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En defensa de Castlevania: Lament of Innocence, el origen de los Belmont

¿Cómo se creó el Vampire Killer? ¿Cuál es el origen de Drácula? Castlevania: Lament of Innocence tiene las respuestas.

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Aunque la cuarta temporada de Castlevania aún no tiene fecha de lanzamiento y no ha habido anuncio alguno relacionado con la franquicia, octubre es el momento perfecto para hablar sobre una de las series góticas más queridas en la industria de los videojuegos. Sin embargo, no hablaremos de los grandes clásicos de la franquicia. Al fin y al cabo, ya hemos escrito artículos sobre Symphony of the Night y Dawn of Sorrow. No, esta vez hablaremos sobre la aventura protagonizada por Leon Belmont: Castlevania: Lament of Innocence.

Para celebrar el aniversario 17 de Castlevania: Lament of Innocence, esta edición de «En defensa de…» está dedicada a una de las entregas más infravaloradas de la franquicia gótica.

La exitosa transición de Castlevania al 3D

A la hora de hablar de Castlevania, la mayoría asociará la franquicia con el plano 2D. No es de extrañar. Mientras que la mayoría de entregas 2D son consideradas como algunas de las mejores de la serie, la incursión de la franquicia al 3D fueron dos juegos: Castlevania 64 y Castlevania: Legacy of Darkness. Lanzados en 1999 e infames por sus terribles controles, ambos títulos demostraron que la serie todavía no estaba lista para dar el salto al 3D.

No fue hasta 2004 que Konami volvió a intentar suerte con Castlevania: Lament of Innocence. Si bien la franquicia nunca alcanzó los niveles de complejidad de Devil May Cry (2001) ni el frenesí de God of War (2005), Lament of Innocence fue una correcta transición al plano 3D.

Esta precuela no solo bebe de la filosofía de diseño popularizada por Symphony of the Night (1997) y posteriores Castlevania —niveles que incentivan la exploración con el fin de encontrar secretos, lo que algunas veces requiere habilidades específicas—, sino que goza de varios elementos RPG ya estandarizados en la serie. Desde látigos con diferentes propiedades elementales hasta accesorios que mejoran ciertos aspectos de Leon y reliquias que le dan habilidades nuevas. Sin embargo, a diferencia de anteriores entregas, Lament of Innocence omite el sistema de experiencia. Irónicamente, incluso si ciertas habilidades se consiguen a través de ciertos «logros de combate», el omitir batallas es una estrategia válida.

Sin embargo, que no quede duda: Lament of Innocence es un título que rinde homenaje los juegos clásicos de la serie. Esto se ve principalmente reflejado en su sistema de combate.

Un sistema de combate que mezcla lo mejor de dos mundos

Castlevania: Lament of Innocence hizo justicia al estilo de combate de los Belmont.

Al ser usuario de un látigo, los ataques de Leon Belmont gozan de un gran alcance y son perfectos para controlar multitudes. Aunque el sistema de combate no resalta por su complejidad —al fin y al cabo, gira alrededor de la combinación de ataques débiles y fuertes—, nunca resulta irresponsivo. Esto se debe a que los ataques cubren un área bastante amplia. Adicionalmente, sus animaciones pueden cancelarse al esquivar y bloquear.

A diferencia de Castlevania 64, el sistema de combate de Lament of Innocence es una transición correcta de la jugabilidad básica de los juegos 2D. Sin embargo, todo buen fanático de Castlevania sabe que un Belmont no puede sobrevivir frente a las criaturas de la noche a punta de latigazos. Por fortuna, Leon cuenta con cinco armas secundarias. Mientras que el cuchillo, el hacha, la cruz y el agua bendita resultarán familiares para los fanáticos de la franquicia, Lament of Innocence introduce el cristal como una nueva arma secundaria.

Como en los Castlevania de antaño, Lament of Innocence trae de vuelta el arsenal clásico de los Belmont: el cuchillo, el hacha, la cruz y el agua bendita

En un claro homenaje a los juegos clásicos, Leon solo puede llevar una de las mencionadas armas secundarias. Estas solo pueden hallarse al destruir ciertas estructuras y requieren el uso de corazones. Estos pueden encontrarse al derrotar enemigos o destruir objetos.

De por sí, las armas secundarias son un simpático homenaje a los Castlevania clásicos. Sin embargo, Lament of Innocence agrega algo de variedad por medio de los orbes.

A medida que derrote a los jefes de cada nivel, Leon obtendrá un orbe que le permitirá hacer un ataque especial único con cada arma secundaria. En total, hay siete orbes en Castlevania: Lament of Innocence. Por supuesto, estos ataques especiales también consumen corazones.

De por sí, estas mecánicas no son complejas. Sin embargo, añaden algo de variedad a una experiencia que se inclina por un diseño más clásico. Una mezcla de lo mejor de dos mundos.

El origen del Vampire Killer y Drácula

Aunque jugar Castlevania: Lament of Innocence no es imperativo para entender las demás entregas, este juego es responsable de responder dos preguntas: «¿Cuál es el origen del Vampire Killer, el legendario látigo del clan Belmont?» y «¿Cuál es el origen Drácula?».

A partir de este punto, habrá ‘spoilers’ de Castlevania: Lament of Innocence.

La historia de Castlevania: Lament of Innocence se ambienta a finales del siglo XI, lo que lo convierte en el primer juego dentro de la cronología de la serie. Después de que su prometida, Sara Trantoul, fuera secuestrada por el vampiro Walter Bernhard, Leon Belmont se embarca en una cruzada para rescatarla. Con la ayuda del alquimista Rinaldo Gandolfi, que le obsequia un látigo hecho con alquimia, logra derrotar a los cinco guardianes del castillo de Walter y rescatar a su prometida. No obstante, la victoria de Leon termina siendo vacía. Tras ser mordida por Walter, Sara estaba en proceso de convertirse en un vampiro.

El origen del Vampire Killer, el arma icónica del clan Belmont.

Leon estaba en medio de un dilema. Podía salvar a su prometida si acababa con Walter. Sin embargo, el látigo de alquimia es inefectivo contra él al estar incompleto. Solo hay una forma de completarlo: a través del sacrificio voluntario de un alma impura. Sabiendo que no le quedaba mucho tiempo y contenta ante la posibilidad de que su sacrificio podría evitar el sufrimiento de otros, Sara ofrece su alma para completar el látigo. A regañadientes, Leon accede y la muerte de Sara da origen al arma legendaria de los Belmont: el Vampire Killer.

Equipado con un arma capaz de herir a un vampiro puro, Leon vuelve a enfrentar a Walter y lo enfrenta una vez más. Sin embargo, la derrota del vampiro demuestra no ser el final. La Muerte hace acto de presencia y se hace con el alma de Walter para ofrecérsela a la mente maestra detrás de los eventos ocurridos: Mathias Cronqvist, el mejor amigo de Leon.

Tras derrotar a Walter, Leon se da cuenta que ayudó al origen del señor de los vampiros: Drácula.

Después de que su esposa muriera tras años de servicio a la Iglesia, Mathias perdió su fe en Dios y decidió renunciar a su humanidad como forma de rebelión. Para ello se hizo con la Piedra Carmesí, un tesoro de los vampiros que concede vida eterna y la maldición del vampirismo a cambio del alma de un vampiro. De esta forma, Mathias guio a Leon hacia Walter sabiendo que lo derrotaría para así hacerse con el alma de este último.

A pesar de sus intentos para convencer a Leon para que se una a su causa, Mathias termina siendo rechazado por su mejor amigo. Decepcionado, el futuro señor de los vampiros ordena a la Muerte que acabe con Leon. Tras salir victorioso del enfrentamiento, Leon encarga a la Muerte dar un mensaje al hombre que eventualmente pasaría a llamarse Drácula:

“Te has convertido en un ser maldito y jamás te perdonaré. Algún día, este látigo y mi descendencia te destruirán. ¡A partir de este día, el clan Belmont cazará a la noche!”.

La música de Michiru Yamane

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Además de mostrar el origen de Drácula, el Vampire Killer y el clan Belmont, Castlevania: Lament of Innocence tiene una excelente banda sonora.

Como lo mencioné en mi artículo en defensa de Castlevania: Curse of Darkness, las composiciones musicales de Michiru Yamane fueron una parte importante a la hora de crear la ambientación gótica de la franquicia de Konami entre 1994 y 2008. Incluso si no forma parte del panteón de los mejores juegos de la serie, su banda sonora está a la altura de su legado.

Algunas de mis pistas favoritas son Garden Forgotten by Time, House of Sacred Remains, Dark Palace of Waterfalls, Anti-Soul Mysteries Lab, Elemental Tactician y Lament of Innocence.


¿Les gustaría ver una remasterización o un ‘remake’ de Castlevania: Lament of Innocence? ¡No duden en hacerlo saber en los comentarios!

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