Ya he expresado muchas veces lo feliz que me hace que los estudios independientes estén abrazando el género del survival horror clásico. Por más que disfrute de los Resident Evil y Silent Hill modernos, siempre he extrañado la experiencia que me daban las primeras entregas de esas sagas y títulos indies como Crow Country, Heartworm y Sorry We’re Closed me han dejado muy satisfecho.
Entre todos esos juegos ‘estilo retro’ siempre destaqué Tormented Souls. No solo porque es hecho en Chile y me da mucha alegría que se estén haciendo juegos de este género con tanta calidad en Latinoamérica, sino porque creo que es el que mejor representa el espíritu de los survival horror de comienzos de siglo. Ahora tenemos su secuela y honestamente Tormented Souls 2 es uno de los mejores ‘survival horror’ he jugado, superado solamente por el excelente ‘remake’ de Resident Evil de 2002.
Caroline rescató a su hermana de los horrores de la mansión Wildberger en los eventos del primer juego, pero la pesadilla no ha terminado. Buscando una solución para los eventos sobrenaturales que rodean a Anna, la lleva a un convento en una villa remota del sur de Chile donde supuestamente la pueden tratar, pero todo era una trampa y ahora están a merced de un culto que quiere usar sus poderes con un propósito misterioso.
Lo que más aprecio de Tormented Souls 2 —y es algo que también definió a su predecesor— es la “pureza” de sus elementos de ‘survival horror’. Su estética retro inspirada en la sexta generación de consolas es un reflejo de su filosofía jugable. Su propósito es hacernos sentir que estamos jugando a un clásico de hace 25 años, algo que logra a la perfección. Usa elementos “anticuados” como los controles de tanque y recursos limitados para salvar la partida y aunque quienes no quieran lidiar con ellos pueden evitarlos —usando controles modernos o la dificultad más fácil— hay cierto encanto en esas ideas que tantos otros desecharon.
Esto no es solo nostalgia, es una “fricción” que hace que el juego sea más tensionante e interesante. Saber que podemos quedarnos atascados si agotamos las limitadas municiones o los objetos curativos agrega un nivel de tensión que hace que la experiencia sea más atrapante. Explorar se vuelve una cuestión de mucho cuidado porque podemos terminar gastando recursos innecesariamente, pero también resulta muy satisfactoria si encontramos un arma especialmente poderosa o un documento que aclara el misterioso ‘lore’. El equilibrio entre el riesgo y la recompensa que maneja este juego es excelente.

Esos niveles de tensión son apoyados de forma maravillosa por la excelente ambientación que tiene, probablemente la mejor que he visto en un juego de terror ‘estilo retro’. No se debe solo a los lúgubres escenarios del convento, la escuela, el cementerio y demás zonas que recorremos en Tormented Souls 2, sino a los ángulos de cámara tan cinematográficos y al excelente uso del sonido que nos mantiene en vilo por si escuchamos a un enemigo en las cercanías. La banda sonora también aporta lo suyo y —siguiendo las enseñanzas de los Resident Evil— resulta todo un alivio entrar a una habitación y escuchar la lenta y agradable melodía que indica que estamos en un lugar seguro donde podemos guardar la partida.
Pero aunque la ambientación es genial, la verdadera estrella del juego son los puzles. El primer Tormented Souls se destacó por una colección de acertijos muy interesantes que nos obligaban a analizar a fondo las pistas y devanarnos un poco el cerebro, pero los de esta secuela elevan aún más el listón. Tenemos puzzles verdaderamente diabólicos que no solo requieren pensamiento creativo, sino conocimiento externos al juego. Los acertijos nos piden conocer sobre mezclas de colores, ajedrez, geometría y hasta un poco de astronomía. He visto a algunos jugadores quejarse de esto, pero a mi me encanta que un videojuego nos pida usar nuestro enciclopedismo o investigar algo que no sabemos sobre el mundo.




Yo estoy presentando todos estos elementos de una forma muy positiva, pero entiendo que para algunos jugadores pueden resultar frustrantes. Todo esto combinado —los recursos limitados, la agobiante ambientación y la dificultad de los puzles— puede abrumar a cualquiera, pero ese es el caso. Hay quienes buscamos esa sensación de sentirnos abrumados en un videojuego porque resulta aún más satisfactorio salir victoriosos. Si ustedes son de los que creen que ya hay demasiada presión en el mundo real como para buscarla en un ‘hobby’, tal vez no disfruten la experiencia.
Incluso yo que estaba desesperado por una experiencia como ésta encontré elementos que no me gustaron tanto. Aunque la historia de Tormented Souls 2 me gustó mucho y aprecié que use elementos de crítica religiosa, tiene demasiados elementos forzados que no encajan en el desarrollo. Descubrir poco a poco el ‘lore’ detrás del culto funciona muy bien cuando leemos los documentos o analizamos la narrativa ambiental, pero los diálogos no están bien escritos y las mediocres actuaciones de voz (en inglés) no ayudan. Es posible que lo ‘cheesy’ que resultan sea una especie de homenaje a lo malo que era este mismo elemento en los juegos viejos que lo inspiran, pero eso no me parece una buena justificación.
Las animaciones de los personajes también son otro aspecto en el que el juego deja bastante que desear, pero no es algo realmente grave.

También tuve que lidiar con algunos ‘bugs’ molestos, como secciones en las que Caroline se quedaba atascada por unos segundos o enemigos con comportamiento errático. He leído que algunos jugadores han encontrado errores que les impiden avanzar. Estoy seguro que Dual Effect está trabajando en parches que solucionen estos problemas, pero es una lástima que hayan manchado el lanzamiento del juego.
Esos ‘bugs’ y problemas en la narrativa son un poco decepcionantes, pero no afectaron el amor que sentí por Tormented Souls 2. Me atrapó por completo y recordó todas las razones por las que los primeros Silent Hill, Resident Evil y Fatal Frame se convirtieron en unos de mis juegos favoritos de todos los tiempos. ¡Además me llenó de orgullo Latinoamericano! Es —junto a 31 Minutos, Stephanie Vaquer, Pedro Pascar y Condorito— una de las mejores cosas que Chile le ha dado al mundo.
Reseña hecha con una copia digital de Tormented Souls 2 para PS5 brindada por PQube. Este juego también está disponible para Xbox Series X|S y para PC mediante Steam y Epic Games Store.



