Es cierto que la marca Build-A-Bear tiene su propia alianza con The Pokémon Company para vender peluches personalizados basados en los populares personajes. Sin embargo, en materia de videojuegos, el recientemente lanzado Pokémon Friends para iOS, Android y Switch es lo más cercano a crear peluches Pokémon digitales. Mientras la versión para móviles es ‘free-to-play’, la de Switch requiere un pago inicial de $10 USD para poder instalar el juego base, que naturalmente tiene microtransacciones opcionales de paquetes temáticos y el combo completo llega a los $34 USD.

Para crear los peluches requerimos de materiales que se obtienen al superar tres ‘puzzles’ diarios en la versión básica de Pokémon Friends. El desarrollador Wonderfy tiene experiencia en este tipo de aplicaciones para niños que fomentan sus habilidades mentales. Así que toda la mecánica de peluches al estilo Build-A-Bear es solo una excusa para integrar los ‘puzzles’ de leve dificultad, que recompensan con materiales para crear más peluches y decorar cuartos virtuales. En la versión ‘free-to-play’ para móviles, solo se pueden superar los tres ‘puzzles’ del día, pero un paquete pago da acceso a mayor libertad.

Es un juego para dedicar solo unos minutos del día y cuyo pago no parece del todo necesario, a menos que seas un fanático de Pokémon que paga todo lo que tenga la marca estampada. Lo entendemos en materia de mercancía, pero en cuanto a los juegos para móviles –compartidos con Switch– no hay mucha razón de inversión. Como está enfocado en el público infantil, es una positiva forma de incentivar el músculo cerebral con el sabor de Pokémon, aunque no van tan lejos ni rompecocos como los fabulosos ejercicios mentales del fallecido profesor Akira Tago en la saga de Profesor Layton.

Algo particularmente curioso es que a medida que obtenemos más peluches digitales, podemos decorar cuartos como queramos en una mecánica que directamente referencia a Pokémon Gold/Silver/Crystal. En la habitación del o la protagonista del juego para Game Boy/Color fue la primera vez que los jugadores podían decorar un cuarto, con cuadros, plantas, camas, consolas de Nintendo y peluches de Pokémon, algunos tan grandes como un Snorlax. Debido a las cortas sesiones de juego diarias, hasta el momento solo hemos tenido acceso a una habitación, pero suponemos que pronto se van desbloqueando otras con más decoraciones de fondo.

La limitante diaria de ‘puzzles’ no deja mucho por hacer aparte de dichas decoraciones, así que es justa en cierta medida. En Think Town, donde tienen lugar los eventos de Pokémon Friends, también podemos ayudar a otros residentes que en su mayoría son fanáticos de los peluches y quieren sumar alguno a su colección. No estamos seguros cómo encaja este pueblo en el mundo Pokémon, si es parte de alguna región no conocida o de un «universo de bolsillo». Otros ‘spin-off’ de Pokémon toman la misma ruta de crear lugares fuera de las regiones conocidas en los RPG principales y que solo encajan en el mundo alterno, así que esta parece una situación similar.

Como cada residente tiene una petición diferente de peluche, no podemos satisfacer sus necesidades hasta conseguir más materiales, esto es, resolviendo más ‘puzzles’. En ese caso, comprar los paquetes temáticos con dinero real es la única opción si tienes afán, pero de nuevo, no es algo absolutamente necesario. Los ‘puzzles’ no requieren guía alguna pues son enfocados al público infantil, así que el placer diario de superarlos es más una cuestión de relajación. Algo que sí es absolutamente necesario en nuestras agitadas vidas adultas.



