Cuando por primera vez un vagón de tren derrapando sobre un abismo, saltando para dar vueltas en el aire y chocar contra un robot gigante en el tráiler de Denshattack! quedé convencido de que este iba a ser un juego muy especial. Cada segundo de ese video derrochaba estilo mientras prometía altísimos niveles de velocidad e intensidad y no podía esperar para jugarlo. Ha pasado casi un año desde entonces, pero ya puedo decirles con alegría que este título superó mis expectativas y es uno de mis juegos favoritos de 2026.
Antes que nada, hagamos las comparaciones de rigor. Estilísticamente recuerda mucho los geniales Jet Set Radio de SEGA y la “agresividad visual” de los menús está definitivamente basada en la serie Persona. Sin embargo, Denshattack! desarrolla su propia personalidad a partir de esas inspiraciones y una vez pasamos algo de tiempo jugando podemos ver que es mucho más que un “Tony Hawk Pro Skater con trenes” u “otro Subway Surfers”.
La historia nos lleva a Japón tras una catástrofe climática mundial. La corporación Miraido ha convencido a la gran mayoría del país que deben refugiarse en las Cúpulas que ellos mismos han construido y que los territorios por fuera de ellos están llenos de crimen. Las Cúpulas están conectadas por cientos de kilómetros de rieles y es en ellos que los ‘Denshattack’ hacen lo suyo: las pandillas y desadaptados han convertido a los trenes en un un deporte extremo que es a la vez el arma con el que dominan sus territorios.
Es aquí que entra Emi, una repartidora de ramen que es descubierta por un fanático de Denshattack y que al ver su habilidad, la convence de comenzar a practicarlo. Esto los llevará a recorrer Japón aprendiendo el arte de conducir trenes, derrotando a las pandillas que encuentran y descubriendo los secretos de la corporación Miraido.
Si les parece que esta podría ser la historia de un anime es porque este juego está fuertemente inspirado en series como Dragon Ball, Ranma 1/2, Slam Dunk, Supercampeones, Initial D, JoJo’s Bizarre Adventure, etc. y aprovecha al máximo todos los tropos del género ‘shonen’. La idea de hacer acrobacias, saltos de cientos de metros y “ataques especiales” con trenes es absolutamente ridícula, pero abrasa su tono absurdo al estilo FLCL con total sinceridad y eso hace que no se sienta como una parodia. Es una obra auténtica, divertida y con mucho corazón.




Tengo más cosas que decir sobre los personajes y su mundo, pero antes de hacerlo debo aceptar que, honestamente, este juego no necesitaba una historia para ser tan genial como es. Denshattack! ofrece diversión, emoción y retos interesantes desde el primer segundo y en ningún momento se detiene. Prácticamente cada nivel ofrece nuevas ideas jugables, combinaciones interesantes de obstáculos o cuanto menos un espectáculo visual que no había mostrado antes. Seguimos aprendiendo nuevas técnicas casi hasta el final del juego y los “combates” contra jefes son despliegues de originalidad visual con mecánicas sorprendentes. Es uno de esos títulos que me tuvo todo el tiempo con una sonrisa en los labios y que en múltiples ocasiones me dejó con la boca abierta.
El objetivo principal en la mayoría de niveles es simplemente llegar al final. Para eso debemos derrapar en las curvas, ‘grindear’ sobre tubos sin caernos y saltar o cambiar de carril para evitar obstáculos. Si fallamos, no hay problema, reiniciamos cerca del punto en que chocamos casi instantáneamente para que lo intentemos de nuevo. Eso probablemente les haga pensar que es un juego muy fácil y no les falta razón, pero es que al final del nivel recibimos calificación en base a los puntos obtenidos con combos de acrobacias, el tiempo que nos tomó llegar al final y los objetivos extra cumplidos entre los cuales siempre se encuentra terminar sin chocar ni una sola vez. Sacar las medallas de oro en todos los niveles es una verdadera proeza que requiere reflejos inhumanos, memorización de ciertas partes y mucha, mucha habilidad con el control.
Los niveles también tienen objetos coleccionables que a veces están en lugares difíciles de alcanzar. Algunos tienen rutas secretas y salidas especiales. Otros niveles tienen objetivos diferentes como alcanzar cierto puntaje antes de que se acabe el tiempo, ganar una carrera o seguir rutas específicas en escenarios “abiertos” para cumplir objetivos tan locos como actuar en una obra kabuki o entregar pedidos de tofu a domicilio en una estación de esquí. Realmente es un juego lleno de cosas para hacer y sorpresas que descubrir, pero lo mejor de todo es que todas las actividades que nos propone resultan divertidas, emocionantes y muy, muy vistosas.

Tras ver los tráileres, las imágenes y leer lo que he escrito seguramente se han dado cuenta de “lo extremadamente japonés” que es este juego. Este juego no solo rinde homenaje a la cultura nipona, sino que está completamente sumergido en ella y es por eso que resulta sorprendente descubrir que no está hecho en el país del sol naciente sino en España. Sí, el estudio Undercoders está ubicado en Barcelona.
Bueno, si uno lo piensa en realidad no es TAN sorprendente. El anime y los videojuegos japoneses han tenido una influencia enorme en occidente por varias generaciones y el amor que profesamos a series como Dragon Ball, juegos como los títulos de Super Mario y todo lo que vienen de allí nos ha convertido en una especie de “fanáticos” no solo de sus obras, sino de su cultura y hasta Japón en sí mismo. Una muestra brutal del ‘soft power’ que posee ese país.
Denshattack! a veces parece una exposición de todos los elementos que hacen ‘cool’ a Japón —desde los mismos trenes que controlamos hasta su comida, moda, música, tecnología, paisajes e historia— y que han hecho que lo idealicemos. Quiero ser cínico al respecto y decir que es un poco propagandístico, pero en realidad siento que todo esto está presente en el juego porque sus creadores están sinceramente enamorados de todo lo que han llegado a representar en la cultura pop.
Tal vez sí hay un elemento negativo del mundo japonés que aparece en el juego y es la corporación Miraido, la cual es representativa del poder político y manipulador de las ‘zaibatsu’ en el gobierno. Deberíamos generalizar porque en realidad puede considerarse una representación de como las grandes corporaciones en todo el mundo se han convertido en poderes que pueden controlar a gusto la economía, la policía y hasta la opinión pública. Esto encaja muy bien en la historia de “grupos oprimidos contra el poder” que tanto nos gusta (y a la que tan poco caso hacemos) y aunque cae en los tropos de siempre, es bastante efectiva.

Ya había dicho que la jugabilidad de Denshattack! es tan fuerte que en realidad no necesitaba historia para ser genial, pero es que la historia también resulta genial por su propia cuenta. Si son fanáticos del anime van a disfrutar viendo como los elementos clásicos del ‘shonen’ se adaptan a las locuras que los protagonistas hacen con sus trenes, pero incluso si nunca han visto nada de animación japonesa van a poder apreciar lo bien trabajados que están cada uno de los rivales que encontramos a nivel tanto de personalidad como de diseño. Todos ellos representan tribus urbanas y tipos de pandillas diferentes —kogal, rockabillies, sukeban, bancho y hasta yakuza— que encajan muy bien en los temas y tono de la historia.
Ya está claro que amé la jugabilidad, la historia y el estilo visual del juego, ¿pero saben qué amé por encima de todo ello? La banda sonora. Tenemos una fantástica colección de música J-Pop, electrónica, hip hop, funk y quién sabe qué más de artistas occidentales y orientales de la talla de Tee Lopes, Shoji Meguro, 2 Mello, Ryo Nagamatsu, Lotus Juice, milkyPRISM, Alice Peralta, Sean Bialo y más. Esas melodías de alta intensidad van muy bien de la mano con la acción del juego y nos llena de energía para enfrentar todo lo que viene.
Aquí pueden escuchar esta maravilla.
¿Hay algo que no amé en este juego? Tiene algunos elementos que me molestaron un poco, pero nada que me haga bajarlo del alto pedestal en que ya lo puse. Hay secciones tan intensas que no parece posible superarlas en un primer intento sin saber de antemano qué obstáculos vienen y el espectáculo visual es tan grande que a veces distrae de lo que debemos hacer. Al principio me costó acostumbrarme a saltar con R2 en vez de con ‘X’ (usando el control DualSense de PS5).
Tal vez su peor problema es que no comunica bien que más adelante desbloquearemos movimientos y trenes que nos ayudan a conseguir puntos de acrobacias. Perdí mucho tiempo tratando de sacar medallas de oro en niveles tempranos que luego me resultaron relativamente sencillas tras desbloquear los derrapes en múltiples carriles y los trenes que multiplican los puntos de ciertos trucos. Incluso así, conseguir las medallas de oro de los niveles más complicados me sigue pareciendo algo casi imposible y no sé si algún día vaya a estar a la altura.
También debo confesar que el diseño de la protagonista Emi me parece un poco… “feo”, sobre todo comparado con los geniales diseños de los demás personajes secundarios. Sé que tiene mucho sentido que ella se vea más “simple” por razones temáticas, pero no puedo negar que nunca me terminó de convencer incluso después de que me encariñé con ella.




A nivel técnico no tuve ningún problema con el juego a pesar de la velocidad a la que se mueve todo en pantalla. No recuerdo ningún momento en que el rendimiento haya sido afectado o que los elementos en pantalla no se vieran bien. Eso si, en algunos niveles encontré ‘glitched’ que me hacían atravesar el suelo o que la geometría desapareciera. No fueron muchos y espero que sean arreglados con parches, pero fueron molestos.
Creo que no queda más por decir. Denshattack! es uno de los mejores juegos de 2026 y ya le hice un lugar en mi lista de juegos favoritos de todos los tiempos. Cada segundo que pasé recorriendo las vías de esta distópica pero idealizada versión de Japón estuvo lleno de emoción y diversión. Es una obra que me trajo mucha felicidad en un momento en que el mundo luce cada vez peor y eso es algo a lo que no se le puede poner precio.
Reseña de Denshattack! hecha con una copia digital del juego para PlayStation 5 provista por Fireshine Games. Este juego también está disponible para Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y para PC mediante Steam.



