En la medida de lo posible yo trato de evitar comparar los juegos que estoy reseñando con otros títulos similares, pero a veces resulta muy difícil. Los videojuegos son un medio que, más que cualquier otro, parece determinado a definirse a sí mismo en base a su pasado. ¡Incluso tenemos géneros llamados como sus representantes más populares! Iron Meat es uno de esos juegos que existe en base a uno de los grandes clásicos y en esta reseña vamos a ver si brilla con luz propia o si se trata de otro clon más.
Basta con mirar cualquier video o captura de este título para saber cuál es el gran clásico que trae de inmediato a la memoria. Hablamos de Contra. Muchos de los escenarios, enemigos y hasta momentos específicos de este nuevo juego están directamente inspirados en Contra 3: The Alien Wars. Diría que cualquiera que esté esperando el lanzamiento de una nueva entrega de la saga de Konami debería estar feliz con Iron Meat, pero hay un problema: recientemente salió un nuevo título de esa saga.
La historia de este juego nos lleva a un futuro en el que terribles experimentos llevados a cabo en la luna se salen de control. “La Carne”, una masa amorfa de tejidos orgánicos, avanza devorando e infectando tanto a los seres vivos como a cualquier máquina. Somos uno de los soldados que avanza por el mundo luchando contra esta entidad mientras buscan la forma de detenerla.
Corre, salta y dispara
Las mecánicas de jugabilidad de Iron Meat son bastante básicas. Avanzamos hacia la derecha (o hacia arriba en algunos niveles) eliminando a todos los enemigos, esquivando sus disparos y saltando por obstáculos. Al disparar a algunos contenedores podemos obtener diferentes armas más poderosas que podemos potenciar si encontramos otra del mismo tipo.
Es posible llevar dos armas diferentes y cambiar entre ellas en cualquier momento. Si perdemos una vida, perderemos también el arma que tengamos equipada en ese momento y eso permite un poco de estrategia: si vamos a atravesar un área peligrosa, es mejor cambiar el arma para no correr el riesgo de perder la mejor que tengamos.

Básicamente, en Iron Meat podemos correr, saltar, disparar, cambiar de arma y… eso es todo. No hay ataques especiales, bombas que eliminen todo en pantalla ni nada por el estilo. Hubo ocasiones durante mis partidas que realmente extrañé tener un par de herramientas más, pero eventualmente comencé a apreciar la simplicidad que ofrece. Descubrí que yo extrañaba más de lo que yo creía la sencillez de los juegos de los 90, aquellos que no requerían 12 botones y combinaciones entre ellos.
Lo irónico es que esto hace que el juego sea incluso más simple que Contra 3: The Alien Wars, un juego que tiene más de 30 años, y es igual de corto. Los nueve niveles que tiene se pueden pasar en dos o tres horas pero —igual que los títulos viejos— vamos a querer volver a jugarlo para pasarlo en una mayor dificultad o por simple diversión. Por supuesto, como buen juego moderno que es, tiene logros/trofeos y personajes desbloqueables, aunque esto es algo sólo cosmético.
Horrores biomecánicos
Debo confesar que lo que me atrajo de este juego no era la obvia conexión con Contra, sino los grotescos diseños de personajes y escenarios. Una mezcla de desagradables organismos carnosos y componentes tecnológicos que, al menos visualmente, combina ideas de horror corporal con ciberpunk y biopunk. Esa es una mezcla que me atrajo mucho, pues esta clase de horror siempre me ha intrigado.




Es una lástima que, a nivel de historia, Iron Meat no explore en absoluto esas ideas, pero no importa mucho porque yo estaba aquí por “las vibras”. Enemigos que arrojan sus cabezas como explosivos y les crece otra, vehículos con apéndices carnosos, edificios con bocas en lugar de ventanas y hasta un científico con poderes psíquicos en plan Akira le dan a esta obra el mismo tono ultraviolento de los OVA de ‘anime’ de finales de los 80. Sumemos a eso las maravillosas guitarras de banda sonora rock compuesta por Darkman007 y tenemos una ambientación de lujo.
Pero aún así, me hubiera gustado que fuera un poco más allá. Los diseños de enemigos y escenarios son geniales, pero no demasiado imaginativos. La capacidad de los enemigos para regenerarse es solo estética y no tiene efectos jugables. El concepto de “La Carne” tiene mucho más potencial que este juego no llega a explotar.
El precio de la carne
Iron Meat es un juego muy directo en su propuesta que cumple exactamente lo que promete y nada más. Vamos a divertirnos corriendo y disparando por un par de horas —en compañía de un amigo si es posible— y si nos gusta, podemos volver a hacerlo. Pero aunque aprecio y disfruté esa simplicidad tanto narrativa como jugable, no puedo evitar desear que hubiera algo más.

Este mismo año salió a la venta Contra: Operation Galuga. Aunque la estética de Iron Meat me gusta mucho más, no puedo evitar compararlos y el juego de WayForward sale ganando. Ofrece mucha más variedad, opciones de juego y retos. Aún así este corto título original de Retroware tiene mucho encanto y ofrece entretenimiento de calidad.
Esta reseña está hecha con una copia digital de Iron Meat para PlayStation 5 suministrada por Retroware. Este juego saldrá a la venta para PS4, PS5, Xbox, Nintendo Switch y PC el 25 de septiembre de 2024.



