Hoy se conocieron las ventas en Japón correspondientes a la semana pasada. En ellas ya no hay nada raro: las ventas de la 3DS son sólidas, mientras que las de la PSV son tenues.
Pasado un tercio del año vale la pena preguntarse ¿para dónde van estas consolas?
La PSV tiene un escenario complicado. El hardware aún no se mueve en ninguna región del mundo. Una consola con menos de 2M de usuarios no puede aspirar a tener consistentemente ventas de sus juegos de 300k unidades lo que parece ser el límite probable para que un juego de ganancias. De hecho viendo las ventas, sólo hay 1 juego que ha superado ese límite. Aunque esos reportes sólo totalizan ventas físicas y no digitales, es imposible que las ventas digitales sean mayores que las físicas.
¿Sería un recorte de precio la jugada maestra que revierta esta situación? Lastimosamente no. En el caso de la 3DS hubo factores que colaboraron: Nintendo podía ofrecer 20 juegos gratis para palear a los que habían comprado ya la consola y a pesar de perder dinero con cada consola (una vez hecho el recorte) sabía que tenía juegos que venderían +1M en menos de 6 meses (Super Mario y Mario Kart). Sony no tiene como calmar a los que ya compraron la consola y aunque hay muchos juegos de renombre están en camino, no es claro que vayan a vender 1M cuando el que más copias ha vendido hasta ahora tiene la mitad de ese número.
Una reducción de precio es muy poco probable, pero puede que Sony arme bundles en los que pueda ofrecer más por el mismo dinero. Sin embargo sin un Monster Hunter exclusivo a la vista o un Grand Theft Auto, la situación de la consola es muy incierta. Y los problemas financieros de Sony no ayudan. Las ventas de final de año serán claves; si para ese entonces la situación no mejora, es muy probable que Sony dé por muerta la consola y continúe apoyando a la PSP que aún tiene vida.
La 3DS, a la que he criticado muchas veces, tiene una situación aparentemente favorable. Cada semana se afianza como la consola de preferencia en Japón, lo que asegura que el flujo de juegos seguirá llegando y con títulos japoneses llegando los títulos de compañías occidentales también irán creciendo.
Sin embargo las ventas de third-parties han sido más calmadas que las de Nintendo. Si bien las ventas de Monster Hunter, Super Street Fighter IV y Resident Evil son alentadoras por ahora son las únicas, y que todas pertenezcan a Capcom no es lo más sano. Por ejemplo Kingdom Hearts tuvo una primera semana decente en Japón, para luego estacarse. Va a ser muy interesante ver las ventas de ese título una vez llegue a occidente, al igual que las ventas de Heroes of Ruin que es una nueva IP de un género muy popular en Estados Unidos.
Más triste es que aún los usuarios no tienen una consola virtual seria, ya que se consiguen muy pocos juegos y aún no tienen todas las carecterísticas esperadas. Los clásicos en 3D tampoco han podido llegar consistentemente. Por ahora los títulos originales han sido la fuente de títulos digitales de la consola. Que no está mal pero palidece a lo que se encuentra en otros servicios de distribución digital.
Si bien los dispositivos Android y iDevices no son competencia directa para la consola, es cierto que han mostrado lo que una consola puede ser y Nintendo aún está crudo en esta área. Pero aún hay tiempo para mejorar las cosas.
En lo que sigo sin estar de acuerdo, es pensar que las ventas de juegos en tablets y smartphones afectan significativamente a las consolas. Ambos son mercados independientes con audiencias distintas.
Este año es crucial tanto para Nintendo como para Sony. Por el bien de la industria ojalá las vaya de lo mejor.


