Eternights es un juego de 2023 lanzado en consolas PlayStation y PC, considerado como una mezcla de simulador de citas, horror, acción y RPG. Al manejar un superficial sistema de calendario, las primeras apreciaciones lo comparaban con la serie Persona, pero esto es más bien infundado que una base innata. El Studio Sai estuvo a cargo de su desarrollo bajo el motor Unity y posterior distribución. Ahora ha sido lanzado en Nintendo Switch y técnicamente no se siente comprometido frente a las plataformas previas.
La historia de Eternights comienza con un joven de 18 años que puede ser bautizado por los jugadores. Nuestro protagonista vive solo y su amigo Chani trata de convencerlo para usar una app de citas y conocer nuevas chicas. A su vez, Chani está obsesionado con una idol que aparece en todos los medios posibles, Yuna. Mientras tanto, una sospechosa empresa promociona una droga antienvejecimiento con el título del juego. Después de un test de personalidad y alistarnos para la cita, eventos sobrenaturales empiezan a ocurrir en la ciudad. Una muralla energética se levanta en la urbe y las personas empiezan a transformarse en criaturas violentas.

El protagonista y su amigo Chani se refugian en un búnker cercano y pasados unos días en aislamiento, deciden salir a explorar. En el camino se encuentran con Yuna y los tres ponen rumbo a sobrevivir y descubrir lo que está ocurriendo. El protagonista pierde su brazo en manos de una misteriosa chica con una filosa arma dual, mientras que una etérea mujer que conoció en la app de citas lo reemplaza con un brazo mágico que crea espadas, para combatir a los monstruos dispersados en la ciudad. Sí, todo es bastante surrealista y no muy atípico de otros ‘anime’ o juegos por el estilo.
En esencia, Eternights es un hack ‘n slash donde esquivar los ataques enemigos es la mecánica principal, para obtener el marco de ventaja preciso en el que los ataques seguidos o combos hacen más daño y permiten ejecutar un ataque definitivo. Como es natural en este tipo de juegos, existe un árbol de habilidades para nutrir con puntos ganados en la experiencia. Al realizar esquivos perfectos, los jugadores pueden cargar un medidor elemental que rompe la barrera de enemigos más fuertes o jefes de nivel. De conseguirlo, deben superar un par de QTE (quick time events) para reducir con mayor intensidad la salud del rival.

Aliados como la idol Yuna pueden colaborar creando campos de energía curativa en el terreno de batalla, que tienen lugar en el mismo terreno de exploración y no con transición a otra pantalla. No es un sistema muy complejo pero sí para resaltar por cuenta de un estudio independiente. Sin embargo, aunque ponen énfasis en el aspecto de las secuencias animadas –inspirados en Persona–, sus menús no gozan del mismo esfuerzo estético y le reduce varios puntos a la calidad gráfica. Como si se trataran de menús genéricos en editores de creación de juegos tipo Game Maker o RPG Maker.
Los escenarios, por su parte, sufren de cierta opacidad que camuflan la ausencia de detalles, sustentado por el propio argumento pero dificultando la visibilidad. En cuanto al sistema de calendario, algunas tareas causan que progrese el tiempo y cambian las actividades por realizar. El elemento social se define por las opciones de diálogo entre el protagonista y otros personajes. Algunas de estas respuestas apuestan por ser ‘edgy’, pero tanto eso como la debida traducción las deja un poco vergonzosas. Según la reacción de los personajes sube la posibilidad de obtener nuevas habilidades.

Además de Yuna y Chani –que es más bien un apoyo emocional y social para el protagonista– están Min y Sia como compañeras del personaje principal de Eternights. Ya que Yuna es la sanadora del equipo su apoyo es vital, pero cada una representa un elemento. Por ejemplo, Min representa el rayo, Sia el hielo y Yuna el fuego. Una vez adquirida una habilidad elemental, puedes ejecutarla haciendo uso de SP. Otro partidario de batalla es Yohan, quien no enfrenta directamente las peleas pero provee ataques especiales si la relación con él es lo suficientemente buena.
A través de la recolección de esencias blancas y negras en los calabozos, es posible mejorar las estadísticas de las aliadas y aliados, así como el poder de los ataques de espada. Los calabozos poseen algunos ‘puzzles’ sin mayor complicación para resolver, pero los mapas tampoco se extienden más de lo necesario. Yuna, Min, Sia y Yohan son las cuatro posibilidades sociales en la mecánica intrínseca del simulador de citas en medio del apocalipsis. La idea es que para el acto final es necesario alcanzar un rango seis con el personaje deseado para obtener su afecto, además de dar las respuestas correctas en el momento solicitado.


Uno de los puntos positivos de Eternights es que al no tener que maniobrar muchos personajes, se puede defender mejor con el elenco que tiene. Su historia avanza de forma dinámica, pese a que subir los rangos de relaciones al máximo con las tres candidatas y candidato no sea posible en la misma partida. Los calabozos y enemigos no aportan mucha variedad y visualmente tal vez no sobresalga entre el multitudinario género de juegos ‘anime’. Sin embargo, la relación entre personajes y sus historias pueden sostenerlo, pese a que los ángulos de cámara no colaboren igual durante los combates. El hecho que sea labor de un estudio independiente permite balancear mejor sus fallas frente al gigante con el que es comparado.
Reseña hecha con una copia digital de Eternights para Nintendo Switch brindada por Studio Sai.



