Los juegos de Boku no Natsuyasumi creados por Kaz Ayabe, traducidos extraoficialmente como My Summer Vacation, nunca habían salido de Japón debido a su fuerte arraigo con el país. Pocos occidentales tendrían motivos para experimentar las vacaciones rurales japonesas de un niño, de acuerdo con Ayabe, pero esos hermosos paisajes serían justo el motivo por el que encontrarían su nicho fuera de Japón. Gracias a Attack of the Friday Monsters! A Tokyo Tale en la eShop de 3DS –oficialmente distribuido por Level-5–, por fin di una probada al género y quedé encantado. Corto pero muy sustancioso. Millennium Kitchen volvió al ataque con Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita, un Boku no Natsuyasumi bajo la marca de Crayon Shin-chan que ahora recibe la secuela Shin chan: Nevado en Carbónpolis.
Cabe aclarar que aunque es el segundo juego de Shin chan con el estilo de My Summer Vacation, Kaz Ayabe no trabajó en Nevado en Carbónpolis, puesto que hacía lo propio en Natsu-Mon! 20th Century Summer Vacation, que salió en Switch el pasado 6 de agosto. Neos Corporation vuelve a sus labores de distribuidor en la secuela Shin chan: Nevado en Carbónpolis, cuyo desarrollo principal recae en h.a.n.d. Este equipo ha hecho adaptaciones a Switch como Neo: The World Ends with You y Layton’s Mystery Journey: Katrielle and The Millionaires’ Conspiracy – Deluxe Edition. Si bien comparte elementos con La semana infinita, Nevado en Carbónpolis se expande un tanto introduciendo el pueblo titular.

Análisis de Shin chan: Nevado en Carbónpolis
La familia de Shinnosuke Nohara viaja hasta la prefectura de Akita en el Japón rural, por el trabajo de su padre Hiroshi. Allí vive el abuelo de Shin chan y a su vez padre de Hiroshi, en un lugar tranquilo y plácidamente precioso al mismo tiempo. Un inicio como al que nos tienen acostumbrados los juegos de Boku no Natsuyasumi. Los paisajes de este lado de Japón no tienen pierde en su belleza natural. Una vida más simple y relajada. Los puntos de visión en cada cámara fija nos ayudan a apreciar de mejor forma las hermosas vistas de Shin chan: Nevado en Carbónpolis. Ya sean los verdes campos de arroz, riberas y lago, con plantas, insectos o peces por atrapar y registrar.
En este aspecto no hace nada diferente a su predecesor ni a los juegos de los cuales es un sucesor espiritual. La curiosidad y el desparpajo de Shinnosuke le permite hacerse amigo de todo el que se encuentra en su camino, adultos o niños por igual. Junto a su perro Nevado, tienen todo el día libre para recorrer el pueblo y sus alrededores como le plazca, una creíble libertad e impensable en el mundo moderno citadino para un niño pequeño. En el proceso puede cumplir tareas secundarias que son favores para conseguir ingredientes u objetos varios, varias de las cuales recompensan con dinero u otros materiales.
Progresivamente podemos acceder a otras partes y caminos del pueblo, bloqueados por otros niños con su grupo secreto. Esto demostrando que puedas recolectar las solicitadas plantas, insectos y peces/crustáceos/reptiles. Incluso puedes sembrar y cosechar tomates, cebollas, cebolletas, berenjenas, maíz, zanahoria y patatas, para ayudar a completar varias de las tareas secundarias y platos de comida en un restaurante de Carbónpolis. Todo es para incentivar la exploración y la misma curiosidad de aprendizaje de Shin chan. Entendemos que hablamos de un niño de cinco años, por lo que hay un ciclo de día/noche que dicta cuando el sol se oculta para ir a cenar y dormir.
Carbónpolis en la mente de un niño
De nuevo, esto ya lo hacíamos en Mi verano con el profesor –La semana infinita, la diferencia es que la historia expande sus mismas fronteras de realismo mágico. Un día, aparece Nevado cubierto de hollín y Shinnosuke decide seguirlo hasta una abandonada parada de tren. De la nada aparece un misterioso vagón activo en el que el perro y el niño se suben, el cual los lleva hasta la ciudad de Carbónpolis, como congelada en el tiempo de la era Showa. Sus colores contrastan con los de Akita, ya que parece un eterno atardecer naranja. Hasta su estilo de arte arquitectónico cambia por uno más abstracto que el del «mundo real» en el que vive la familia Nohara.

Es como si Shin chan arribara a un mundo paralelo, y esto no lo preocupa ni inmuta en lo más mínimo, pues es su oportunidad de conocer nuevas personas. Shin chan conoce a una también misteriosa chica y a una científica para quien inadvertidamente empieza a trabajar. Si nos ponemos a pensar, que tantas personas pongan a trabajar a un niño tan pequeño debería ser preocupante. Pero para Shinnosuke –y para los jugadores– se trata todo de un juego, de ahí que las tareas no sean tan difíciles de cumplir. El juego no apela a dificultad alguna, ni siquiera cuando se trata de recolectar materiales o recursos solicitados. Nevado en Carbónpolis no traiciona el espíritu de sosiego propio de Boku no Natsuyasumi.
¿Qué haría Shinnosuke?
El único y comprensible inconveniente de viajar entre dos mundos, es que los días pasan muy rápido y debes decidir de antemano a dónde dirigirte y qué hacer, porque el tiempo no alcanza para todo. No hay presión alguna respecto a ello, pues las misiones siempre estarán prestas para ser cumplidas, mas algunos personajes cambian su ubicación de acuerdo con la hora del día. Por cuestiones prácticas, en Carbónpolis es donde la historia principal se va desarrollando mientras ayudamos a la científica y los habitantes de este antiguo pueblo minero. En algún momento puede parecer molesto que Nevado en Carbónpolis nos corte abruptamente el progreso cuando anochece y Shin chan debe ir a casa a su rutina nocturna. Por frustrante que parezca, es la forma de recordarnos que se trata de un juego, no un trabajo.





Shin chan: Nevado en Carbónpolis cumple muy bien su función como sucesor de Mi verano con el profesor –La semana infinita, pese a que repita varios de los factores que le dieron forma. En todo el sentido de la palabra no es un nuevo Boku no Natsuyasumi, pues aquel es Natsu-Mon! 20th Century Summer Vacation de Kaz Ayabe. Sin embargo, amplía exponencialmente el fascinante estilo artístico de la serie y sus ilustraciones cobran vida fusionándose a la perfección con el universo de Crayon Shin-chan. Por su parte, Carbónpolis a veces recuerda a los escenarios de Professor Layton, aunque más bien se trate de un ‘coalpunk’, al que volvemos una y otra vez tanto por sus habitantes como por la resolución de sus secretos.
Reseña hecha con una copia digital de Shin chan: Nevado en Carbónpolis para Nintendo Switch brindada por Neos Corporation. El juego también está disponible en PC (Steam).




