Jason West y Vince Zampella, director ejecutivo y presidente de Infinity Ward, estudio encargado, entre otros, del desarrollo de la franquicia Call of Duty impusieron una demanda formal ayer contra Activision – Blizzard, después de ser despedidos, según ellos, injustificadamente con la pretensión de negarles las regalías de CoD: Modern Warfare 2 a las que eran acreedores.
Todo empezó el lunes 1 de marzo cuando West y Zampella fueron despedidos de Activision, que desde 2003 es el dueño de los estudios Infinity Ward, por supuestos incumplimientos de contrato e insubordinación. Dos días más tarde los ejecutivos respondieron con una demanda en la que exigen, entre otras cosas, mínimo U$36 millones y el control sobre los títulos Modern Warfare.
Zampella y West dicen que el despido fue una artimaña de Activision para no pagarles el dinero que les corresponde, pago que debían hacer el 31 de marzo (hasta ahora, Modern Warfare 2 ha generado más de US3 billones en ventas). “En vez de dar las gracias, alabar o simplemente pagar a Jason y Vince por darle a Activision el producto de entretenimiento más exitoso que se le haya ofrecido al público, el mes pasado Activision contrató abogados para llevar una ‘investigación’ que llevó a cargos tácitos e injustificados de ‘insubordinación’ e ‘incumplimiento de deber fiduciario’ (deber de contrato)” declaró el abogado de los desarrolladores.
Por su parte, Activision respondió a las acusaciones a través de un comunicado vía Internet en el cual declararon que las acusaciones no tenían mérito. “Los accionistas de Activision le dieron a esos ejecutivos el capital que necesitaban para crear Infinity Ward, al igual que el apoyo financiero, los recuros y la independencia creativa que les permitió crecer y obtener un enorme éxito profesional y riqueza personal.”, añaden además que Activision es el propietario de la franquicia Call of Duty y como tal seguirá haciendo nuevas versiones.
Fuentes: Gamespy.com Bloomberg.com

