Todos hemos visto como las imágenes y creado por herramientas de inteligencia artificial generativa se está tomando las redes sociales y cómo ha empezado a ser usada en publicidad y mercadeo, lo que se ha prestado para la indignación de los consumidores que tienen que ver cada vez más «arte» de pésima calidad a su alrededor y está afectando a ilustradores y diseñadores profesionales que ven sus trabajos reemplazados. Muchos tememos que la IA generativa continúe con su ruta destructiva en el mundo de los videojuegos y ya sabemos qué es lo que piensa Nintendo al respecto.
En una reciente entrevista con CNBC en la que habló sobre otro tema que está afectando muy negativamente a la industria —los recientes aranceles impuestos por Estados Unidos a las exportaciones— el presidente de Nintendo de América Doug Bowser respondió también una pregunta sobre si Nintendo planea insertar IA en sus juegos.

Tras dejar claro que no trata de hablar en nombre de los desarrolladores, dijo que «siempre queremos estar seguros de que la tecnología que utilizamos, ya sea para desarrollar juegos o usarla en nuestros dispositivos, creará una mejor experiencia de juego».
Luego agregó que sabe que «la IA está siendo usada de muchas formas diferentes alrededor del mundo para mejorar la productividad» y que «su potencial uso está siendo discutido por desarrolladores en la compañía», pero también dejó claro que «no será integrada para reemplazar a los humanos que ‘traen los juegos de Nintendo a la vida'».
En el pasado, otros altos directivos de Nintendo ya han hablado sobre el potencial uso de la IA generativa o inteligencia artificial en el desarrollo de sus juegos. En julio de 2024, el presidente de Nintendo de Japón Shuntaro Furukawa dijo que «le preocupan los temas de propiedad intelectual que conlleva su uso» y en septiembre del mismo año Shigeru Miyamoto dijo que la compañía «planea ir en una dirección opuesta al resto de la industria al respecto».
Es refrescante que una compañía exprese abiertamente su renuencia a aceptar de lleno esta clase de herramientas, sobre todo porque otras grandes empresas del sector están felices de decir lo mucho que aman su uso en público solo para atraer inversionistas.


