Los juegos de la serie Ninja Gaiden siempre han sido una frustración para mi. Cuando era niño, intente jugar múltiples veces las primeras entregas de la saga para NES sin lograr mucho progreso. Cuando comenzaron a salir los Ninja Gaiden Black y Sigma en la sexta generación de consolas, apenas estaba volviendo al mundo de los videojuegos y no contaba con la habilidad para superarlos. Ahora se me presenta una nueva oportunidad con esta historia de ninjas y demonios gracias a The Game Kitchen —responsables del fantástico Blasphemous— y su fantástico Ninja Gaiden Ragebound, el juego que por fin me convirtió en fan de la saga
Este título es un “regreso a las raíces” en más de un sentido. No solo es un juego de acción y plataformas en 2D al estilo de los títulos que recuerdo de NES y las salas de arcade, sino que su trama se vincula directamente a la de esos clásicos.
Ninja Gaiden Ragebound se desarrolla al mismo tiempo que el primer juego de la saga, lanzado en 1988. El ninja Ryu Hayabusa, recibe una carta informándole que su padre ha muerto —de hecho, controlamos al legendario Joe Hayabusa en el prólogo— y que debe viajar de inmediato a Estados Unidos. Mientras tanto, su Clan del Dragón es atacado por demonios y uno de sus alumnos llamado Kenji Mozu debe enfrentar la situación mientras su maestro está lejos.
La historia no sólo incluye elementos sacados de la serie clásica, sino que los combina con ideas tomadas de la trilogía 3D. El mejor ejemplo de esto es la inclusión del Clan de la Araña Negra que sirven como villanos en esos juegos. La deuteragonista Kumori es una miembro de esa secta de ninjas oscuros que debe unirse a Kenji para poder derrotar a los demonios. Tras superar unos pocos niveles en que alternamos control de ambos, se unen en un mismo cuerpo de forma que el ninja del Clan del Dragón puede invocar temporalmente a su amiga/enemiga para usar sus habilidades especiales.
A diferencia de la tendencia actual en juegos de acción 2D —incluyendo los hechos por el mismo estudio— este no es un metroidvania con un mapa único. La aventura se divide en diferentes niveles llenos de retos de combate y saltos que nos piden aprovechar mecánicas como el ‘impulso de guillotina’ (un salto que nos permite rebotar sobre enemigos y proyectiles) y el ‘hyperataque’ (derrotar enemigos con aura o sacrificar salud nos da un ataque especial que nos permite eliminar enemigos fuertes de un solo golpe y noquear jefes). Estos movimientos especiales permiten crear situaciones jugables muy interesantes, incluyendo unas en que tenemos que priorizar enemigos dependiendo de su aura y resistencia.




Otro elemento de Ninja Gaiden Ragebound que también es fiel a los anteriores juegos de la saga es su dificultad. Los niveles son largos y aunque no hay contador de vidas, si somos eliminados regresamos a un punto de control que puede estar varios minutos atrás. Los jefes requieren reacciones rápidas y hay situaciones en que algo tan simple como eliminar un enemigo en un mal momento puede meternos en aprietos. Al final de cada nivel se nos califica con un rango en cuestión del tiempo que nos tomó, los enemigos eliminados, el combo más alto que logramos y si completamos ciertas misiones opcionales. Alcanzar los rangos S y S+ es una tarea titánica y en ocasiones tendremos que ponernos ciertas dificultades para alcanzarlos: eliminar los orbes que recuperan energía, los puntos de control o recibir el triple de daño a cambio de un nivel de rango extra.
Si eso no suficiente para ustedes, terminar el juego desbloquea un modo difícil que de verdad me puso a sudar. En combinación con los niveles de “operaciones secretas” de alta dificultad, los coleccionables que tenemos que buscar en todos los niveles y un ‘boss rush’ brutal hacen que Ninja Gaiden Ragebound sea el juego perfecto para aquellos que buscan un buen reto. Aunque llegar al final puede tomar apenas unas seis horas, su excelente diseño de niveles y los retos que nos propone hace que sea difícil resistirnos a intentar sacar rango más altos o superar de nuevo los niveles en la dificultad más alta. Incluso hay un final secreto que solo los jugadores más hábiles podrán desbloquear.

Pero no quiero asustar a los jugadores que solo quieren una divertida aventura ninja en 2D y conocer la historia. Si pasarse el juego base resulta muy difícil, hay múltiples opciones de accesibilidad que lo hacen mucho más llevadero, incluyendo la opción de reducir el daño de los enemigos y bajar la velocidad de la acción.
Sin embargo, tengo que decir que “jugar por la historia” no es necesariamente la mejor forma de disfrutar este título. Esta trama de clanes ninja luchando contra demonios y la CIA tratando de aprovechar eso en su beneficio (las relaciones ninja/CIA son curiosamente comunes en el universo de Ninja Gaiden) no es mala, pero si bastante derivativa. La forma en que evoluciona la relación entre Kenji y Kumori es muy buena y tiene momentos divertidos, pero también cae en clichés y el juego no le da tiempo para desarrollarse como debería.
Una de las razones por las que Kenji y Kumori merecían más desarrollo narrativo es su excelente diseño visual. Son personajes muy atractivos creados con un arte en pixeles que está a la altura del trabajo anterior de The Game Kitchen. Las aldeas, bosques, cuevas, bases militares y ciudades que recorremos no tienen la originalidad de la que gozan los épicos escenarios de la serie Blasphemous, pero no por eso son menos bellos. Además, están acompañados por una excelente banda sonora fuertemente inspirada por las melodías ‘chiptune’ de la trilogía original de Tecmo.
Estamos sin duda ante uno de los mejores juegos de 2025. Aunque seguramente será opacado por juegos más grandes de géneros más populares, yo no voy a olvidar las hora de diversión que me dio Ninja Gaiden Ragebound ni lo satisfactorio que fue superar algunos de sus retos más difíciles. Recomendado sin miedo tanto a jugadores nuevos en busca de un reto como a aquellos que siguen con nostalgia por los juegos del siglo pasado.
Reseña hecha con una copia digital de Ninja Gaiden Ragebound para PS5 provista por Dotemu. Este juego también está disponible para PS4, Xbox One, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y para PC mediante Steam



