«¿Donkey Kong con Pauline niña? ¿Pero dónde quedó la época en que un joven Cranky Kong la secuestró y Jumpman/Mario la rescató? ¡El DonkeyKongverso está roto!» exclamaron algunos seguidores del gorila de Nintendo tras la revelación oficial –pasada la filtración– en el último Direct, que Pauline acompañará a Donkey Kong en Donkey Kong Bananza para Nintendo Switch 2. Establezcamos dos puntos antes de proseguir: primero y en efecto, el canon de Donkey Kong es una completa locura y no tiene mucho sentido. Segundo, a Nintendo esto no le interesa en lo mínimo porque toda la vida lo más importante es la jugabilidad, así que eso está bien.
El nuevo diseño de Donkey Kong ahora no es lo más controversial en el próximo título de Nintendo para Switch 2, sino el hecho que la primera damisela en apuros de la compañía ahora es su pequeña amiga acompañante. Si bien podríamos creer que se trata de una «recontextualización en forma de precuela», Nintendo no se pone a ‘excavar tan profundo’ al momento de sembrar su ‘lore’. Tanto como si hacen sus fanáticos que creen en una mitología superior dictada en el universo de Mario y Donkey Kong desde que Donkey Kong llegó a arcades en 1981, adaptado posteriormente a múltiples plataformas.
La familia Kong hasta ahora
Algo establecido superficialmente en Donkey Kong Country de Rare, es que Cranky Kong resultaba ser el Donkey Kong que enfrentó a Mario, entonces Jumpman, en aquel primer y exitoso juego. Eso, sin embargo, dejaba la duda sobre la autenticidad de Donkey Kong Jr –supuestamente un joven DK–, ya que Cranky a veces se presentaba como el abuelo de DK y a veces como su padre. Lo que convertía a Donkey Kong Jr. en el futuro y desaparecido padre del Donkey Kong de Rare. La figura jugable de Donkey Kong Jr. desapareció tras Super Mario Kart, Mario Tennis y Game & Watch Gallery 4. Ya que los gorilas envejecen más rápido que los humanos, tenía sentido que Mario enfrentara a tres generaciones de Kong en diferentes juegos: Cranky, Jr y DK.

Pero Nintendo no se guía por lo que tenga sentido. Cuando la secuela Yoshi’s Island DS salió a la luz, ya que el juego anterior introdujo a Baby Mario y Baby Luigi en el Marioverso, esta se encargó de introducir a Baby Peach, Baby Wario y Baby Donkey Kong. Todos estos personajes en sus etapas bebés, incluido DK basado en el diseño del Donkey Kong de Rare y descartando de plano a Donkey Kong Jr. Aunque Pauline no hace parte de este combo de párvulos, cobra menos razón que un adulto Donkey Kong se encuentre con Pauline niña.
Si a esto le sumamos la serie Mario vs. Donkey Kong en donde Pauline volvió a aparecer en la era moderna, así como Super Mario Odyssey, Donkey Kong Bananza parece contar una historia alterna completamente diferente en el DonkeyKongverso. Algunos elementos mostrados en los diferentes videos del juego de Switch 2, tal como en el más reciente Direct, dejan ver múltiples referencias a los juegos pasados de Donkey Kong Country. Más que un reinicio, es como si Bananza tuviera en cuenta todo el amplio historial de la familia Kong, pero decidiera revisionar la historia sin importar qué tantos líos argumentales provoque.


El ‘lore’ de Nintendo no es un texto sagrado intocable, si es que acaso existe
Hyrule Historia, el libro que definió la línea de tiempo de The Legend of Zelda, estableció aquello por mera exigencia de los fanáticos. Pero Nintendo no se fija en esas minucias. En múltiples ocasiones, la casa de Mario ha señalado que primero buscan las mecánicas que pueden implementar en un juego, antes de definir a qué franquicia han de aplicárselas. Pasa con Mario, Zelda, Yoshi, Wario, Peach, y claro, Donkey Kong. De todos los personajes con fuerza bruta de Nintendo, Donkey Kong era la elección más natural para destruir todos los entornos. Los personajes acompañantes son un tema clásico en juegos de Mario y Zelda, y en el caso de DK, Diddy Kong actuaba como su compañero jugable más común.

Si bien Diddy, Dixie, Cranky y hasta Rambi reaparecen en Bananza, la labor acompañante jugable es de Pauline niña por reconocimiento directo y oportunidad de mostrar otra faceta de la cantante. Tal vez no encaje dentro del conocido ‘lore’ y la verdad no importa mucho en vista de lo jugablemente atractivo que luce Donkey Kong Bananza. ¿Podría funcionar como precuela de Super Mario Odyssey y dar una razón de por qué Pauline es alcaldesa de New Donk City? –una urbe cargada con tantas referencias a los Kong– Eso sería un poco improbable. Shigeru Miyamoto ha dicho algunas veces que no existe un verdadero ‘lore’ de Mario, que los juegos son solo juegos, como debe ser. Sin embargo, New Donk City fue reconectada como la ciudad donde tienen lugar los hechos de Donkey Kong, donde Mario, Pauline y el gorila debutaron.

Esta «limpieza de imagen villanesca» del viejo Donkey Kong es reafirmada en Bananza, un juego para una nueva era de jugadores que no tiene en cuenta las disputas del pasado y decide aplicar jugabilidad pura y dura como banana rocosa. No creemos que involucre viajes en el tiempo o viajes multiversales, porque a Nintendo simplemente no le interesa complicarse con eso (historia aparte Hyrule Warriors: Age of Calamity de Koei Tecmo). En su lugar, los fanáticos y seguidores de Donkey Kong o Mario tampoco deberían frustrarse y más bien disfrutar el que sin lugar a dudas parece ser el título más importante de Nintendo Switch 2 en sus primeros meses.
A veces no hay que cavar tan profundo en los hechos…


