En 2023 tuvimos que darles a todos los fans de la excelente duología Alice y Alice Madness Returns la terrible noticia de que la largamente esperada tercera parte no se iba a hacer realidad. American McGee —director de ambos títulos— dijo que la compañía Electronic Arts no estaba interesada en hacer más juegos y como ellos son los dueños de la propiedad intelectual, el título tentativamente llamado Alice Asylum estaba muerto y enterrado. De hecho, él había dicho que ya no iba a trabajar en más videojuegos. Pero las cosas cambiaron y ahora está buscando hacer una especie de «secuela espiritual» de Alice Madness Returns pero en un universo diferente.
La idea de un nuevo juego viene de los Plushie Dreadfuls, una colección de conejos de peluche diseñada por American McGee y su esposa que tienen su particular estilo macabro. La idea de hacer un videojuego con estas criaturas evolucionó y de esas ideas surgió James, un adolescente huérfano como Alice que será el protagonista de esta nueva aventura que ahora no es más que un proyecto, pero que definitivamente queremos ver que se haga realidad.

En una charla con Ashley Bardhan para la publicación GamesRadar, McGee explica que «nunca dejó de sentir la presencia de Alice» cuando trabajaba en los peluches y que los comentarios de los fans de esa serie le convencieron de que tenía que volver a trabajar en un videojuego.
Por lo que sabemos de momento, el universo de su nuevo juego será muy parecido al de American McGee’s Alice y Alice Madness Returns pero no será exactamente el mismo. «Habra una superposición entre los dos, pero no será algo que nos ponga en problemas con los abogados», dijo el director. Sabemos que la historia seguirá a James tras ser adoptado por una «familia malvada» y que los conejitos de peluche representarán diferentes emociones y condiciones de salud mental.
Como pueden ver, este proyecto de hacer una «secuela espiritual» de Alice está en una fase muy temprana de planeación. Si de verdad se va a convertir en un juego, van a pasar varios años antes de que lo tengamos en nuestras manos.

