Ha pasado casi un mes desde que Sony anunció que dejará de producir juegos físicos en 2028 y la rabia que esto generó en la comunidad gamer no ha sido apaciguada. Una notable cantidad de jugadores ha dicho que cancelaron sus suscripciones a PS Plus en protesta, otros dicen que dejarán de comprar juegos hasta que se retracten y todas las publicaciones de PlayStation en redes sociales y videos son recibidos con cientos o miles de respuestas protestando contra su decisión. Ahora la protesta puede alcanzar un nuevo nivel gracias a una ambiciosa propuesta de un «apagón total» de PlayStation por toda una semana.
Esta propuesta —promovida por grupos como DoesItPlay?, Stop Killing Games y otros creadores— propone que todos dejemos de jugar en consolas PlayStation entre el 23 y el 30 de agosto de 2026. Vamos a compartir nuestra traducción del texto completo de la propuesta, la cual está propagándose por redes sociales con la etiqueta #PSBlackout.
Durante varios años Sony Interactive Entertainment se ha estado alejando cada vez más de su comunidad de jugadores. Ya sea cerrando estudios queridos como Bluepoint, persiguiendo una equivocada estrategia de juegos como servicio, cancelando eventos para fanáticos, dejando morir a PS VR2 o dejando atrás franquicias que los jugadores quieren ver regresar, PlayStation nunca se ha sentido más desconectada de su comunidad.
Acabar con los discos físicos en 2028 se siente como la gota que derramó el vaso. Sabemos que SIE solo puede controlar estas cosas hasta un punto, pero con las decisiones que sí están bajo su control la compañía continúa manejando mal la posición tan fuerte que heredó de la era del PS4.
Hay tanto problemas con PlayStation ahora que traer de regreso los juegos físicos sería dejar las cosas a media. Hay mucho más que SIE puede hacer. Extrañamos Twisted Metal, Sly Cooper y Resistance. Extrañamos la PlayStation Experience. Extrañamos a Japan Studio.
Teniendo todo esto en cuenta, estamos invitando a todos los jugadores de PlayStation a participar en un boicot económico y de juego desde las 7:00 p.m. del domingo 23 de agosto al domingo 30 de agosto a la misma hora. Los jugadores puede participar apagando su consola o deslogueandose por siete días. Sentimos que este periodo impactará mínimamente a los distribuidores y desarrolladores a la vez que les da a los jugadores una voz.
Pueden leer el comunicado original en inglés a continuación.

Apoyamos de todo corazón esta iniciativa, pero nos preocupa lo ambiciosa que es. Una semana parece ser mucho tiempo para una gran cantidad de jugadores que solamente tienen PlayStation como plataforma de juegos y la mención de franquicias que se extrañan corre el riesgo de complicar el mensaje. Además, temas como el aumento de precios de consolas y servicios como PS Plus es un tema mucho más grave y meritorio de boicot que la simple falta de juegos nostálgicos.
Además tememos que esta clase de boicots suele fracasar o su impacto resulte muy difícil de medir. Incluso boicots bien organizados como la protesta contra Microsoft y Xbox que aún sigue en efecto de parte de BDS —un grupo que tiene experiencia en esta clase de cosas— no alcanzó a la gran mayoría de jugadores que gustosamente hubieran participado de ella. Además, PlayStation no hace públicos sus números de jugadores a menos que quieran hacerlo, no hay forma de saber si van a dar información real sobre el alcance del movimiento.
A pesar de esto, esperamos lo mejor y que PlayStation se de cuenta de lo mucho que está alienando a su comunidad. Es muy difícil que de marcha atrás respecto a su decisión de acabar con los juegos físicos, pero no por eso tenemos que resignarnos y no pelear.


