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Obey Me – Reseña

‘A girl and her dog.’

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Vanessa Held solo quiere terminar su trabajo, regresar a casa, tomar una ducha y —con algo de suerte— evitar que sus botas se arruinen a causa de la corrupción que llena las calles de los barrios bajos. Su deseo no se hará realidad pronto. Esta noche, ella se encontrará en el centro de una conspiración para acabar con la humanidad y tendrá que enfrentar a cientos de enemigos para evitarlo. Afortunadamente, la acompaña su perro: un doberman llamado Monty.

¿Les dijimos que Vanessa y Monty son demonios? Ah, sí. Son criaturas infernales al servicio de Ammon, hermano del mismo Lucifer.

Esta es, a grandes rasgos, la trama de Obey Me. Este es el juego debut del estudio argentino Error 404. Se trata de un título que mezcla varios géneros de formas muy interesantes. ¿Logrará resaltar en el saturado mercado de los juegos independientes?

Primero hay que hablar de lo que todos están pensando. Sí. A primera vista, Obey Me recuerda bastante a Diablo III. Esto no se debe solo a su perspectiva isométrica, sino a la forma en que funcionan algunas habilidades, el diseño de los enemigos y su historia basada en el eterno enfrentamiento entre ángeles y demonios. Sin embargo, el combate toma inspiración de juegos ‘character action’ como Devil May Cry y Bayonetta.

Vanessa, nuestra protagonista, va aprendiendo diferentes habilidades para las armas que va encontrando a lo largo de su aventura. Estas permiten ser encadenadas en vistosos combos. Ya que podemos cambiar de armas en medio de los combates, tenemos una gran variedad de acciones a nuestra disposición para acabar con las hordas de enemigos.

Es una lástima que la mitad de estas armas resulten inútiles para la mayoría de situaciones.

Obey Me crítica

Este es el primer gran problema de Obey Me: su combate no está bien balanceado. Muchas de las armas y sus combos están pensados para enfrentar un solo enemigo a la vez, quizás dos. Pero la mayoría del tiempo, especialmente en las dificultades altas, nos vemos abrumados por cantidades de demonios que nos atacan por todos lados y desde todas las distancias. Las opciones de control de multitudes son pocas y eso limita realmente nuestras opciones. No vamos por el arma que más nos guste, sino por la única viable.

Claro que contamos con Monty, nuestro fiel can infernal. Él nos presta apoyo con sus ataques y podemos desbloquear tres diferentes formas para él que le dan nuevas habilidades. En los momentos más desesperados, podemos fusionarnos con él para recuperar salud y realizar ataques especiales. 

Lo mejor de todo es que Monty puede ser controlado por un segundo jugador de forma local. Ya que este buen chico es un personaje invencible, Obey Me podría ser un juego perfecto para disfrutar junto a un familiar o una amistad que no sea muy hábil con los videojuegos. Lastimosamente, esta modalidad multijugador tiene un enorme problema: la cámara solo sigue a Vanessa. Esto hace que el segundo jugador se desaparezca de la pantalla o le resulte muy difícil ubicarse. En el peor de los casos, el contraste entre el movimiento del personaje y la cámara puede causar mareos.

Obey Me análisis

Combatir no es lo único que hacemos mientras recorremos los escenarios. Estos semi-laberintos están llenos de peligros como charcos de ácido, asquerosas protuberancias que nos hacen rebotar, minas, rayos láser y hasta sierras automáticas. Eso los convierte en circuitos de obstáculos en los que tenemos que perfeccionar el ritmo del movimiento evasivo.

Hablando de escenarios, estos resultan muy poco inspirados, especialmente al comienzo del juego. No hay nada de novedoso en las calles de un barrio pobre, un centro comercial o las alcantarillas de la ciudad aunque estén llenas de espinas. De hecho, sus diseños son bastante feos. Eventualmente visitamos un templo abandonado y un lujoso edificio. Aunque estos lucen mucho mejor, no son muy especiales.

Ninguno de estos es el principal problema del juego. Su más grande pecado es su rendimiento. Al menos en la versión base de PlayStation 4, es terrible. Aunque Obey Me corre a 60 cuadros de animación por segundo la mayor parte del tiempo, esto fluctúa constantemente. Entre más personajes y efectos de partículas haya en pantalla, más se reduce y resulta horrible para la jugabilidad cuando ocurre en medio de un combate. Hay capítulos del juego en los que las ralentizaciones son constantes y una posible fuente de dolores de cabeza, tanto reales como metafóricos.

Obey Me juego argentino

Es posible que este no sea un problema al jugar en un buen PC, PS4 Pro o Xbox One X, pero deben saber a lo que se atienen si planean jugarlo en consolas básicas.

Sí, todo esto suena bastante mal. Afortunadamente, Obey Me tiene un elemento extra que prácticamente ‘lo salva’ y hace que sea más fácil ignorar algunos de estos inconvenientes. Hablamos de sus protagonistas: Vanessa y Monty.

Esta es una de las parejas protagonistas más carismáticas que hemos encontrado recientemente en un videojuego. Los diálogos entre ambos son hilarantes y tienen una química tan buena que ponen en vergüenza incluso a los protagonistas de juegos AAA. Vanessa es la típica ‘chica punk’ que no es capaz de decir nada sin sarcasmo. Por su parte, Monty es vivaz y alegre. Ha tenido una larga vida como demonio y está más que feliz de compartir su conocimiento con ‘V’, aunque ella no quiera. A pesar de sus constantes choques, está claro que se estiman y se preocupan el uno por el otro.

Aunque la historia en general no es muy original y los ‘giros en la trama’ se ven venir desde horas atrás, la simple dinámica de los dos protagonistas es suficiente para impulsarnos hacia adelante, deseando escuchar más de sus diálogos e interacciones. También los ayuda que los actores de voz hacen un trabajo excelente, especialmente Austin Lee Matthews como Monty.

Resulta imperdonable que no haya un botón dedicado para acariciar a Monty. A Can you pet the dog? no le va a gustar esa grave omisión.

Otro elemento muy positivo de Obey Me son las batallas contra jefes. Todas presentan mecánicas interesantes que se traducen en enfrentamientos emocionantes. Su naturaleza ‘uno contra uno’ (la mayor parte del tiempo) hace que más de las armas de Vanessa resulten útiles. Ya que no hay demasiados personajes en pantalla, el rendimiento del juego se mantiene estable en estos momentos.

Si queremos más de esta pareja protagonista y no podemos esperar una secuela, hay un cómic que sirve como compañía de este título y lo podemos encontrar en Comixology.

Obey Me
6/10 Nota
Lo que nos gustó
-La dinámica y diálogos entre la pareja protagonista.
-Emocionantes enfrentamientos contra jefes.
-Buen diseño de personajes.
-Gran trabajo de actuación de voces.
Lo que no nos gustó
-Combate desbalanceado que no incentiva el uso de varias armas.
-Constantes ralentizaciones en un PlayStation 4 base.
-El modo multijugador no está bien diseñado.
-Los primeros escenarios son visualmente desagradables.
En resumen
No se puede negar que Obey Me tiene muchos problemas de jugabilidad y diseño, siendo el más grave de ellos su rendimiento técnico. Sin embargo, la pareja formada por Vanessa y Monty es tan carismática que no podemos evitar querer llegar al final de la aventura a su lado. A pesar de los múltiples defectos de este título, el estudio Error 404 demostró que tiene un gran potencial. Ojalá sigan mejorando y puedan crear una secuela de mayor calidad. Sus protagonistas lo merecen.

Reseña hecha con una copia digital de Obey Me para PlayStation 4 brindada por Error 404 Game Studios.

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