El 21 de junio del 2011 Grasshopper Manufacture lanzo Shadows of the Damned. Este es un juego de acción en tercera persona con cámara sobre el hombro, que a pesar de la sobre saturación de títulos con estas características, en esa época, brillaba por el equipo creativo que estaba a cargo de su desarrollo. Shadows of the Damned fue producido por Shinji Mikami, escrito por SUDA51 y los jefes del juego fueron diseñados por la mangaka Q Hayashida (Dorohedoro). Ahora, luego de más de una década en el congelador, Grasshopper Manufacture trae de regreso a Garcia Hotspur. Así que en nuestra reseña de Shadows of the Damned: Hella Remastered, les contaremos si el viaje de Mikami y Suda ha sobrevivido al paso del tiempo.
Un «Thriller punk de acción psicológico»

La historia de Shadows of the Damned: Hella Remastered es bastante sencilla. Nosotros encarnamos a Garcia Hotspur, un cazador de demonios mexicano que tiene que viajar al infierno para salvar a su novia que ha sido raptada por Fleming Whatshisfaces, el Señor de los demonios. En esta aventura no estaremos solos. Ya que, a Garcia lo acompaña su compañero de viaje y herramienta multiusos llamado Johnson. Lo interesante en Shadows of the Damned, más allá de su historia, es como se nos presenta el mundo, los enemigos y sobre todo la relación entre Garcia y Johnson. Interpretados por Steve Blum y Greg Ellis respectivamente.




Para salvar a Paula, Garcia y Johnson deben cruzar una lúgubre aldea que es iluminada por un imponente castillo, en el cual Fleming Whatshisfaces se supone tiene cautiva a la novia del cazador de demonios. Bajo este escenario creativo, similar al de El Castillo de Franz Kafka, Garcia y Johnson deben combatir a demonios mientras evitan que los toque la oscuridad. Durante este viaje conocemos por medio de cuentos o relatos de Johnson la historia de los lugares que visitamos, algunas de sus costumbres y las trágicas historias de cada uno de los jefes de Shadows of the Damned: Hella Remastered. Todo esto con el estilo único y humor de SUDA51.
Un viaje sin frenos lleno de acción

En Shadows of the Damned tenemos acceso a tres armas de fuego y una cuerpo a cuerpo. Cada una de estas armas se puede mejorar con gemas rojas, las cuales están escondidas en diferentes lugares del juego. Cabe resaltar, que las gemas rojas también se pueden conseguir canjeándolas por 75 gemas con Christopher. Cada una de estas armas sirve en diferentes situaciones y algunas son claves para algunos de los enfrentamientos con jefes finales.

Los enemigos no son tan diversos en Shadows of the Damned, en compensación el juego nos ofrece diferentes tipos de situaciones junto a los combates. Es así que a medida que matamos las diferentes oleadas de enemigos, encontramos algunas zonas de plataforma, algunos puzzles o minijuegos de disparos a objetivos gigantes o zonas donde el juego parece un Shmup. Sin embargo, las zonas de Shadows of the Damned —a pesar de su gran diseño— son bastante lineales. De esta forma, todo el peso de la diversión radica en la acción. Esto si bien no es del todo malo, si puede llegar a ser repetitivo en jornadas de juego prolongadas.
Sexo, humor y violencia a 60 FPS




Si algo brilla en la oscuridad de Shadows of the Damned son sus jefes finales. Ya que, el juego nos brinda un trasfondo de cada una de sus historias en forma de cuento narrado por Garcia o Johnson. Además, los enfrentamientos con jefes finales —además de divertidos y originales— cuentan con una memorable banda sonora. Todo esto es algo que en su tiempo el juego ya tenía, pero gracias a Shadows of the Damned: Hella Remastered ahora se puede disfrutar a una mejor resolución y 60 FPS. Desafortunadamente, esta mejora en la tasa de fotogramas por segundo hace que algunas de las animaciones se vean «extrañas». No obstante, no es algo que afecte la jugabilidad y ha sido en un par de ocasiones durante la primera vez que pasamos el juego.
Una remasterización sobria y justa

Quizás para algunos Shadows of the Damned: Hella Remastered sea una oportunidad perdida para mejorar algunos aspectos heredados de la versión original del juego, como la poca inteligencia de los enemigos o pulir un poco más las mecánicas de combate. No obstante, hay que resaltar que tanto el sonido, texturas y gráficos en general de esta remasterización le dan un aire «moderno». Además de los trajes, el nuevo juego plus y las mejoras gráficas y de rendimientos, Shadows of the Damned: Hella Remastered no cuenta con ninguna otra novedad. Sin embargo, por su precio reducido de $25 dólares —aproximadamente 110.000 COP— no se le puede pedir más.
Reseña hecha con una copia digital de Shadows of the Damned: Hella Remastered para Steam provista por Grasshopper Manufacture. El juego también está disponible para Nintendo Switch, PlayStation 4, Xbox One, PlayStation 5 y Xbox Series.



