A pesar de su enorme popularidad, no tenemos una buena imagen de esta plataforma de juegos usada por miles de millones de niños todos los días. Se ha convertido en el punto social de encuentro de muchos amigos para crear juegos o participar en uno de los miles existentes, pero también está plagado de monetización abusiva, trabajo infantil no remunerado, experiencias de baja calidad creadas con IA y los abusadores abundan en sus salas. Es por eso que muchos países están analizando posibles regulaciones e incluso prohibir el juego. Algunos ya lo hicieron, como Rusia, pero la razón detrás del baneo de Roblox es ridícula y nada tiene que ver con sus verdaderos peligros.
Según reporta Reuters, Rusia bloqueó el acceso a Roblox porque considera que tiene «propaganda LGBTI» y «materiales extremistas» que pueden «impactar negativamente el desarrollo moral y espiritual de los niños». Esta por supuesto, es una excusa ridícula del gobierno ultraconservador de ese país.

Respondiendo al baneo, un representante de la empresa a cargo de la plataforma de juegos dijo a Reuters que «respetan las leyes y regulaciones locales de los países en que operan y creemos que Roblox proporciona un espacio positivo para aprender, crear y crear conexiones significativas con otros». Eso, por supuesto, es una frase de cajón mediante la que no se comprometen a nada ni critican las leyes antiderechos humanos del país en que los acaban de prohibir.
Otros países como Irak y Turquía también han baneado Roblox, pero a diferencia de Rusia allí lo han hecho por preocupaciones reales sobre la seguridad de los niños que usan la plataforma.


