Si alguna vez has pensado que jugar videojuegos era un esfuerzo inútil, entonces prepárate para replantear tu opinión gracias a algunos hallazgos de la comunidad científica. De hecho, los gamers han estado ayudando a los científicos a descifrar varias incógnitas mediante el uso de soluciones masivas desde 2011.
Foldit fue el primer proyecto que unió a la ciencia con los videojuegos, en el que los jugadores estaban resolviendo de forma teórica diferentes plegamientos de proteinas. De hecho, a los gamers que participaron en el juego les tomó apenas unas cuantas semanas resolver un asunto que estaba rondando en la cabeza de los científicos durante una década sin obtener mayores resultados. Esta investigación está ayudando a los científicos a desarrollar avances para tratar enfermedades incurables a medida que ellos se esfuerzan en aplicar la solución para curar definitivamente dichos males.

Desde entonces, se han estado desarrollando otros juegos de base científica y la mayoría vienen con una versión simplificada de las teorías fundamentales en el contenido de los juegos, simplemente con disfrazar los complicados términos científicos. Por ejemplo, en vez de mencionar diferentes genes o enzimas se usan colores que sólo reaccionarán juntos en ciertas interacciones,
Varios juegos instantáneos y rompecabezas que se pueden encontrar en algunos sitios de bingo son otro ejemplo del poder que tienen nuestras habilidades de resolución de problemas. Somos capaces de tomar cierta información que se nos presenta y con ella planear una estrategia para el siguiente paso, cosa que pocas especies en el mundo son capaces de lograr. El poder de usar a diferentes personas para hallar una solución parte del hecho de que todos podemos ver los mismos patrones de maneras únicas, y que algunos podrán distinguir conexiones que otros no pueden ver.
En términos matemáticos, todo cobra sentido cuando consideras la cantidad de científicos que están trabajando en un campo específico y comparas esto con la cantidad de horas de juego que los gamers gastarán en resolver acertijos. Entonces todo esto se multiplica por el gran número de personas que van a dedicar su tiempo libre para avanzar en los niveles de un juego. La mentalidad de un gamer está guiada por la necesidad de tener éxito y finalizar el juego, precisamente lo que la comunidad científica necesita.
Considerando todo lo anterior, el desafío que tienen los desarrolladores hoy en día es concebir un juego que sea atractivo para jugar y a la vez tenga propósitos investigativos. El éxito de Foldit claramente viene del hecho de que el juego es adictivo, de tal manera que los jugadores harán lo que esté a su alcance para superar los obstáculos que se les presenten; si un juego no es lo suficientemente divertido y apenas ofrece acertijos muy difíciles, el jugador no se sentirá comprometido a resolverlos ni tampoco estará dispuesto a gastar tiempo buscando diferentes soluciones.



