Heroes of The Storm ya está disponible, así que analizamos las razones por las que estamos totalmente encantados con este nuevo MOBA.
Cuando piensan en MOBA (Multiplayer Online Battle Arena) lo primero que debe llegar a sus cabezas son juegos como League of Legends o Dota 2, aunque a este género también pertenecen grandes títulos como Smite y otros que no tuvieron suertes tan afortunadas como DC Infinite Crisis.
El origen de este tipo de juegos, que nos pone en el papel de un guerrero mientras luchamos con otras personas, usualmente en línea, tiene su origen en un mod de Warcraft 3, juego desarrollado por Blizzard, así que resulta un poco extraño que esta compañía sea una de las últimas en mostrar su interpretación del género con un juego que está disponible para todos desde el pasado 2 de junio, saliendo de su fase beta tras cinco meses. Heroes of The Storm nos permite competir como alguno de nuestros personajes favoritos de Blizzard (no en vano este título alguna vez fue conocido como Blizzard All-Stars) y representa una entrada fresca y motivante en el complejo mundo de los MOBA.
En GamerFocus nos hemos divertido mucho con este juego, así que les contamos las razones por las que lo amamos.

Personajes por todas partes
Los personajes de Heroes of The Storm tienen varios orígenes, ya sea Wolrd of Warcraft, StarCraft, Diablo o demás clásicos de Blizzard. Cada uno tiene una historia de fondo bien definida dentro de sus universos, por ejemplo, el arcángel Tyrael es el némesis de Diablo, el Señor del Terror en Diablo, o la eterna lucha entre Horda y Alianza en World of Warcraft, pero en este nuevo MOBA las reglas ya no se rigen por la lógica habitual.
Con palabras del mismo Uther, no hay que pensar mucho en la historia y razones detrás de Heroes of The Storm, por eso podemos encontrarnos con situaciones poco probables, como Arthas luchando codo a codo con Thrall o Sylvanas, o a Raynor defendiendo a su jurada enemiga Zagara. En HoTS todo es posible, incluso ver al señor del terror y las tinieblas cabalgando a través del campo de batalla sobre un ponicornio arcoiris; este es un juego que los fans de Blizzard apreciarán mucho, porque de vez en cuando el fanservice no cae mal.
Pero esto no se trata solo de las caras más famosas del universo Blizzard. También encontramos perfiles más bajos, sin que por eso sean menos interesantes o poderosos. Ejemplos de esto son los tres Lost Vikings –Erik, Baelog y Olaf–, un trío de personajes perfectos para aquellas personas que son buenas con el multitasking; también tenemos a Murky, el buen murloc, de apariencia débil pero que puede ser un contendiente letal; o Abathur, uno de los zerg de Starcraft, capaz de atacar desde la distancia. Heroes of The Storm va en buen camino para complacer a todos los gustos.

De fácil acceso y con mecánicas sencillas, apto para (casi) todos
Heroes of The Storm no se queda en complacer a los fans de Blizzard que ya conocen las historias de todos los personajes. No. Este juego apunta a un público más amplio y no limita el acceso, no solo porque funciona incluso en computadores poco potentes, sino porque las mecánicas que debemos aprender para entrar y disfrutar las partidas son son nada complejas, a diferencia de otros MOBA, donde tenemos muchas más variables de las que debemos estar pendientes, como items y habilidades.
Aquí los héroes tienen un número reducido de habilidades que podemos escoger a lo largo de cada batalla, sin que por esto se limite la diversión o lo llenas de adrenalina que puedan estar las partidas. Por el contrario, enfocarnos en pocas skills para nuestro personaje hace que nos concentremos más en la lucha, similar a lo que sucede en juegos como Super Smash Bros. o demás títulos de peleas, donde la habilidad del jugador –y en muchas ocasiones, la suerte– son los factores decisivos para la victoria.
Si nunca han jugado un MOBA, Heroes of The Storm es una excelente forma de introducirse al género.

Variedad de mapas y objetivos interesantes
Un total de siete mapas (más el recientemente anunciado Eternal Conflic y los que vendrán a futuro) son las áreas que encontraremos en Heroes of The Storm de forma aleatoria cada vez que iniciamos una partida. Pero no se trata de simples terrenos con diferencias visuales, sino que cada uno ofrece distintas formas de ser jugado a través de objetivos fundamentales a la hora de buscar la derrota enemiga.
Tenemos, por ejemplo, Blackheart’s Bay (Bahía de Almanegra), un puerto pirata en el que, además de presionar el frente enemigo, debemos recolectar doblones y entregarlos al pirata Almanegra (o Blackheart) para que dispare a las estructuras rivales con su poderoso cañón; en las Haunted Mines iremos a las minas que se abren periodicamente para recolectar cráneos y alimentar al gólem calavérico que se unirá a nuestro bando, en Cursed Hollow recogeremos los tributos del Raven Lord para lanzar una maldición sobre nuestros enemigos, evitando que sus torres nos ataquen y disminuyendo la vida de los minions contrincantes a 1 punto. Estos objetivos son vitales si queremos mejorar el desempeño de nuestras batallas, dando breves pero poderosas ventajas al equipo que logre completarlos o cambiando drásticamente el rumbo de la partida.

Las partidas son cortas (la mayoría de las veces)
El mundo contemporáneo no da tiempo, ya no podemos jugar tanto como quisiéramos o simplemente nuestro periodo de concentración ya no es tan largo y no podemos estar jugando lo mismo por lapsos muy largos. Puede que ese no sea su caso, pero de cualquier forma, una de las cosas que más nos ha gustado de Heroes of The Storm son lo breves pero jugosas que son las partidas, con una duración de entre 20 y 25 minutos en los que la acción no se detendrá (también tuvimos batallas de hasta 40 minutos, pero es muy raro que algo así suceda).
Todo se resume en avanzar, atacar, subir de nivel, retroceder, conquistar el objetivo del mapa y repetir hasta que lleguemos a la base enemiga y acabemos con su núcleo. La matanza no se detiene, los minions avanzan constantemente y la adrenalina no disminuye; la duración de las partidas en Heroes of The Storm tiene un gran balance, logrando mantener la acción en niveles altos y estables, sin llegar a cansar o frustrar –a menos de que estemos perdiendo, algo que es igual de molesto en cualquier otro juego–.
Heroes of The Storm es un MOBA distinto, un enfoque fresco al género con un sinfín de posibilidades, no solo por tener el gran catálogo de personajes de Blizzard, sino también por todos los escenarios y modos que pueden agregar en el futuro. Pueden descargarlo de forma gratuita y jugar sin pagar un centavo, aunque si no lo hacen estarán sometidos a la rotación semanal de héroes; las buenas noticias es que pueden comprarlos con oro que ganan luego de cada partida o al cumplir retos diarios, un proceso lento, pero que les evitará vaciar su billetera.


