Hace unos días escuchamos que un consorcio estaba buscando comprar una de las más grandes empresas de la industria de los videojuegos por una cantidad absurda de dinero. Ahora es oficial. Las firmas de inversión estadounidenses Silver Lake, Affinity Partners y el fondo de inversión de Arabia Saudita anunciaron que adquirieron Electronic Arts de las manos de sus accionistas por 55 mil millones de dólares, un valor tan alto que es difícil de imaginar.
Esto significa que EA ha dejado de ser una compañía cotizante en bolsa. Ya no tendrá accionistas y aunque eso suena a algo muy bueno, tendrá que comenzar a responder a una junta directiva formada por miembros de las tres firmas mencionadas. Esto es preocupante porque entre ellas no solo están representantes del gobierno Arabia Saudita, un país infame por sus violaciones a los derechos humanos —especialmente a mujeres, periodistas y miembros de la comunidad LGBTI— sino también Jared Kushner, una figura infame en la política estadounidense con una filosofía conservadora radical. De acuerdo a FinancialTimes, él fue una de las personas claves en hacer realidad la transacción.
Para aumentar mayores preocupaciones, el reportaje de FinancialTimes también dice que «los inversionistas están apostando a que los cortes que va a hacer Electronic Arts gracias a la implementación de tecnologías de Inteligencia artificial van a aumentar las ganancias». En ese sentido, podemos esperar una gran cantidad de despidos en los próximos meses y un fuerte descenso en la calidad de las producciones de la compañía.
Andrew Wilson, el controversial CEO de EA, seguirá en su rol al menos mientras termina la transición a una compañía completamente privada en la primera mitad del año fiscal 2027.


