Hace poco, Xbox lanzó la «retrocompatilidad con PC» para algunos juegos de su consola original y la pregunta en boca de todos es si podremos eventualmente hacer lo mismo con juegos de Xbox 360. La respuesta parece ser un sí.
Gracias a una filtración de documentos oficiales de Microsoft enviada a desarrolladores y conocida por la publicación The Verge nos enteramos que la empresa planea hacer que los juegos de la exitosa consola puedan ser disfrutados en PC, dispositivos de juego portátiles y en su próxima consola por ahora conocida como «Proyecto Helix».
De acuerdo a los documentos, los desarrolladores tendrán la posibilidad de hacer que los juegos que lanzaron para Xbox 360 sean «retrocompatibles» y tendrán control sobre el precio de sus versiones digitales y si quieren o no que estén disponibles en Game Pass. Se espera que este programa comience en 2027 y se extienda a 2028 «a través de dispositivos de la siguientes generación».
Lo más interesante de todo es que habría una forma de que los jugadores puedan conseguir una versión digital para PC de los juegos de Xbox 360 que posean en formato físico. Al poner uno de estos discos en una consola Xbox One o Series X|S, recibirán una licencia digital que «amarra el disco a la cuenta del jugador» y le permite descargar la versión digital del juego. También parece que habría una forma de transferir la licencia a otra persona mediante el disco.
Tengan en cuenta que estos juegos no serían «emulados» en PC. Lo que harán será darnos una licencia para jugar la versión de PC de estos juegos si tenemos la licencia del juego en Xbox 360 o el disco. Si hay algún juego que no tenga versión para PC, no se podrá jugar a menos que eventualmente hagan un ‘port’ y lo incluyan en este programa.
Se supone que Xbox revelará oficialmente este programa en agosto de 2026 y habría una beta para que los miembros de Xbox Insiders lo prueben. Ya veremos que noticias salen de esto, pero nos parece una excelente opción para hacer más accesibles títulos que solo se podían jugar en consolas anteriores. Eso sí, algunos temen que este se un «caballo de Troya» para llevarnos hacia ese futuro exclusivamente digital que las compañías tanto desean y nosotros tanto tememos.


