Dead as Disco es un título que fusiona el género del beat ‘em up con elementos rítmicos, el cual ha sido desarrollado por Brain Jar Games. Este juego resalta por como impone su identidad propia mediante la integración de mecánicas de combate que requieren una sincronización precisa con la música. Este juego ha iniciado ya su etapa de acceso anticipado tanto en Steam como en la Epic Games Store y en nuestra reseña de Dead as Disco, les contaremos toda nuestra experiencia con este juego independiente de ritmo y peleas con mucha personalidad.
Dead as Disco intenta diferenciarse de otros juegos del genero, que implementan la música como mecánica central, mediante la inclusión de herramientas que permiten al jugador usar en un modo del juego sus propias canciones. No obstante, al tratarse de un lanzamiento en etapa de acceso anticipado, el contenido disponible actualmente se limita a una porción de la campaña principal y ciertos modos extra. Así que, como es normal, en este momento el título presenta tanto aciertos en su ejecución como áreas que requieren pulido, especialmente en lo que respecta a la profundidad de su historia y la variedad de sus entornos.
Una historia fácil de digerir

La historia de Dead as Disco pone al jugador en los pies de Charlie Disco, un músico que fue líder de una banda extremadamente famosa capaz de dominar géneros tan diversos como el punk, el hip-hop y el K-pop. Tras morir en circunstancias sospechosas durante una fiesta antes de un concierto una década atrás, Charlie regresa a la vida gracias a un pacto con una entidad vinculada a la muerte. Esta figura, llamada Vice, se manifiesta como un cráneo de bola de discoteca con un marcado acento alemán y actúa como nuestro compañero, asegurándose de que los términos del contrato se cumplan estrictamente. El motor principal de la historia es el misterio detrás del asesinato de Charlie y el papel que jugaron sus antiguos compañeros de banda en dicho evento.
Durante los diez años de ausencia de Charlie, el resto de los integrantes del grupo se han convertido en mega-ídolos bajo el control de Harmony, un conglomerado multinacional que representa los intereses corporativos de la industria musical a gran escala. Estos antiguos colegas han obtenido estatus de deidades musicales a cambio de su autonomía, formando parte de un ciclo perpetuo de consumo industrial; una clara critica a la industria de la musical en nuestro plano terrenal. La misión del protagonista consiste en enfrentar a estos ídolos para recuperar fragmentos de su memoria y descubrir la verdad.
Baile, golpes, esquives y el encore

La jugabilidad en Dead as Disco se apoya en un sistema de combate inspirado en los títulos de la serie Arkham, basado en ciclos de ataque, esquiva y contraataque. La diferencia radica en que cada una de estas acciones debe sincronizarse con el ritmo de la música para obtener beneficios. Los jugadores disponen de indicadores visuales, como círculos que se contraen o marcadores de compás opcionales, para facilitar esta tarea. Al mantener el flujo rítmico, se acumula energía en un medidor denominado Fever Meter, el cual permite ejecutar maniobras especiales, como ráfagas de golpes rápidos o derribos instantáneos que resultan visualmente dinámicos. El combate en todo momento se siente receptivo y castiga la falta de coordinación, obligando al usuario a prestar atención constante a los patrones de los enemigos.
En cuanto al diseño de niveles, el juego presenta una estructura de misiones de historia que carecen de fases de exploración, enfocándose exclusivamente en arenas de combate contra oleadas de enemigos. Estos oponentes varían desde matones estándar hasta especialistas equipados con escudos o proyectiles láser. Sin embargo, por el momento la variedad en escenarios y enemigos vista en Dead as Disco es más bien escaza, lo cual causa que se sienta repetitivo.

La banda sonora es uno de los pilares de Dead as Disco, abarcando una amplia gama de estilos que influyen directamente en la velocidad del juego. Canciones con un BPM (pulsaciones por minuto) elevado resultan en combates frenéticos, mientras que pistas más lentas propician encuentros deliberados y pesados. El repertorio incluye desde temas de K-pop y rap hasta covers de clásicos como Holding Out for a Hero. Complementando la experiencia musical se encuentra el modo Infinite Disco, donde los jugadores enfrentan oleadas interminables de enemigos bajo condiciones específicas o retos de supervivencia.
La disco infinita
Aquí es donde la mecánica de personalización de listas de reproducción brilla, permitiendo probar la eficacia del sistema rítmico con cualquier género musical. Luego, mediante herramientas internas, es posible ajustar el BPM y el desplazamiento de audio para que las canciones personalizadas se sincronicen con las animaciones de Charlie. Esto ofrece, en teoría, una rejugabilidad infinita, aunque el proceso de configuración manual puede resultar tedioso en algunos casos.
Los enfrentamientos contra los ídolos o jefes finales de cada nivel representan los momentos de mayor espectáculo visual. Cada jefe, como Hemlock, Dex, Prophet o Aurora, posee un estilo musical único y enemigos distintivos. Por ejemplo, Aurora utiliza muñecas francotiradoras que requieren esquivas precisas, mientras que otros jefes invocan secuaces especializados que alteran el ritmo del combate tradicional. Estas batallas suelen dividirse en múltiples fases que transforman el escenario. Al derrotar a un ídolo, este regresa al centro de mando del juego —el bar Encore— y desbloquea una habilidad especial basada en su instrumento o estilo, la cual puede integrarse en el repertorio de movimientos de Charlie y cuenta con su propio árbol de desarrollo.
Un diamante en bruto

La progresión de las habilidades de Charlie se gestiona a través de la obtención de fanáticos, la moneda del juego que se gana al finalizar niveles con puntuaciones altas. Estos fanáticos se invierten en un árbol de habilidades para mejorar estadísticas básicas como la salud o desbloquear movimientos avanzados de baile y combate. Además, la moneda se utiliza para restaurar la base de operaciones. A medida que se invierte en el local, se desbloquean recuerdos, fotos y coleccionables que profundizan en la historia de la banda. No obstante, el proceso de recolección de fanáticos tiende a convertirse en una rutina monótona que no siempre ofrece recompensas transformadoras o de peso inmediato en la jugabilidad.
Dead as Disco se distingue por una estética vibrante de neón y animaciones fluidas que potencian su propuesta rítmica, ofreciendo una notable creatividad visual en escenarios que van desde estaciones de metro hasta entornos surrealistas. Aunque su desempeño técnico en PC es sólido, su estado de acceso anticipado conlleva errores menores de colisión e inconsistencias en el balance del audio, sumado a un sistema de puntos de control que puede resultar frustrante por su falta de generosidad en combates contra jefes, donde también se perciben tirones visuales en las transiciones. No obstante, el título compensa estas asperezas con opciones de accesibilidad, como indicadores visuales de ritmo, y una hoja de ruta clara que promete corregir fallos, optimizar la interfaz e incluso explorar un modo multijugador rítmico en el futuro.




Reseña de Dead as Disco hecha con una copia digital del juego para Steam provisto por Brain Jar Games, Inc.



