuáles fueran sus defectos.
Lana Benton es una joven internada en el orfanato Bunny Hall en Inglaterra a comienzos del siglo XIX. Su mejor amiga, Carole, desapareció unos días antes y dejó atrás una carta que sugiere que alguien puede ser responsable de ello. Cuando comienza a investigar, la realidad y un bizarro mundo de fantasía comienzan a mezclarse y ella se encuentra a merced de un aterrador hombre con sombrero de alquitrán. También descubre que tiene la capacidad de convertirse en conejo, lo que le ayudará a sobrevivir a esta aterradora experiencia y descubrir el destino de la dulce Carole.
Aunque he visto que otros describen a Bye Sweet Carole como un juego de terror o incluso como un ‘survival horror’, tiene más elementos en común con las aventuras gráficas —ya saben, los juegos de ‘point & click’— que con Resident Evil o Silent Hill. De hecho, sus sistemas de juego están directamente inspirados en el primer Clock Tower (pueden leer nuestra reseña de la versión remasterizada de este título aquí).
Nos movemos por escenarios en 2D buscando los objetos necesarios para resolver los acertijos y en ocasiones debemos hacerlo mientras nos escondemos de las criaturas que nos acechan. Lana no tiene forma de defenderse contra la mayoría de los enemigos, así que solo podemos correr y buscar lugares para escondernos. Este sistema funciona a la perfección narrativamente —encaja con la idea de una joven que se ve a sí misma como débil e incapaz— pero mecánicamente es muy decepcionante.




Seguramente ya vieron la nota que le di a este juego. Es muy alta y no parece encajar con lo que voy a decir a continuación, pero ya defenderé ese número más adelante. Al menos en su versión de lanzamiento, Bye Sweet Carole es un desastre a nivel técnico y eso afecta varias partes jugables. La mecánica de aguantar la respiración para que los enemigos no nos escuchen no es clara, a veces nos agarran aunque parece que lo estamos haciendo bien y a veces no nos escuchan aunque soltemos los botones, la detección de impactos es muy irregular y cuando hay caminos hacia arriba o abajo, Lana no siempre seguirá la ruta que queremos. Algunos espacios son confusos y no podemos saber si hay paso o no y las transformaciones entre conejo y humana a veces parecen teletransportar a la protagonista, haciendo que la perdamos de vista por un instante.
El sistema de control no parece estar equilibrado para esos intensos momentos de persecución y escondite, pero no es el único problema. Durante mi partida encontré múltiples ‘bugs’ que me hacían pensar que estaba resolviendo mal un puzle y temía quedarme atascado. También debo criticar el audio porque aunque las actuaciones de voz son buenas, la calidad de su sonido es deficiente y tiene mucha reverberación.
Los problemas técnicos también afectan un poco el elemento más fuerte y llamativo del juego: su estilo visual. Aunque hay animaciones clave que lucen increíbles, muchas de ellas son demasiado bruscas y otras tienen bucles demasiado cortos que se notan demasiado. También debo decir que me decepcionó un poco ver la baja resolución que tienen la mayoría de escenas.

A pesar de todos estos problemas —los cuales no son menores— no puede evitar amar a Bye Sweet Carole. Aunque me hicieron sentir frustrados por momentos, la fuerza de su historia y su bello arte siempre hicieron que valiera la pena tolerar sus defectos.
Al comienzo de esta reseña dije que el arte de Bye Sweet Carole no es realmente “estilo Disney”. Eso es porque definitivamente está inspirado específicamente en los trabajos de Don Bluth, un exanimador de Disney que fundó su propio estudio en los años 80 y que nos dio joyas como La ratoncita valiente, Pie pequeño en busca del valle encantado y Todos los perros van al cielo. Sus obras tienen un tono más serio y oscuro que las de Disney y eso se ve reflejado en este juego, que a pesar de su mundo con princesas y mundos mágicos toca sin tapujos temas tan serios como los derechos de las mujeres, el duelo y la culpa.
Hablando de eso, he visto algunas críticas diciendo que este juego es muy poco sutil con su mensaje y que está forzado. Es verdad que mucho de lo que dice y hace este juego al respecto es “feminismo 101” y que a veces acelera un poco la forma en que lo expresa, pero en general creo que presenta muy bien sus ideas sobre la liberación femenina, la lucha por el derecho al voto y sus críticas contra el tratamiento de las mujeres por parte de la sociedad.

Una de las razones por las que quedé con tan buenas impresiones de este juego es por la forma en que termina. Los dos últimos capítulos no solo tienen muy buenos acertijos y momentos de acción emocionantes, sino que atan perfectamente todos los cabos para darnos grandes revelaciones sobre el pasado de Lana, la verdad sobre Carole y la naturaleza de los elementos fantásticos. Esas fueron secuencias que me hicieron llorar y me emocionaron mucho, dejando una impresión muy positiva en mi mientras rodaban los créditos.
Espero que los desarrolladores solucionen los principales problemas técnicos que aquejan a Bye Sweet Carole mediante parches poslanzamiento, pero incluso con estos defectos creo que este juego vale mucho la pena. Su bella y trágica historia es una de las mejores que he visto en 2025 —y eso que este año hemos tenido muy buenas historias en los videojuegos—, sus puzzles son divertidos de resolver y su arte es memorable. Tal vez no se convierta en un gran éxito, pero tiene su lugar asegurado en la historia como un clásico de culto.
Reseña hecha con una copia digital de Bye Sweet Carole para PS5 brindada por Maximum Entertainment. Este juego también está disponible para Nintendo Switch, Xbox Series X|S y para PC mediante Steam



