En una clásica exploración por los mundos llenos de acertijos, bloques y tuberías pixelados, Mario descubre una ruta que jamás ha utilizado.
El rojo e italiano plomero decide entonces adentrarse en esa tubería misteriosa guiado por la curiosidad y la ambición, pero al saltar al misterioso escenario subterráneo se da cuenta que es una cañería llena de porquerías y que está habitado por unos personajes un poco extraños y para nada amistosos.
#FAIL Mario! Para la próxima fíjate a dónde saltas.



