Sigma Star Saga, original de WayForward para Game Boy Advance del año 2005, es un juego con una particular mezcla de batallas espaciales de disparos (shoot ‘em up) con desplazamiento lateral y exploración planetaria, desde una perspectiva cenital. Además de esto, la cereza se encuentra en el género RPG dentro de dicha exploración, que brinda encuentros aleatorios donde toman lugar las batallas espaciales para derrotar una determinada cantidad de enemigos, ganar experiencia y subir nivel.
Básicamente es un shooter/RPG, donde tomamos el rol de Ian Recker, piloto de la Federación Terrestre Aliada, quien se infiltra en el Imperio Krill como agente doble en un último intento por salvar a la humanidad de su ataque. Recker debe colaborar tanto con humanos como con los Krill, explorando seis planetas con un parásito alienígena que lo puede teletransportar al espacio para pilotear naves y combatir enemigos. De ahí la explicación de los encuentros aleatorios, que eran excesivos en su forma original.
Hay diferentes tipos de armas, disparos y efectos por coleccionar, pero Sigma Star Saga DX actualiza el mapa ayudando a señalar hacia dónde dirigirse en los segmentos exploratorios. Como los encuentros aleatorios se redujeron casi que a la mitad, la experiencia a ganar se aumentó por cada batalla. Completamente justificable.

El ‘sprite’ del personaje principal puede parecer muy grande para la pantalla, pero la mejora yace en su velocidad de desplazamiento y disparo –al igual que en el «modo nave»–. El arte de pixeles, como es característico en WayForward, es de una calidad notable para los 32-bit de GBA y los colores resaltan tanto en la pantalla LCD de entonces como en las más modernas. No es una historia particularmente ambiciosa, pero lo que hace especial a Sigma Star Saga DX es esa mezcla jugable que podría decirse única en el ecosistema de géneros.
Además de las mejoras enlistadas, se trata del mismo juego en un menú del Carbon Engine con una canción adicional, arte conceptual y banda sonora; por lo menos en la versión digital, porque también recibió versión física en cartucho de GBA que por supuesto solo contiene el juego. Sin embargo, un problema de omisión deja entredicho lo que debía ser un relanzamiento para celebrar los 20 años del título para Game Boy Advance.

El caso de mGBA y Sigma Star Saga DX
Sigma Star Saga DX utiliza el emulador mGBA, disponible bajo la licencia MPL 2.0, lo que significa que cualquiera puede usar una versión sin modificar del emulador, solo dando crédito y proporcionando un enlace a la fuente. Tras el lanzamiento de Sigma Star Saga DX, se descubrió que mGBA se estaba utilizando sin ninguna mención al respecto en los créditos del juego.
Vicki Pfau «Endrift», desarrolladora de mGBA, recurrió a redes sociales para escribir a Limited Run Games, distribuidora de la versión física de Sigma Star Saga DX y creadora del Carbon Engine. Endrift después hizo algunas aclaraciones importantes, indicando que WayForward Technologies es el distribuidor digital y que Mighty Rabbit también participó con dicha compañía en el desarrollo de esta nueva versión. Ni Limited Run Games ni WayForward respondieron a la prensa sobre esta situación, lo cual es lamentable por parte de estudios reconocidos.
Frank Cifaldi, de la Video Game History Foundation, se refirió igualmente a un incidente que salió a la luz en 2021, en el que se descubrió que Medarots Classics Plus utilizaba el código de mGBA sin ningún reconocimiento ni crédito. Se cree que esto fue obra de un subcontratista y se resolvió posteriormente cuando se informó al desarrollador y distribuidor Imagineer.

WayForward publicó después una actualización de Sigma Star Saga DX en Steam con el crédito a mGBA, lo que llevó a Endrift a compartir el anuncio de un posible acuerdo privado. No es la primera vez que Limited Run Games es culpada de usar emuladores sin permiso –aparte de múltiples controversias con versiones físicas como 3DO, USB, NES, GBA–, pues PCSX-Rearmed fue usado en el Carbon Engine sin esclarecer las partes modificadas para el lanzamiento de Tomba! Special Edition.
El caso agotante y conclusión, es que este tipo de prácticas dejan mucho que desear, aún si decidieran hacer lo correcto solo hasta después de lanzado el juego y que explotara toda la polémica con mGBA. Desconocemos si Vicki Pfau recibió alguna compensación, pero el hecho que WayForward se lucrara de Sigma Star Saga DX desde un año atrás con las reservas abiertas del juego, es suficiente para identificar una «mala praxis». De esta manera, sinceramente, no tengo motivación alguna para calificar concienzudamente la versión DX de Sigma Star Saga, siendo una pena que sea el que «pague los platos rotos».
Reseña hecha con una copia digital de Sigma Star Saga DX para Nintendo Switch brindada por WayForward Technologies y originalmente lanzada sin crédito al emulador mGBA desarrollado por Vicki Pfau «Endrift».



