¿Les ha ocurrido que terminan de cazar un monstruo en Monster Hunter y de repente sienten lástima por su presa? ¿No creen que la poca trama que suelen tener estos juegos justifique que aniquilemos estas majestuosas criaturas para forjarnos una botas con su piel? Entonces la serie de ‘spin-off’ Monster Hunter Stories es para ustedes. Estos juegos no solo abandonan el combate en tiempo real en favor de enfrentamientos por turnos al más puro estilo JRPG, sino que nos piden hacernos amigos de los monstruos y combatir a su lado. Sí, vamos a matar muchos monstruos de todas maneras, pero sus tramas lo «justifican» mejor.
Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection es sin duda el mejor título de esta serie. Tiene la historia más trabajada, mejores gráficos, muchas opciones de crianza de Monstruos y un sistema de combate más interesante y elaborado. De hecho, hay algunos aspectos en los que incluso me parece mejor que los títulos de la saga principal.
La historia de este juego nos lleva al Reino de Azuria y nuestro protagonista es el Príncipe o Princesa (podemos elegir su género) que además es el capitán de los Rangers, un equipo de Riders especializados no solo en combate con sus “Monsties” compañeros, sino en la protección y preservación de todos los Monstruos de la región. Cuando un extraño fenómeno conocido como Cristalización comienza a afectar la naturaleza y los vientos de guerra con el reino vecino comienzan a soplar, los Rangers deben emprender una misión para arreglar la situación antes de que todo empeore.
Con sus temas de conflictos entre reinos y secretos antiguos, la trama de Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection resulta inmediatamente más atractiva que la de cualquier otro título de esta franquicia. No es nada que “sacuda el ‘lore’ de MH” y es bastante fácil adivinar qué va a pasar, pero logra mantenerse interesante y sirve como impulso para que sigamos adelante con el juego. Si les preocupa no entender la historia porque no han jugado ningún título de Stories antes, pueden quedarse tranquilos porque aunque sí hay continuidad —hay un personaje que regresa del juego anterior—es principalmente una historia independiente y no importa si no entienden un par de referencias.
Aunque nuestro Príncipe/Princesa y los personajes principales se apegan mucho a sus arquetipos, les tomé cariño fácilmente. Mi favorito fue Ogden —un Ranger veterano que en el pasado vivió muchas aventuras y sigue creyendo que tiene algo que probar— pero todos resultaron agradables. Aunque seguramente tendrán sus fans, creo que ninguno de ellos llegará a ser recordado de la misma forma en que los fanáticos de Monster Hunter recordamos a Sophia, Hinoa, Mikoto o los cocineros Felyne.

Pasemos ahora al tema de la jugabilidad. Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection tiene una estructura de mundo semiabierto en el que cada capítulo nos lleva a una nueva región que podemos explorar con relativa libertad para cazar monstruos, buscar huevos, completar misiones opcionales o continuar con la historia. Los jugadores casuales pueden avanzar fácilmente en la historia tras criar unos pocos Monsties y crear un equipo equilibrado con estos —lo que les llevará unas 30 horas— pero los más dedicados podrán duplicar o incluso triplicar el tiempo de juego con todas las opciones que ofrece para mejorar y personalizar el equipo.
Cada vez que hacemos eclosionar un huevo recibimos un Monstruo con ciertas habilidades y hay huevos especiales que tienen características mejoradas. Si liberamos estos Monstruos en su hábitat, aumentará su rango y los nuevos huevos que consigamos pueden tener habilidades más raras y mejoras. También podemos intercambiar las habilidades de los Monstruos (si son compatibles con ellas) y si los liberamos en hábitats diferentes, podemos conseguir Monstruos de elemento dual que tienen acceso a aún más habilidades. No olvidemos que también podemos forjar diferentes tipos de armas, armaduras y equiparlas con amuletos que les dan nuevos movimientos y características. Por si fuera poco, completar las misiones de nuestros compañeros les da acceso a nuevas armas y adquieren nuevas capacidades. Las posibilidades de ‘builds’ son inmensas.
Es posible pasar horas buscando huevos para conseguir los monstruos con características y habilidades específicas y así ir formando el equipo perfecto. No es necesario para terminar el juego, pero este “grindeo” siempre ha sido parte de la franquicia Monster Hunter y es algo que muchos jugadores disfrutan bastante. Conseguir finalmente el monstruo adecuado se siente muy bien, pero la verdad es que el proceso puede resultar bastante fastidioso y repetitivo. La cacería de huevos —que nos pide entrar en la guarida de un monstruo y rebuscar entre los huevos antes de que éste aparezca y salir corriendo— es una mecánica que no ha evolucionado mucho desde el primer Monster Hunter Stories y creo que podría hacerse mucho más interesante y divertida.




Una mecánica que sí disfruté mucho de Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection fue la de ahuyentar monstruos invasores. Si exploramos los mapas de noche, podemos encontrar monstruos especiales que son prácticamente imposibles de derrotar, pero podemos ahuyentarlos si descubrimos la forma de hacerlo. Esto puede ser atacar cierta parte de su cuerpo con cierto elemento en cierto momento de la pelea, usar un Monstie específico o ciertos objetos cuando el monstruo reacciona de formas únicas. Tenemos que buscar pistas y poner atención a sus comportamientos para descubrir qué hacer.
Lo mejor de esta mecánica es que las recompensas valen mucho la pena. Al ahuyentar a un monstruo invasor desbloqueamos un huevo de una especie en extinción y así podemos incluir nuevos monstruos a los hábitats. También hay combates especiales con Dragones ancianos que podemos invocar cazando de noche, monstruos feroces con partes cristalizadas que tienen ataques y debilidades diferentes a los de su especie y monstruos exóticos que nos piden acciones específicas para derrotarlos. Esta variedad hace que el combate nunca se sienta repetitivo y mantiene altos los niveles de tensión porque nunca sabemos qué esperar.

Hablando del combate, sé que a muchos jugadores les va a molestar que no tenemos control directo sobre el equipo completo. Solo podemos controlar las acciones de nuestro personaje y darle órdenes a su Monstie, pero el miembro de los Rangers que nos acompaña y su Monstie actúan por su propia cuenta. Esto puede resultar frustrante porque a veces queremos atacar una parte específica del enemigo o usar ciertos elementos, pero no hay forma de instruir a los aliados al respecto. A pesar de eso, creo que siempre fueron muy útiles en las batallas y hay cierto nivel de estrategia a la hora de elegir acompañantes, pues unos se dedican al ataque, otros a la defensa y otros al soporte.
Puede ser un poco hereje decir que me gusta más el estilo ‘anime’ más colorido que tiene este título que el de los Monster Hunter de la saga principal, pero es así. Siento que le da mucha personalidad al juego sin quitarle nada de fiereza a los monstruos. Ayuda bastante que el diseño de los personajes es mucho más “adulto” que el de pasadas entregas de la serie Stories. La música es de la calidad que siempre esperamos de Capcom y se adapta muy bien al tono más “medieval” de este mundo.

Por supuesto, hay cosas que no me gustaron. Ya dije que la búsqueda de huevos se vuelve muy repetitiva y creo que ese es su principal defecto, pero tiene algunos más. Uno de los más molestos es que en una primera partida no es posible saber qué monstruos vamos a enfrentar en la historia y no siempre es obvio cuáles son sus debilidades y fortalezas, por lo que podemos quedar atrapados en un combate con compañeros que son bastante inútiles en esas circunstancias. El mapa parece útil, pero en lugares como Canalta y Tarcuán puede resultar confuso porque no marca bien la altura ni las rutas bloqueadas. También es un poco decepcionante que no contemos con todas las armas de los demás juegos —no hay Espadas dobles, Lanzas, Hachas pistola, Espada y escudo, Hachas cargadas ni Ballestas— pero entiendo que tener demasiadas opciones hubiera complicado demasiado las mecánicas.
Otro gran problema que puede tener es que no esté su monstruo favorito. Yo me salvé de eso porque sí se puede encontrar a mi querido Brachydios, pero tal vez ustedes no sean tan afortunados.
Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection es un excelente JRPG que no solo sirve como puerta de entrada a la subserie Stories, sino que creo que es una buena bienvenida a todo el universo de Monster Hunter. ¡Incluso lo considero una perfecta alternativa a Pokémon! Es un título que vale mucho la pena tanto para seguidores de la saga que quieren probar algo diferente con las mismas criaturas o para fanáticos de los JRPG que quieren un atrapante juego de colección de monstruos.
Reseña hecha con una copia digital de Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection para PS5 brindada por Capcom. Este juego saldrá para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC el 13 de marzo de 2026.


