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Dawn of the Monsters – Reseña

Se necesitan monstruos para erradicar monstruos.

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Japón ha sabido exportar a través de las décadas todos sus gustos al colosal público occidental. De manera orgánica, el mundo se ha enamorado de Godzilla, de los ‘kaiju’, del género Tokusatsu‘, de los ‘mechas’, de Neon Genesis Evangelion, y claro, de los videojuegos. Los japoneses son maestros artesanos del buen comer y del entretenimiento.

Esta afición a través de las pantallas se ha manifestado en diferentes productos que toman algunas de esas inspiraciones de forma individual. Otras, por el contrario, prefieren mezclar todos los conceptos en uno y tal es el caso de Dawn of the Monsters. Desarrollado por el estudio canadiense 13AM Games y distribuido por WayForward, disponible en plataformas de anterior y actual generación.

I <3 Kaiju

Este es un proyecto que refleja toda la fascinación hacia los ‘kaiju’ y desborda referencias por todas partes. Dawn of the Monsters cuenta con la colaboración –tanto en el juego como en su promoción– de artistas con gran experiencia en el universo de los ‘kaiju’, como Shinji Nishikawa, Matt Frank, Yuji Kaida, Zander Cannon, EJ Su, Kim Jacinto, DJ Crumrine, Zedd, Robo7, Caroline “Luka” Bromley y Ninsai Kato. Ellos diseñaron algunas de las criaturas, personajes y el arte que acompaña al juego en su edición de colección.

Para completar, el estudio Powerhouse Animation, detrás de series como CastlevaniaMasters of the Universe: Revelation y la futura Skull Island, se encargó de la secuencia animada introductoria. Para ser un título considerado independiente aún tras la distribución de WayForward, contiene altos nombres en sus créditos. El apoyo de este último es primordial, ya que al pertenecer al género beat ‘em up trae consigo la modernizada experiencia de Double Dragon Neon y River City Girls.

Dawn of the Monsters

A través de estos juegos, WayForward ha dotado de nueva vida a un género arraigado en 16-bits de los lejanos noventa. Pero Dawn of the Monsters no es un beat ‘em up tradicional, sino de ‘kaiju’. El estilo de diseño y animación toma inspiración del manga, el anime y los cómics, debido a la amplia variedad de mentes creativas aportando talentos. Por eso, su presentación visual es la mayor fortaleza de este multijugador cooperativo.

Los reyes del barrio

Aunque de géneros diferentes, el juego hace recordar a títulos como King of the Monsters o Godzilla: Domination! En lugar de calles y barrios, son ciudades abandonadas las que podemos arrasar en países como Canadá, Brasil o Argentina del año 2065. Los efectos del cambio climático produjeron que criaturas titánicas se abrieran camino desde el interior de la Tierra en el 2036 (a lo Pacific Rim). Estos ‘kaiju’ son llamados Nephilim, un término bíblico dado a los gigantes de la era antigua, hijos híbridos entre ángeles caídos y humanos.

Dawn of the Monsters

Para contrarrestar la calamidad de los Nephilim sobre la Tierra, una fuerza global conocida como DAWN (Red Mundial de Alianza y Defensa) fue establecida –otro toque de Evangelion–. Pasaron tres décadas y la humanidad finalmente está lista para erradicar a los Nephilim con cuatro imponentes armas: Megadon, un ‘kaiju’ volcánico controlado (el Godzilla del grupo); Ganira, un crustáceo colosal también controlado por DAWN; Aegis Prime, un guerrero súperhumano (como Ultraman); y Tempest Galahad, el ‘mecha’ híper cargado de arsenal bélico.

Cada personaje jugable tiene sus propias fortalezas y desventajas, como es habitual. Megadon es brutal y poderoso, no solo en ataques cuerpo a cuerpo con garras, sino en su aliento de fuego y explosión cataclísmica. Sin embargo, es pesado y ejecutar estos ataques resulta lento. Ganira, por su parte, tiene la facultad de convocar un «colaborador mini-kaiju» que la verdad, no ayuda mucho.

Dawn of the Monsters

Aegis Prime es especialista en Jiu-Jitsu, patadas y velocidad, pero comparado con Megadon no hace tanto daño singular. Como un modelo ATOM (mechas atómicos operados telequinéticamente), Tempest Galahad es el tanque del equipo, pues no solo posee una defensa alta, sino devastadores ataques con sus enormes rifles de rayos y cartuchos. La variedad está servida en el caso de los cuatro titanes controlables.

Resistencia contra los Nephilim

Detrás de cada guerrero de DAWN hay un piloto de diferente nacionalidad, incluidos colegas de laboratorio. Japonés, canadiense, consejera colombiana (eeeeeeehhh) y científico ruso con sus propios historiales, hacen parte del equipo. Hay un trabajo decente en la creación del futuro posapocalíptico de Dawn of the Monsters.

Dawn of the Monsters

En el menú encontramos una sección de archivos dedicada a narrar los eventos previos y explicar todos los actores involucrados en la situación global. También podemos repasar los tipos de criaturas enemigas encontradas, apreciar sus diseños en una galería y observar conversaciones complementarias entre los protagonistas. Como apoyo a la historia progresiva y el misterio de un desaparecido e importante profesor.

A lo largo de 35 misiones por diferentes partes del globo, podemos destruir los pocos edificios y puentes que quedan, en entornos de desplazamiento lateral. Los edificios son susceptibles de ser arrojados a los enemigos Nephilim, al igual que sus propias cabezas una vez arrancadas en un ataque de ira. Entre las construcciones derribadas es posible encontrar recuperadores de salud o ira. Los movimientos de ira consumen un contador y se realizan como ataques finales ante un enemigo débil, favoreciendo los combos.

Con el aumento del puntaje podemos llenar un medidor que habilita un ‘ataque cataclismo’ activado con L+R, arrollador y usualmente efectivo contra varios enemigos al mismo tiempo. Entre las secciones de un nivel y su respectiva batalla final somos calificados con una nota, cuyo mayor puntaje es S+. Como recompensa, recibimos más mejoras de ADN y actualizaciones para nuestros ‘kaiju’ y guerreros de metal. El dinero ganado se invierte en mejoras cosméticas, incremento de salud e ira.

Mi amigo Kaiju

Dawn of the Monsters se disfruta a plenitud en cooperativo, de solo dos jugadores locales. Es posible armar equipos que compensen la debilidad del compañero, como por ejemplo Megadon + Aegis o Ganira + Tempest, pero es más inteligente optar por usar la mejor defensa, el ataque, como es el caso de Megadon + Tempest. Hay mejoras favorables para ciertos personajes, somos libres de reutilizarlas en los que deseemos para aumentar sus estadísticas.

Mientras el despliegue de personajes jugables es inmaculado, como su abanico de movimientos, los Nephilim enemigos son los que pueden pecar de repetición o un simple rebautizo y cambio de color –como en la vieja escuela beat ‘em up–. Algunas partes de los escenarios permanecen vacías hasta el enfrentamiento de una horda o jefe final. Los obstáculos de ambiente, como corrientes de agua, son una variable aceptable. La música acorde a la acción, es el postre de un plato que sabe tan bien como la venganza contra los invasores de la Tierra.

Dawn of the Monsters
8/10 Nota
Lo que nos gustó
- Ilustraciones, arte y animación que hace honor al género 'kaiju'.
- Mejoras que aprovechan el potencial de los personajes.
- Múltiples referencias a la cultura pop japonesa.
- Modo cooperativo local.
Lo que no nos gustó
- Constante repetición de enemigos Nephilim.
- A pesar de los escenarios destruibles, estos pueden carecer de impacto.
En resumen
Dawn of the Monsters es un meritorio nuevo integrante del género beat 'em up que le da vida a los 'kaiju' como no se veía desde otros juegos de pelea. Su estilo modernizado hace gala de un catálogo de movimientos jugoso para los cuatro personajes jugables, a pesar que los enemigos puedan quedar en deuda por falta de variedad y que los escenarios requieran un poco más de trabajo. Sin embargo, los amantes de los 'kaiju' y la cultura pop no tienen pierde con este crossover de las últimas décadas de entretenimiento proveniente de Japón.

Reseña hecha con una copia digital de Dawn of the Monsters para Nintendo Switch brindada por WayForward.

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