Aunque algunos juraban que los NFT iban a ser el futuro de los videojuegos, resultaron siendo el fracaso que todos los que tenemos un mínimo de sentido común sabíamos que iban a ser. Hoy en día, nadie habla de ellos excepto para burlarse y sus promotores dieron el salto a las IAs. Es por eso que resulta tan absurdo descubrir que en pleno 2024, Ubisoft muy calladito haya sacado un juego ‘blockchain’ llamado Champions Tactics: Grimoria Chronicles.
Pueden ver el tráiler de este condenado proyecto a continuación. Noten que fue publicado en el canal propio del juego y no en la de Ubisoft, además de evitar mencionar su relación con los NFT y la tecnología ‘blockchain’.
Champions Tactics: Grimoria Chronicles es un RPG multijugador competitivo en el que cada jugador pone en el tablero piezas NFT que representan a sus guerreros para enfrentarlos con los de otros jugadores. Aunque es posible jugar sin comprar las figuras —las cuales cuestan entre 30.000 pesos y… ¡¡250 millones de pesos!! (sí, en serio)— de todos modos es necesario tener una cartera blockchain para poder siquiera registrarse.
La noticia obviamente causó desconcierto, burlas y hasta furia en la comunidad videojugadora, que no dudan que este título fue «lanzado para fracasar» porque a nadie le importan ya los NFT. Sin embargo, hay algunos pocos que parecen creer que esta es una buena idea.
Este ha sido un año terrible para Ubisoft. Aunque han lanzado juegos muy buenos como Prince of Persia: The Lost Crown y Star Wars Outlaws, no han cumplido las expectativas de ventas. Tuvieron que aplazar el esperado Assassin’s Creed Shadows y sus acciones bajaron tanto que los inversionistas están pidiendo que vendan la empresa. En este escenario, lanzar un juego con elementos tan impopulares como este parece una locura. Lo más probable es que estaban obligados contractualmente a lanzarlo a pesar de que sabían que va a fracasar.

Este no es el primer intento de poner NFT en un juego por parte de Ubisoft. En 2022 agregaron elementos de ‘blockchain’ a Ghost Recon Breakpoint, pero fueron un sonado fracaso. Parece que no aprendieron la lección.


