Después del ya icónico Mario Kart 8 –y su versión Deluxe– que ha tenido un
admirable ciclo de vida de más de 10 años y vivió en dos generaciones de
consolas, muchos nos preguntábamos por qué Nintendo no sacó
otro Mario Kart en Switch. El lanzamiento de una nueva entrega
supone el desafío de presentar algo nuevo al ya pulido juego. En estos
10 años asumieron el reto de reinventar su legendaria saga de carreras
con Mario Kart World y acá está nuestra reseña. Esta nueva entrega llega con
una propuesta audaz que introduce un mundo abierto completamente
explorable y nuevas mecánicas que lo posicionan inmediatamente como
uno de los títulos imprescindibles para Nintendo Switch 2.
Las nuevas pistas, o más bien, el nuevo mundo, da un
nuevo aire a la experiencia clásica de correr en go-kart. Desde el
principio, lo que primero nos llama la atención no es la vaca… es el modo
Paseo Libre que interconecta todas las regiones en un solo mapa sin
pantallas de carga, permitiendo desplazarse entre pistas, secretos y
eventos sin interrupciones. Esta integración no es solo estética, pues en
modos como Grand Prix, las carreras tradicionales se conectan por
segmentos intermedios donde los jugadores deben desplazarse entre
pistas compitiendo entre el tráfico, peatones y otros obstáculos.

Prendiendo motores en el nuevo mundo
Con esta novedad, el modo Grand Prix se convierte en una aventura
continua: cada copa permite recorrer segmentos de mundo abierto para
acceder a la siguiente pista, atravesando rutas llenas de tráfico,
peatones, atajos y obstáculos impredecibles que exigen improvisación y
dominio del entorno que nos muestra el juego. También hace que a
veces cada carrera sea única. El entorno no es exacto en la carrera y el
‘timing’ se define más en nuestras acciones.
Otra gran novedad y probablemente, el modo que mas he jugado es el
de Supervivencia, que funciona como una especie de ‘battle royale’
donde 24 corredores atraviesan múltiples pistas y segmentos
intermedios, siendo eliminados progresivamente hasta coronar al
ganador. Este modo resulta bastante divertido porque no solamente
premia al mejor jugador, premia al más estratégico y que obviamente,
entienda las mecánicas del juego. En las decenas de
partidas que he jugado, he visto como no siempre gana el mejor y a
veces por suerte del destino he terminado ganando también.

Ahora, hablando de mecánicas de juego, Mario Kart World introduce
unos interesantes rieles para deslizarse y saltos en paredes,
añadiendo capas adicionales de profundidad a cada carrera, dando la
oportunidad de crear o descubrir nuevos atajos o escapes. Eso sí, la
mecánica del salto a pared se me ha olvidado bastante y solo la uso
cuando es muy obvio que una pista exige usarla, sin embargo veo el
potencial en «pros» del juego que seguro la explotarán al máximo. De
hecho, muchas de las misiones en el mundo abierto parecen diseñadas
como minitutoriales para dominar estas técnicas. No es casualidad que
muchos Interruptores P usen estas habilidades como requisito para
completar sus objetivos.
Accesible para todos los tipos de jugadores
Algo que siempre he admirado de los Mario Kart, incluyendo el mismo
Mario Kart Tour de móviles, es el control del juego que es sencillo y al
punto para cualquier jugador. Aquí sigue siendo excepcional,
manteniendo esa precisión que permite a los principiantes o novatos
entenderlo fácil y divertirse, o a los más «pro» ejecutar maniobras de alto
nivel.

La exploración en Paseo Libre no es solamente un paseo por el Reino
Champiñón, también recompensa a los jugadores con coleccionables
como monedas y medallas de Peach, o acceso a los locales de Yoshi. Este
modo es completamente opcional y no es obligatorio del
juego, de hecho se entra solo al presionar el botón + en el menú
principal y quizás por eso para algunos jugadores puede que no esté en
sus expectativas. A pesar de las recompensas, este modo no tiene una
guía, no tiene un objetivo como tal más allá que explorar y encontrarse
algo.
Ese algo son principalmente las misiones de los Interruptores P,
pequeños desafíos repartidos por todo el mapa que enseñan y refuerzan
habilidades esenciales para las carreras, desde evitar obstáculos hasta
dominar el deslizarse por rieles. Estas misiones, aunque breves, añaden
variedad y un propósito adicional a la exploración, permitiendo obtener
‘stickers’ y trajes exclusivos. Aunque estas recompensas pueden parecer
cosméticas, las misiones logran ser entretenidas por sí solas. Son
pequeñas pruebas de habilidad que funcionan como entrenamiento
disfrazado de minijuegos, muchas de ellas son rejugables y fáciles de
repetir sin penalización.

Por una razón no fue lanzado en el primer Switch
A nivel visual y auditivo, Mario Kart World es lo que se podría esperar
para la nueva consola de Nintendo. Los gráficos son vibrantes y llenos
de vida, y el mundo abierto permite redescubrir pistas clásicas con una
perspectiva fresca y contextualmente enriquecida. La banda sonora, por
su parte, continúa siendo uno de los grandes atractivos del juego, con
temas muy familiares para los fans que añaden un encanto especial a la
experiencia de explorar libremente.
Más allá de la vaca, la variedad de personajes también ha recibido un
notable impulso en Mario Kart World. No es solamente la cantidad de
trajes, vehículos y corredores. Cada uno ahora tiene animaciones más
detalladas y expresivas que solo notarás si te fijas. Son pequeños
detalles como expresiones faciales cuando te golpea un caparazón de
picos, o te lanzan el rayo. Cada uno reacciona de manera única durante
las carreras y las interacciones en el mundo abierto, lo que añade un
encanto adicional y le da mucha personalidad al juego.

Y es que los pequeños y sutiles detalles son uno de los puntos que me
han fascinado. Por toda la exploración del mapa se ven guiños a los
distintos juegos de Mario. En el mundo abierto podemos interactuar
con el tráfico. En una ocasión decidí plantarme y quedarme quieto en
mitad de un cruce de avenidas. ¿El resultado? Un trancón monumental
de todo tipo de vehículos que resultaba muy divertido de ver. En cada
vehículo puedes ver a su conductor. Puede ser un Toad detrás de un
Koopa o un Shy Guy conduciendo un camión.
El parque virtual de Mario sobre ruedas
Ese nivel de detalle contribuye a que Mario Kart World se sienta más
como un parque temático interactivo que como un simple juego de
carreras. Incluso en la pausa entre carreras hay cosas por hacer, ver o
probar. La dinámica de los objetos durante las carreras, en mi experiencia, se
mantiene equilibrada, incluso con el aumento significativo del número
de jugadores. Cada objeto tiene contramedidas eficaces, ya sea
mediante otros objetos defensivos o técnicas en el manejo como saltar
con ‘timing’. Eso sí, esa frustración por perder en el último segundo en
una larga carrera es un trauma que no he podido superar.

Aunque el multijugador es la esencia del juego, en mi experiencia he
sentido que con la cantidad de corredores que hay ahora en cada
carrera, el título se ha orientado también al modo online o local con
muchos jugadores. En el modo local jugando con Joy-Con me ha parecido
que las pistas son muy amplias y a veces contra otra persona la carrera
no ha logrado ser tan emocionante, sensación que jugando ‘online’
siempre he sentido. Otra sensación que he tenido es que a pesar de todo,
se siente que el juego puede dar más, de alguna forma hay una
sensación de que está capado, de que podría tener más zonas y hasta
más actividades, sobre todo en su mundo abierto. Imaginamos que
llegarán de alguna forma como DLC.
La traducción al español de Latinoamérica está muy bien y funciona
bastante, sobre todo para los novatos que quieren ingresar en el menú
del manual donde hay tutoriales de texto con video sobre técnicas,
objetos, reglas y modos de juego.
Reseña hecha con una copia digital de Mario Kart World para Nintendo Switch 2 adquirida junto con la consola por el editor.



