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Skul: The Hero Slayer – Reseña

La moda de los ‘roguelite’ sigue fuerte con el último juego de SouthPAW Games. Esta es nuestra reseña de Skul: The Hero Slayer.

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En los últimos años, el género ‘roguelike’ ha ganado gran popularidad. Aunque esta clase de juegos han estado presentes desde 1980, fue a finales de la primera década del nuevo milenio que el género vio su primer renacimiento. No obstante, el género ‘roguelike’ ha tenido un ‘boom’ en los últimos 6 años. El año pasado, alcanzó su último apogeo con el lanzamiento de Hades. Tan positiva fue la recepción del último juego de Supergiant Games que ganó varios galardones a juego del año, incluyendo el Poporo de Oro 2020. Ahora, si bien nadie negará que Hades es un excelente ‘roguelike’ —o ‘roguelite’, en el caso que deseen ser más específicos—, no hay razón por la cual deba convertirse en la plantilla de este género a futuro.

Parte del encanto del género proviene de la variedad de juegos que comprende. Si bien hay unas «reglas», West of Dead es completamente diferente a Okhlos y estos dos no tienen que ver con Spelunky 2 ni Pokémon Mystery Dungeon. Es refrescante saber que hay varias formas de hacer un ‘roguelike’. Ahora, lo anterior no quiere decir que no se pueda combinar lo mejor del género. Tal es el caso de Skul: The Hero Slayer, el último juego de la mano del estudio coreano SouthPAW Games.

La historia de Skul: The Hero Slayer pone a los jugadores en una situación peculiar. Ambientado en un mundo de fantasía, los jugadores toman control del esqueleto homónimo: el miembro más joven de la armada del rey demonio. Si bien los conflictos entre humanos y demonios no son una novedad, el título comienza con un asalto combinado del ejercito imperial y los aventureros que termina diezmando las fuerzas demoniacas. Al final, los únicos que quedan son Skul y la misteriosa Bruja.

Tras una derrota a manos del Primer Héroe, los jugadores comenzarán su aventura en las ruinas del castillo del secuestrado rey demonio. Para encontrarlo y descubrir más sobre el pasado de Skul, tendrán que abrirse paso a través de cinco niveles. Si bien esta tarea no resulta tan fácil como suena, Skul cuenta con una habilidad peculiar.

Después de aprender a saltar, esquivar y atacar, los jugadores son introducidos a la principal mecánica de Skul: el sistema de cabezas. A lo largo de la aventura, el protagonista puede equiparse hasta dos cabezas. Estas pueden intercambiarse en tiempo real por medio de un ataque de relevo. Dependiendo de cuál tenga puesta, Skul tendrá estadísticas y habilidades únicas. En la medida que sean más raras, sus efectos serán mejores… en teoría. Por el momento, hay un total de 35 cabezas en Skul: The Hero Slayer. Estas se clasifican en tres tipos: poder, velocidad y balance.

Skul The Hero Slayer reseña crítica review análisis

En un principio, estas cabezas solo pueden obtenerse en puntos de descanso o al final de los mapas. Sin embargo, a medida que se avance en la aventura, los jugadores tendrán la habilidad de hacerse hasta con dos cabezas en el castillo del rey demonio.

Ya que hay cabezas inherentemente mejores que otras, los jugadores son incentivados a cambiarlas de forma constante. Por fortuna, las cabezas descartadas tienen una utilidad. Estas pueden destruirse para obtener fragmentos de hueso, moneda que sirve para mejorar las cabezas. Ahora, cabe señalar que —si bien todas las cabezas son viables para superar el juego— Skul: The Hero Slayer claramente incentiva utilizar cabezas de tipo velocidad o balance. Esto se debe a que la mayoría de batallas —sobre todo las de jefe— favorecen el uso constante de acciones evasivas.

Ahora, las cabezas no son el único factor por medio del cual los jugadores pueden personalizar a Skul. Hay otros objetos que podrá recolectar en su aventura.

Ya que es un ‘roguelite’, los mapas de Skul: The Hero Slayer son generados de forma aleatoria. Para hacer frente a los diferentes tipos de enemigos, cada uno con un patrón de ataque muy claro, los jugadores deben acostumbrarse intercalar el atacar y esquivar. Esto se debe a que, sobre todo al principio de la aventura, conseguir salud en medio de un nivel no es fácil y, como se mencionó, el juego no incentiva el crear ‘builds’ tanque o con un enfoque en poder. La única forma garantizada de recuperar salud son los puntos de descanso. Sin embargo, esta recuperación nunca es gratis.

Al derrotar enemigos, hay una probabilidad de que suelten oro. Esta no es la única forma de obtenerlo. Al final de un mapa, los jugadores podrán encontrar grandes sumas de oro. Adicionalmente, algunas veces podrán seleccionar entre dos mapas. El que tenga la puerta más ornamentada ofrecerá más recompensas. El oro recolectado puede utilizarse en los puntos de descanso para comprar tesoros, que conceden bonos pasivos; quintaesencia, que funciona como como un habilidad activa; y curación. Ahora, los tesoros y la quintaesencia pueden conseguirse de otras formas.

Skul The Hero Slayer reseña crítica review análisis

Al final de un mapa, existe la posibilidad de que los jugadores sean recompensados con una quintaesencia o un tesoro. Ya que estas recompensas son aleatorias, cada intento es diferente al anterior. Esto previene que Skul: The Hero Slayer se vuelva monótono. Sin embargo, a medida avancen, los jugadores tienen más libertad a la hora de elaborar una ‘build’ a su medida. Al fin y al cabo, llegará un punto en el que lo más conveniente es descartar tesoros para dar espacio a otros mejores.

Por supuesto, al ser un ‘roguelite’, Skul: The Hero Slayer es una experiencia de «ensayo-error». Ya sea por no recibir una «buena mano» o no estar familiarizados con los patrones de ataque de un jefe, los jugadores caerán decenas e incluso cientos de veces. Esto los enviará nuevamente al castillo del rey demonio y hará que pierdan su oro, fragmentos de hueso y calaveras. Sin embargo, no importa cuantas veces mueran, los jugadores siempre mantendrán una moneda: Cuarzo Oscuro.

A diferencia del oro y demás objetos, el Cuarzo Oscuro solo puede conseguirse al derrotar enemigos. Al comienzo de cada intento, Skul puede visitar a la Bruja e invertir el Cuarzo Oscuro recolectado para comprar mejoras permanentes. Estas van desde aumentos de salud y ataque hasta mejoras a tipos específicos de calaveras. Si bien no es original, este sistema permite que Skul: The Hero Slayer tenga una curva de dificultad consistente. De esta forma, la experiencia nunca se vuelve tediosa y da a los jugadores la esperanza de que “este intento será diferente al anterior”.

Como si el sistema de Cuarzo Oscuro y la cantidad de variables en cada partida no fuera suficiente, Skul: The Hero Slayer también brilla por su presentación. Su encantador estilo ‘pixel art’ —que no escatima a la hora de dar expresividad al protagonista y varios NPC, los cuales revelan más sobre la mitología del juego e incluso ofrecen bonos— es complementado por una vibrante banda sonora.

Skul: The Hero Slayer
8.3/10 Nota
Lo que nos gustó
- Una encantadora presentación, tanto visual como sonora.
- La experiencia de juego nunca se vuelve monótona.
- 100% localizado al español.
- El sistema de Cuarzo Oscuro ayuda a que la balanza se vaya inclinando a favor del jugador.
Lo que no nos gustó
- De vez en cuando, el jugador puede recibir una "mala mano". Esto se debe a que el juego incentiva utilizar cabezas que tengan buena movilidad.
En resumen
Si bien no goza de una característica verdaderamente original y el sistema de cabezas sufre de un pequeño problema de desbalance, Skul: The Hero Slayer es un título que junta lo mejor del género 'roguelite' para crear una experiencia siempre fresca. La cantidad de variables en la forma de calaveras y demás objetos hace que cada intento sea único y ofrece la posibilidad de hacer toda clase de 'builds'. No menos importante, el sistema de Cuarzo Oscuro recompensa la perseverancia de los jugadores al conceder que ganen una ventaja después de cada derrota.

Reseña hecha con una copia digital de Skul: The Hero Slayer para Steam brindada por Neowiz Games.

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