2018 trajo en Nintendo Switch mi RPG favorito del último par de generaciones de videojuegos. No solo fue el inicio por parte de Acquire de la técnica HD-2D, extendida hasta la actualidad a géneros como estrategia, acción y otras sagas como Dragon Quest. También significó regresar a un «aura» de los RPG en la era de los 16-bit –principalmente Final Fantasy–, con un sistema de batalla atractivo y dinámico denominado Ruptura e Impulso. La música de Yasunori Nishiki es de una calidad orquestada absoluta, que sumado a las actuaciones de voces hacen de Octopath Traveler un reconfortante juego en el longevo género RPG.

En octubre del 2020, Japón recibió para móviles la precuela Champions of the Continent, la cual comencé a jugar aunque no tenga conocimiento del idioma japonés, pero sí del RPG de Square Enix. Puedo decir que a pesar de la barrera fue un proceso que disfruté, por el solo hecho de ser Octopath Traveler en móviles y contar con la misma banda sonora original. En lugar de Acquire, el juego fue desarrollado por Dokidoki Grooveworks. Cuando llegó oficialmente a Occidente en inglés para julio del 2022, tuve que comenzar desde cero.
Me encanta Octopath Traveler 1 y 2 en consolas, pero debo ser sincero y decir que le he invertido más del centenar de horas a Champions of the Continent sin necesidad de gastar un centavo. Con Octopath Traveler 0, Square Enix y Dokidoki Grooveworks toman como base el mismo título para móviles, su terna principal de villanos e historia, quitándole las microtransacciones y adaptándolo a todas las plataformas de anterior y actual generación, con excepción de Xbox One. Si bien comparte varias de sus mecánicas debutantes, hay diferencias notables desde el comienzo del juego, como la creación de personaje principal.

Por primera vez en la franquicia, podemos crear nuestro/a propio/a y pixelado/a protagonista. El resultado no es completamente abstracto a los personajes predeterminados, pero es agradable tener la opción, aunque solo cuente estéticamente para colores y peinados. En lo que mejor podemos personalizarlo/a es en sus habilidades nativas, alimento favorito –con beneficios variados– y un par de objetos especiales. Al momento de definir quién es el padre de nuestro avatar, este adquiere ventajas en ataque, curación o reducción de ataque/defensa rivales. Entonces damos inicio a la aventura en el apacible y bello «nuevo» pueblo de Wishvale, Woodlands, Orsterra.
En esencia, Octopath Traveler 0 no se aleja dramáticamente de sus predecesores. Como tercera entrega para plataformas caseras, tanto los ‘assets’ de construcciones, personajes y efectos de batalla permanecen intactos. Lo que podría molestar a algunos es que en cuanto a idiomas los textos solo están disponibles en inglés o japonés, igual con las voces –esto último siempre ha sido así–. Una de las principales diferencias que noté de inmediato explorando Wishvale en el prólogo es que los NPC (personajes no jugables) sin diálogos o acción de senda disponible, no tienen colisión de texturas.

Esto no era un problema en Octopath Traveler: Champions of the Continent, ya que en el juego para móviles los caminos son predeterminados al ser controlados de forma táctil. En los dos juegos de Acquire para consolas, todos los NPC –sin importar si tienen diálogos, acciones de senda o ninguno–, cuentan con colisión de texturas. Puede parecer un detalle menor y en teoría lo es, pero quita cierta «tangibilidad» a los propios entornos. Por su parte, las acciones de senda como escrutar, suplicar, regatear o contender están disponibles desde un comienzo para nuestro personaje protagonista. No son dependientes de una profesión específica, que más adelante podremos elegir.
Las batallas mantienen la mecánica estelar de Ruptura e Impulso, así como las debilidades que difieren con cada tipo de enemigo. Todo enemigo y jefe cuenta con un escudo invisible que debemos doblegar con armas o ataques elementales definidos, solo así podemos ‘romperlo’ para atacar directamente sus puntos de vida con mayor efectividad. Podemos acumular hasta cinco puntos de impulso, uno por cada turno y personaje, mientras que la «novedad» de Octopath Traveler 0 reside en el uso de ocho personajes simultáneos. Este es el mayor aporte de Champions of the Continent a una franquicia enfocada en ocho protagonistas principales por iteración numérica.

Es un completo acierto heredar los ocho combatientes simultáneos. Tenemos la vanguardia y la retaguardia. En la vanguardia, o columna frontal, podemos delegar a cuatro diferentes personajes cuyos ataques destapan las debilidades de los enemigos –preferiblemente si pueden ejecutar varios ataques al mismo tiempo, ya sea con técnicas o acumulando puntos de impulso–. En la columna trasera o retaguardia, dejamos a los acumuladores de puntos de impulso, que ejecutan los ataques efectivos una vez los escudos están rotos. Jugar entre ambas columnas estratégicamente dinamiza aún más los combates.
El otro elemento que fue introducido superficialmente en CotC a través del pueblo sin nombre o Nameless Town, es expandido en OT0 por medio de la reconstrucción de Wishvale. En móviles debíamos atraer a futuros habitantes de un lugar en ruinas para montar construcciones y fundar un pueblo. Sin profundizar en la historia de los maestros de Poder, Fama y Riqueza, a Wishvale debemos reconstruirlo «desde cero» (lo dijo, lo dijo) con todos y cada uno de los detalles decorativos. Como un simulador de ciudad de vieja guardia, pero en un pueblo más íntimo y en HD-2D. Hay un límite de elementos y eso depende de la plataforma, con la primera Switch (versión que probamos) siendo la que menos permite: 250 máximo de 500 en otras plataformas.
¿Cómo afectará esto nuestra reconstrucción de Wishvale? Eso solo lo podemos comprobar con el paso de las horas de juego y es lo que confirmaremos con nuestra reseña completa el próximo 3 de diciembre, un día antes del lanzamiento del juego.
Primeras impresiones hechas con una copia digital de Octopath Traveler 0 para Nintendo Switch brindada por Square Enix. El juego estará disponible también en Switch 2, PS5, PS4, Xbox Series X/S y PC. Puedes descargar un demo que da acceso a las tres primeras horas de juego y transferir los datos de guardado a la versión completa.

