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Star Wars: Squadrons – Reseña

El espíritu de los juegos de X-Wing todavía vive.

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Sabemos que la actual generación de juegos de Star Wars no comenzó con buen pie. Battlefront decepcionó por su falta de contenido y de profundidad, mientras que el lanzamiento de su secuela fue un desastre debido a sus controversiales microtransacciones.

Durante mucho tiempo, quisimos que Disney le quitara la franquicia de las manos a EA, pero las cosas comenzaron a cambiar. Battlefront II sufrió cambios que lo convirtieron en un muy buen título y Jedi: Fallen Order resultó ser una agradable sorpresa. Ahora llega Star Wars: Squadrons y estamos deseando que continúe con esta tendencia positiva.

A diferencia de los más recientes juegos de la saga, Squadrons no es un simple juego de acción. ¿Recuerdan los combates espaciales de Battlefront II? Pues mejor vayan olvidándose de ellos porque este ‘juego de naves’ es muy, muy diferente.

Es posible que muchos de ustedes, cuando piensen en un juego de naves de Star Wars, tengan en mente títulos como la trilogía Rogue Squadron o las secuencias en juegos de acción que nos permiten controlar una X-Wing o el Halcón Milenario. En esos juegos no hay que preocuparnos por mucho más que apuntar y disparar. Su profundidad no va mucho más allá de pensar cuándo soltar el gatillo para evadir un enemigo o cambiar el láser por un misil.

Star Wars: Squadrons se aleja de esa filosofía tan arcade. No es el heredero de los Rogue Squadron, sino de la saga X-Wing. Esos juegos para PC —sobre los que pueden leer aquí— son simuladores puros y duros. Eso significa que tratan de representar de la forma más fiel posible lo que sería estar detrás de los mandos de un X-Wing o un Tie Fighter en medio de un enfrentamiento.

Como ya dijimos, en Star Wars: Squadrons no basta con buscar un enemigo con la mira y disparar. Tenemos que ajustar la velocidad para mantenernos en su retaguardia o interceptarlo. También hay que distribuir la energía entre motores, armamento y escudos de acuerdo a cada situación.

No olviden que los escudos frontales y traseros también se deben administrar manualmente y hay que tener un ojo en el estado de la nave para ordenar a nuestro droide que la repare si es necesario. Mientras tanto, damos instrucciones a nuestro escuadrón. ¡Y no olviden estar pendientes del radar!

Y esto solo aplica para ciertas naves de la Nueva República. Otras naves y los cazas del Imperio tienen sistemas diferentes.

Star Wars: Squadrons reseña

Sí, es mucho, pero funciona a la perfección. Tenemos que ponernos en un estado mental adecuado a la hora de jugar porque la concentración no nos puede fallar. De otro modo, nos vamos a estar preguntando por qué esa nave logró evadirnos tan fácilmente, solo para descubrir que no redujimos manualmente la velocidad a la hora de girar.

No es difícil adivinar qué pasaría si decidimos lanzarnos contra una nave insignia y olvidamos enviar toda la energía al escudo frontal. Es abrumador al comienzo, pero una vez logramos dominar estos sistemas, vamos a cumplir ese sueño de infancia de convertirnos en pilotos de La Guerra de las Galaxias, sobre todo si usamos unas gafas de realidad virtual.

Afortunadamente, Star Wars: Squadrons hace un buen trabajo explicando todas estas mecánicas en su campaña. De hecho, hace énfasis en lo recomendable que es jugar el modo historia antes de lanzarnos a los modos multijugador.

La historia no es nada del otro mundo, pero es efectiva y fácilmente podría haberse convertido en una novela del viejo Universo Expandido. La mayoría de la trama se desarrolla después de la muerte de Palpatine, con un Imperio tratando de reagruparse sin un liderazgo firme. En el centro de esto se encuentra Lindon Javes, un ex-imperial que se unió a los rebeldes, y la Capitana Terisa Kerrill, alumna de Javes que sirve como Capitana en un Destructor Estelar y busca venganza contra su antiguo maestro por traicionar al Imperio.

Star Wars: Squadrons análisis

Controlamos a un escuadrón de cada lado del conflicto. Aunque le damos rostro y una voz a nuestros dos personajes, no es nuestra historia. Nuestros compañeros sí tienen personalidades y trasfondos interesantes de los que podemos enterarnos al charlar con ellos entre misiones. Algunos resultan bastante agradables.

El desarrollo —en el que, en un giro novedoso, es la Nueva República la que se encuentra creando una súper arma— encaja bastante bien en el universo Star Wars y tiene algunos cameos interesantes, como cierto personaje de una serie animada y una prominente almirante de las novelas. Es una lástima que su final resulte un poco inconcluso, sobre todo para el lado del Imperio.

Insistimos en que es recomendable terminar la campaña de Star Wars: Squadrons —que dura entre 8 y 10 horas— antes de saltar a los modos multijugador, a los que podemos acceder tras jugar el prólogo de la historia. Además de aprender a dominar las mecánicas, allí descubriremos las diferencias entre los tipos de naves.

Estas pueden ser equilibradas máquinas de Combate (X-Wing y Tie Fighters); veloces, pero poco resistentes Interceptores (A-Wing y Tie Interceptor); Bombarderos lentos, pero devastadores (Y-Wing y Tie Bomber); o útiles naves de Soporte (U-Wing y Tie Reaper). Además, podemos personalizarlas con diferentes motores, escudos y armamento que les dan diferentes posibilidades.

Star Wars: Squadrons crítica

A la hora del multijugador podemos optar por Combates Espaciales, en los que simplemente nos enfrentamos cinco contra cinco. El ganador es el primero en lograr 30 bajas o el que más consiga en 15 minutos. Una vez lleguemos al nivel 5, podemos unirnos a las épicas Batallas de Flotas. En estas comenzamos buscando un número determinado de bajas para poder avanzar en el campo de batalla hasta las naves capitales de los rivales. Tras destruirlas podremos atacar su nave insignia. Se trata de un modo de juego muy estratégico en el que la combinación de tipos de naves y la coordinación que tengamos con nuestro escuadrón resulta crucial.

Este es uno de esos juegos que cambia completamente dependiendo si jugamos con amigos o no. Aunque es posible enviar instrucciones visuales a los compañeros en medio del combate, no se compara a estar en comunicación directa por chat de voz solicitando apoyo, cobertura o indicando puntos débiles en la formación de los rivales. Además, así evitamos un problema que tiene actualmente el emparejamiento del juego. Este puede ponernos en partidas con jugadores que tienen un nivel muy superior o muy inferior al nuestro, creando algo de frustración.

Participar de las partidas, subir de nivel y cumplir con desafíos diarios nos recompensa con Créditos y Gloria. El primero sirve para adquirir nuevas partes para las naves, como disparos más poderosos o un motor que acelere más rápido. Con Gloria podemos acceder a una buena cantidad de elementos cosméticos. Estos van desde nuevos rostros, cascos y uniformes para nuestros pilotos hasta toda clase de decoraciones y hologramas para las cabinas de las naves.

Al leer esto, seguramente muchos pensaron en microtransacciones, pero este juego no tiene ninguna. La única forma de conseguir Gloria y elementos cosméticos es jugando. De hecho, EA ya dijo que no piensa crear DLC ni agregar elementos extra a Star Wars: Squadrons. Esto es bueno, pues se deshace de elementos que pueden llegar a ser predatorios. Por otro lado, ya hay jugadores que están haciendo campaña para que conviertan este título en un ‘juego-como-servicio’ y agreguen más mapas, decoraciones y modos de juego.

Definitivamente nunca estamos satisfechos con nada.

Star Wars: Squadrons
8/10 Nota
Lo que nos gustó
-Ambientación de la saga recreada a la perfección.
-Las mecánicas son exigentes, pero muy satisfactorias.
-Buenas recompensas que no dependen de microtransacciones.
-Cameos y referencias al Universo Expandido de Star Wars.
Lo que no nos gustó
-Su complejidad puede ahuyentar a muchos jugadores.
-El emparejamiento no siempre te pone con jugadores del mismo nivel.
-La historia queda algo inconclusa, sobre todo por el lado del Imperio.
En resumen
Star Wars: Squadrons era el juego de Star Wars que necesitábamos. Uno que llena el hueco dejado por la saga X-Wing y nos ofrece toda la complejidad y profundidad de un verdadero simulador de combates espaciales. Sin embargo, no es un juego para todo el mundo. Ni siquiera para todos los fanáticos de la franquicia. El nivel de dedicación que requiere aprender a manejar todas sus mecánicas y ser competente en un combate es realmente alto. Sin embargo, si su sueño es sentirse como verdaderos pilotos de una X-Wing, es un esfuerzo que vale mucho la pena, sobre todo si tienen amigos con los que formar un escuadrón.

Reseña hecha con una copia digital de Star Wars: Squadrons para PlayStation 4 brindada por EA.

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