Conecta con nosotros

Videojuegos

#PokemonDay: El impulso sobrecargado de Game Boy

Monstruos de bolsillo que se tomaron la cultura popular.

Publicado

el

pokemon_anniversary_01

Fácil de aprender, difícil de dominar. A pesar de la constante presencia de esta frase a través de las diferentes experiencias interactivas de los videojuegos, ninguna franquicia en la historia ha logrado adherirse a este principio tan bien como Pokémon (Pocket Monsters). Decididamente enfocado al público infantil, el fenómeno de las portátiles de Nintendo tomó a los jugadores japoneses por sorpresa en 1996, seguido por el aluvión de su éxito dos y hasta tres años después en América y Europa. Juegos sencillamente profundos y en envase pequeño, como los buenos perfumes.

En un género común como el RPG, que en aquel momento disfrutaba de su era dorada, Pokémon Green, Red, Blue y Yellow se sentían como verdaderos juegos de rol, mucho más que otros veteranos de renombre. Te bautizabas a ti mismo, a tus criaturas, y viajabas a través de un competitivo pero pacífico entorno conocido como la región Kanto, combatiendo contra otros entrenadores para simplemente ser el mejor, en lugar de buscar salvar el mundo como la mayoría de RPGs. Ciertamente combatías a una organización malvada bajo la fachada del Team Rocket, algo que hasta un niño de 10 años podía hacer con su equipo de Pokémon. No podías sentirte más identificado con un videojuego como hasta aquel entonces.

Pokémon Gold, Silver y Crystal fueron la experiencia definitiva y el perfeccionamiento de la serie, pero el honor de la novedad siempre corresponderá a los primeros juegos para Game Boy, aterrizando en la etapa final de vida de la consola portátil.

pokemon_anniversary_03

No fue una fiebre que se quedó en los videojuegos, pues su popularidad se expandió a un juego de cartas coleccionables distribuido por Wizards of the Coast hasta el nacimiento de The Pokémon Company International, compañía que en adelante manejaría el destino de los productos con la marca Pokémon, mientras que los juegos continuaron su exclusividad en las plataformas de Nintendo. Por supuesto también está la serie animada que con menos distinción se mantiene hasta nuestros días tras un par de buenos años iniciales, y la larga línea de juguetes que se suman a cada nueva criatura creada.

Pero el énfasis está en el origen, en los juegos desarrollados por Game Freak bajo la dirección de Satoshi Tajiri y el arte de Ken Sugimori, que por allá en los primarios 90s luchaban con sus rudimentarios computadores para desarrollar tan humildes y poderosas entregas de escala pequeña. Cuatro baterías AA o dos AAA (en GB Pocket) podían darle vida a un profundo e intrigante mundo digital. Solo se necesitaban cuatro sombras de grises para recrear aquellos monstruos de bolsillo que se convertirían en icónicas figuras de los videojuegos. A pesar de la relativa simplicidad que envuelve la experiencia Pokémon, todo fue creado a base de elecciones como factor común. Desde un principio teníamos que escoger qué versión obtener, a pesar de ser exactamente la misma aventura con algunas exclusividades. Recorrer pastizales, cuevas y mares buscando Pokémon únicos, u optar por el intercambio con otros jugadores como método de ayuda mutua para completar la enciclopedia Pokédex, misma que un autoproclamado profesor Oak nunca llenó por su cuenta.

«Y cómo olvidar escoger el primer Pokémon. Entre una especie de anfibio con una planta en su lomo, un lagarto con fuego en la punta de su cola, y una tortuga con estilo. O en determinado caso un roedor eléctrico.»

pokemon_anniversary_02

De repente, Nintendo nos lanzó a la arena competitiva y a una titánica tarea de atrapar 150 diferentes Pokémon, sin contar una criatura legendaria no accesible por métodos naturales, pero que con los años se descubriría la manera de encontrarla sin necesidad de intercambios milagrosos.

Con quince tipos de Pokémon, no importaba que tan inteligentemente armada fuese tu alineación de equipo, pues siempre existía la posibilidad que tu oponente tuviera el conjunto perfecto para mandar a volar tus seis elegidos. Incluso escoger los cuatro movimientos para cada uno de los pequeños combatientes requería un enorme tiempo de planeación que solo extendía más y más el tiempo de juego.

«Absolutamente todo en Pokémon se basa en elecciones.»

Su aporte al mercado de los juegos portátiles fue lo que consagró a Nintendo como indestronable rey. Tetris colocó el primer ladrillo con su estilo casual y adictivo, mientras que Link’s Awakening enseñó que el sistema también soportaba aventuras más complejas, pero la importancia de Pokémon extendida a la cultura popular marcó un antes y después. Quizás lo que vemos en la actualidad en móviles y modernos sistemas para llevar es el resultado de su éxito.

pokemon_anniversary_04

Pero la franquicia nunca ha estado ajena a controversias, críticas y su oposición al constante cambio en la industria de los videojuegos. En un mundo de continuo movimiento ha sido más bien poco lo que ha cambiado -a excepción de la adición de complicadas matemáticas en segundo plano- pero ya sea con colores básicos o piedras preciosas, Pokémon sigue ofreciendo algunos de los mundos más simples y robustos desde la comodidad de las consolas portátiles. Sin mencionar la variedad de sus spin-offs con creativos ejemplos destacables.

Y a decir verdad eso solo es la superficie. Con el tiempo la franquicia evolucionó tal como sus criaturas y números, incluyendo elementos como los EV (Effort Values), IV (Individual Values), explotación reproductiva, movimientos especiales de huevos, naturalezas, etc. Pero la simplicidad innata, adicción, coleccionismo y competitividad son propiedad legítima de las primeras cuatro coloridas versiones.

Si algo aprendemos con el paso de veinte años, es que nunca nos hace daño volver a lo natural.

pokemon_anniversary_05

Advertisement
Haga clic para comentar

Deja tu comentario

Además no te pierdas