Aun recuerdo cuando los arcades eran algo común en los centros comerciales y calles de mi ciudad. Además de ser un punto de encuentro para mi y mis amigos y la cuna de rivalidades eternas entre jugadores de KOF, eran el teatro al que íbamos a ver a los jugadores más talentosos de la ciudad completar los juegos más complicados del mundo con solo una moneda. Tengo muchas memorias de ver a jugadores increíbles pasando sin cometer errores juegos como Metal Slug 3 y títulos de naves en los que la pantalla se llenaba rápidamente de balas de colores que apenas dejaban espacio para moverse. Siempre dije que me iba a mantener alejado de esos juegos que requerían un nivel de maestría tan alto, pero Nitro Express llegó a mis manos y me di cuenta que es hora de enfrentar ese miedo.
Este juego del estudio indie japonés Grayfax Software me atrajo con su colorido arte en pixeles y estética ‘anime’. Pensé que iba a ser un juego sencillo de disparos y plataformas, pero me equivoqué. Este es un juego bastante exigente en el que el posicionamiento y reflejos afilados son clave para salir adelante. Inicialmente esto me resultó atrapante y el reto de aprender los niveles para superarlos con el mayor puntaje posible me tuvo pegado jugando, pero eventualmente se volvió tedioso por culpa de su sistema de control y exagerada dificultad.
A diferencia de juegos como Contra y Metal Slug, aquí tenemos control absoluto de la mira en todo momento, como si se tratara de un ‘twin-stick shooter’ en 2D. Además de mover a la protagonista, tenemos que apuntar al mismo tiempo a los enemigos que inundan la pantalla. Nitro Express demanda nuestra atención absoluta si no queremos ser alcanzados por los abundantes proyectiles.
Solo necesité uno de estos pocos minutos de juego para darme cuenta que este juego iba a exigirme mucho. Tenía que aprender la ubicación aproximada de los enemigos, cómo lidiar con las lluvias de balas y cuál es la posición más apropiada para disparar en cada momento mientras buscamos posibles rutas de escape. Me acordé de inmediato de esos jugadores de Metal Slug que me impresionaron en mi juventud, esos que parecían saber siempre la posición adecuada para superar sin problemas un ataque enemigo que yo nunca hubiera podido evitar.
Afortunadamente, los niveles son bastante cortos y “aprender” todo eso no resulta ser tan abrumador como puede parecer inicialmente. A diferencia de los juegos de arcade que me recuerda, solo tenemos que aprender un nivel a la vez, no todo el juego.

Pero no crean que pueden olvidarse de los niveles superados. Entre menos daño recibamos y mejor juguemos, más dinero recibiremos para comprar mejores armas y herramientas. Antes de salir a cada aventura pasamos por una armería donde podemos equiparnos con ametralladores, escopetas, subametralladoras, rifles de francotirador, granadas, minas, torretas y muchas más opciones. Si una sección de un nivel o un jefe nos está poniendo problemas, podemos buscar otra aproximación disparandole cohetes a la cara.
Bueno, en realidad la mayoría de enemigos no tienen cara porque son “Companions”, el nombre que se le da a este universo a las herramientas robóticas que cumplen toda clase de servicios. Las protagonistas son parte de la fuerza policial, específicamente de un escuadrón encargado de lidiar con los Companions. Aunque la trama se puede ignorar por completo, si le ponemos atención descubrimos ideas interesantes sobre cómo la política puede interferir en el trabajo policial, el poder que tienen las corporaciones y los riesgos de la falta de regulación. Aquí vemos esos robots causar caos y hasta ser usados en ataques terroristas, pero no se puede hacer mucho más que seguirles disparando cuando hay problemas porque a “los poderosos” no les conviene que ese negocio sea restringido. Casi me hace poner de parte de la policía, pero yo soy del ‘Team ACAB’.




Pero esta trama tan interesante se puede ver truncada por los problemas técnicos que tiene el juego. Está bien que Nitro Express sea difícil, lo que no está bien es que su sistema de control sea tan impreciso que haga todo aún más complejo y frustrante. No importaba si usaba un control o el teclado+mouse, apuntar con precisión resultaba casi imposible y cuando por fin tenía la mira donde quería, los enemigos ya se habían movido. Por alguna razón, el juego corre a 30 fps y eso hace que resulta aún más impreciso en los momentos más caóticos.
Además de esto también tiene algunos elementos técnicos muy extraños. Cuando iniciamos, se encuentra por defecto en japonés y no hay opción para ponerlo en inglés (no está en español). Si queremos cambiar el idioma tenemos que presionar F1 para acceder a un menú debug y cambiarlo desde allí.

Nitro Express no es un mal juego. Me encantó su arte en pixeles, diseño de personaje, de vehículos y el tono de ‘anime noventero’ que tiene. Los detalles políticos de su trama lograron intrigarme incluso a pesar de lo “anti-policía” que soy. Tristemente, su sistema de control no encaja bien con su ritmo y puede hacer que algunas sesiones de juego sean un tormento. No le voy a dar una mala calificación porque sus elementos buenos son muy buenos y sé que hay grupos de ‘gamers’ que van a dominar su dificultad, pero las audiencias más casuales y quienes queríamos un juego de acción 2D simplemente divertido tendremos que buscar algo diferente.
El potencial de ser un gran juego está ahí y tal vez lo sea después de algunos parches. Ya veremos.
Reseña hecha con una copia digital de Nitro Express para Steam provista por Playism.



