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Mortal Kombat 11 – Reseña

Diferentes épocas del universo de Mortal Kombat colisionan en un curioso crossover temporal cargado de fan-service.

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Basta con ver los juegos de NetherRealm Studios para evidenciar lo mucho que ha evolucionado la desarrolladora desde su fundación en abril de 2010. Producto de la fusión entre WB Games Chicago y Midway Games, que había quedado en quiebra meses atrás, el primer juego del estudio fue el muy celebrado Mortal Kombat (2011). Además de ser un reboot de la franquicia, fue un regreso a sus raíces. La entrega abandonó el sistema de combate 3D que había sido estándar en la franquicia desde Deadly Alliance (2002) para regresar al 2D. Por supuesto, esto vino acompañado de varias novedades en materia de jugabilidad. Entre estas destacan la introducción de un sistema de relevos y una barra de energía, típica en otros juegos del género.

Después de Mortal Kombat, NetherRealm trabajó en otros tres juegos: Injustice: Gods Among Us (2013), Mortal Kombat X (2015) e Injustice 2 (2017). Aunque ninguno de los títulos mencionados es perfecto, evidencia que la desarrolladora ha evolucionado junto con las tecnologías que emplea. La presentación gráfica ha mejorado con cada entrega y todos los títulos han tenido novedades en materia de jugabilidad.

Mortal Kombat 11 no es la excepción a esta regla. Es el juego más impresionante a nivel visual de NetherRealm Studios y por medio de la beta cerrada comprobamos que trae varias novedades al sistema de combate. No obstante, actúa como un recordatorio de que esta desarrolladora aún puede cometer errores. Grandes errores.

Como se mencionó, Mortal Kombat 11 es un deleite para los ojos. Dejando de lado los impresionantes efectos visuales, que hacen que los ataques y habilidades tengan un mayor impacto, la captura de movimiento de los personajes y su pulido modelado da un aspecto hiperrealista al juego. Cabe recordar que el título fue desarrollado con Unreal Engine 3, el mismo motor con el que se han hecho todos los juegos desde Mortal Kombat (2011). De alguna forma, NetherRealm Studios se las ha ingeniado para continuar exprimiendo al máximo esta herramienta.

Por supuesto, la presentación no solo se reduce a lo visual. El sonido también juega un papel muy importante durante los combates. Aunque la banda sonora es correcta, mas no memorable, los efectos de sonido hacen que las peleas se sientan aún más viscerales. Desde los sonidos de huesos rompiéndose hasta los de carne incinerándose, cada ataque y habilidad cuenta con una plétora de efectos sonoros.

Mortal Kombat 11

Si bien la presentación servirá para atraer a muchos jugadores que no hayan tocado un Mortal Kombat, los fanáticos —sobre todo los que jueguen competitivamente— gravitarán hacia el título por su sistema de combate. La última entrega de la serie no hace cambios drásticos a la fórmula, pero sí introduce varias novedades dirigidas a ampliar las opciones ofensivas, defensivas y la libertad del jugador en general.

En primer lugar, Mortal Kombat 11 divide la barra de energía en una dirigida al ataque y otra a la defensa. Mientras que la primera puede emplearse para potenciar habilidades, la segunda puede utilizarse para interrumpir combos enemigos y realizar variadas acciones evasivas. Si bien cada una de estas barras permite máximo dos usos seguidos, su rápida recarga incentiva su utilización constante. Más importante, ya que el Fatal Blow de cada personaje ya no es dictado por la barra de energía —a diferencia de los ataques Rayos X de Mortal Kombat (2011) y su secuela—, los jugadores ya no deben preocuparse por el dilema de si utilizar la barra para causar daño masivo o administrarla para extender combos y evitar daño.

Con la división de la barra de energía, hay una mayor cantidad de variables durante el combate. Si bien esto agrega cierto grado de complejidad, no implica que los jugadores casuales no puedan disfrutar del juego. Mortal Kombat 11 no solo facilita la amplificación de habilidades con respecto a pasadas entregas, sino que posee un robusto tutorial que permitirá que todos se familiaricen con las estrategias del juego.

Mortal Kombat 11

En segundo lugar, Mortal Kombat 11 introduce un apartado de personalización de habilidades. Inspirado por Injustice 2, este permite que los jugadores elijan entre una lista de movimientos —desbloqueados desde el principio— para así crear sus propias variaciones de los 25 personajes jugables. Con un límite de tres casillas, algunas de estas técnicas costarán una y otras costarán dos. Esto lleva a que los jugadores tengan que elegir entre un arsenal más amplio o uno más limitado, pero efectivo.

Sin embargo, las habilidades no son lo único que pueden personalizarse.

El otro gran atractivo de Mortal Kombat 11 es el sistema de personalización estética de todos los peleadores. Desde pequeños elementos cosméticos hasta la apariencia general del personaje, hay una buena cantidad de opciones que permiten crear una gran cantidad de versiones de los personajes de la franquicia. Por desgracia, este sistema de personalización provoca un efecto dominó que termina afectando al título.

Gran parte de estos elementos estéticos están bloqueados detrás de las Torres del Tiempo y la Kripta, dos modos que ya son típicos de la franquicia.

Las Torres del Tiempo, que debutaron en Mortal Kombat X, consisten en series de combates con condiciones específicas. Estas pueden ir desde simples aumentos estadísticos hasta modificadores reminiscentes al modo Test Your Luck. No suena tan mal, ¿verdad? Los problemas comienzan cuando los jugadores deben obtener konsumibles específicos para superar ciertas pruebas, cuya dificultad resulta ridícula a causa de los múltiples modificadores, y pagar monedas para ingresar a ciertas Torres. Mientras que las monedas pueden conseguirse por medio de casi cualquier actividad, los consumibles solo pueden obtenerse en las mismas Torres y la Kripta.

La Kripta, que debutó en Mortal Kombat (2011), consiste en un minijuego de exploración por medio del cual el jugador puede explorar la isla de Shang Tsung y abrir cofres. La mayoría de estos podrán abrirse por medio de monedas, pero requerirán la utilización de fragmentos de almas y corazones para ser abiertos.

El primer problema de este sistema monetario es la pequeña cantidad en la que se consiguen los dos últimos objetos. Si bien los fragmentos de almas pueden conseguirse con cierta frecuencia en la mayoría de modos de juego, los corazones solo pueden conseguirse al terminar un combate con una Fatality o Brutality.

Si bien un reciente parche ha aumentado la cantidad de recompensas que pueden conseguirse en las Torres y ha reducido su dificultad, esta no atiende el principal problema del sistema de personalización estética de Mortal Kombat 11: todos los contenidos de los cofres de la Kripta son 100% aleatorios. Esto no sería tan grave si entre las recompensas no hubiera íconos y konsumibles, los cuales reducen exponencialmente las probabilidades de que salgan Brutalities, introducciones, animaciones de victoria y objetos estéticos. Como si esto no fuera suficientemente malo, esto invita a que los jugadores gasten Kristales de Tiempo —que pueden conseguirse con dinero real— para adquirir trajes en la tienda premium.

Mortal Kombat 11

Concluyamos esta reseña hablando con el modo historia, que de por sí es una bolsa mixta. La trama de Mortal Kombat 11 gira alrededor de la aparición de Kronica, la diosa del tiempo. Ya que las acciones de Raiden han destruido el balance entre luz y oscuridad, la Diosa Antigua combina el pasado (Mortal Kombat II) y el presente en búsqueda de aliados que la protejan mientras ella reinicia el tiempo.

Si bien esta situación abre paso a algunos de los momentos más importantes dentro de la franquicia y bastante fan-service en la forma de curiosas interacciones, la trama cuenta con múltiples huecos argumentales —¿dónde están Shang Tsung y Quan Chi del pasado?— y se siente muy apresurada. La trama no se molesta en explicar cómo es que las acciones de Raiden alteran el balance entre luz y oscuridad, lo cual termina causando que las acciones de Kronika no tengan justificación alguna.

No obstante, el peor aspecto de la historia de Mortal Kombat 11 es que perjudica e invalida las de las anteriores dos entregas de la serie. Impone una filosofía determinista que resta impacto a la excelente trama de Mortal Kombat (2011) con el fin de mostrar la gran amenaza que representa Kronika y atrofia/apresura el desarrollo de ciertos personajes para llegar a un final sorpresivo.

Mortal Kombat 11
7.5/10 Nota
Lo que nos gustó
- Un sistema de combate actualizado, dirigido tanto a veteranos como a primerizos.
- Una presentación visual y sonora excepcional.
- Como es típico en los juegos de NetherRealm, este es un paquete repleto de contenidos.
Lo que no nos gustó
- Un modo historia que demerita e incluso anula las tramas de pasadas entregas.
- Elementos estéticos y otras recompensas están bloqueadas detrás de una pared de grinding. También incentiva el uso de microtransacciones.
En resumen
Mortal Kombat 11 es una bolsa mixta. Por un lado, su jugabilidad básica ha sido ampliada y pulida con respecto a anteriores entregas de la franquicia. Por otro lado, introduce elementos que están terriblemente ejecutados. Los jugadores competitivos ciertamente encontrarán una secuela digna de Mortal Kombat X, pero los demás tendrán que lidiar con un montón de problemas que hacen de la experiencia individual una de las peores de la serie.

Reseña hecha con copia digital de Mortal Kombat 11 para PS4 brindada por Warner Bros. Games Latinoamérica.

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