Debo confesar que tenía una impresión incorrecta sobre la clase de juego que era Dead Weight. Ver algunos tráileres e imágenes promocionales me dieron la impresión de que sería una aventura tradicional al estilo de RPG como Final Fantasy Tactics, Tactics Ogre y Triangle Strategy con un fantástico arte en pixeles. De alguna forma no vi la etiqueta que decía “roguelike” en su descripción. Para aquellos que no lo sepan, estos son los juegos en los que cada vez que morimos tenemos que volver al principio de la aventura y perdemos muchas de las ventajas que habíamos obtenido.
Aunque inicialmente me decepcioné —no tengo nada en contra de los roguelikes, solo no era lo que esperaba— rápidamente comencé a apreciar lo que el juego intenta hacer y le saqué varias horas de diversión… pero tristemente se queda muy por debajo de otros juegos del género.
La historia de Dead Weight nos lleva a un mundo supuestamente steampunk (después veremos por qué digo “supuestamente”) bajo la influencia de varios dioses extraños. El juego empieza cuando Arn, uno de los cuatro protagonistas, muere y despierta en el abismo. Allí, las deidades de este mundo le encargan la misión de acabar con aquellos que amenazan con el balance del universo y le prometen que si cae en batalla, podrá volver a la vida para volverlo a intentar. Esa es la forma en que justifican la estructura de roguelike en la que volvemos a empezar el juego «casi desde cero» cuando perdemos.
Este mundo está dividido en islas voladoras que se encuentran alrededor de un pueblo. Usamos nuestro barco volador para explorar estos lugares que están llenos de enemigos —los cuales nos dan dinero, objetos y combustible al ser derrotados— o presentan eventos que pueden darnos equipamiento o ventajas inusuales. El objetivo principal es encontrar las islas en que se ocultan los jefes —la invocadora Aluza, el “director técnico” Munar-Degher y el monstruoso Kraken— para derrotarlos. Una partida estará completa cuando derrotemos a los tres uno tras otro sin morir.




Las islas de los jefes, como todas las demás, están cubiertas por la niebla y su ubicación cambia al azar en cada partida. Eso significa que puede llegar el punto en que nos sintamos listos para enfrentarlos pero no sabemos dónde están. Podemos perder mucho combustible y ganar Fatiga tratando de encontrarlos.
Esto hace que las partidas se puedan volver innecesariamente largas y tediosas. Existen formas de mitigar el problema —pagando en el telescopio del pueblo para despejar partes de la niebla— pero no me parece que sea algo que esté bien integrado en el juego. Eventualmente, tener que acabar una y otra vez con duendes de bajo nivel mientras buscamos al primer jefe cada partida llega a cansar.

Como en la gran mayoría de roguelikes —o más bien, ‘roguelites’— hay ventajas permanentes que deberían hacer el juego más fácil e interesante cada vez que comenzamos desde cero. En Dead Weight estas son los edificios que desbloqueamos en el pueblo y que ofrecen diferentes servicios, ciertas ventajas pasivas que ofrecen los dioses y hasta cuatro personajes con diferentes habilidades que vamos desbloqueando a medida que progresamos: el guerrero Arn, la artillera Berry, el robot Lumiere y la hechicera Zeula—. Pero incluso con estos elementos, el primer tercio de cada partida siempre me resultó demasiado repetitivo y aburrido. Descubrir que no podía tener más de un personaje principal en el equipo me quitó mucho interés, aunque entiendo las razones por las que esto no es posible.
Hay que tener en cuenta que este no es un juego difícil. Los combates son similares a los de juegos como Into The Breach en los que los enemigos siempre revelan qué van a hacer el siguiente turno y debemos realizar nuestros movimientos para interrumpir o evadir sus ataques… o mejor aún, empujando a los enemigos para que se ataquen entre sí o caigan de la isla. Es divertido, pero si ponemos suficiente atención no hay un verdadero reto hasta que nos acerquemos al final del juego o activamos las ‘Maldiciones’ que aumentan la dificultad de las partidas. Incluso así, las habilidades de los personajes pueden llegar a ser demasiado poderosas. Otros elementos incluidos para aumentar la dificultad como la Fatiga, la Locura y el manejo del combustible son fáciles de manejar y resultan más una molestia que algo que aporte elementos interesantes a la jugabilidad.

La combinación de todos estos elementos negativos hacen que Dead Weight resulte un poco tedioso, pero eso no elimina la diversión que se puede encontrar aquí. Como ya había dicho, cada combate es una especie de puzle en sí mismo y muchos de ellos, especialmente en los dos últimos tercios de las partidas, pueden resultar emocionantes y tensos. A pesar de sus defectos, mi mayor problema con este juego no es con su jugabilidad, es con su estética.
No me refiero a la calidad gráfica. Su arte en pixeles es excelente más allá de cualquier duda. Es la “estética” del mundo la que nunca terminó de agradarme. Dead Weight se presenta como un universo Steampunk, pero no hay una sola pieza de maquinaria de vapor en el juego. Aunque los elementos mágicos, de fantasía y horrores cósmicos sí suelen hacer parte del género, tenemos ejemplos como Arn, que a pesar de ser el protagonista encaja mucho mejor en una historia de tipo Conan el bárbaro que en este universo pseudovictoriano de barcos voladores y duendes artilleros. Tener engranajes como decoración no hace que algo sea automáticamente ‘steampunk’.

El ‘lore’ (la mitología detrás de la historia) es inicialmente bastante intrigante con sus tres dioses que habitan el abismo y extraña combinación de magia y tecnología, pero no es explorado como se merece. Tiene ideas muy buenas y momentos interesantes que tristemente no tienen un desarrollo valioso. Otro problema es una traducción al español muy irregular. ¿Por qué le dicen «director técnico» al tecnomante?
Dead Weight es un buen juego con mucho potencial, bellísimo arte en pixeles y en ocasiones puede resultar bastante divertido, pero no hace lo suficiente para resaltar. Su jugabilidad es interesante pero sus elementos no están bien balanceados entre sí y la experiencia eventualmente se vuelve tediosa. A pesar de todo, creo que vale la pena darle una mirada si son fanáticos de los RPG tácticos con combates por turnos y los gráficos les llaman la atención.
Reseña de Dead Weight hecha con una copia digital del juego para Steam provista por Klukva Games.



