He sido fanático del cine de horror toda mi vida. Pasé una buena parte de mi juventud buscando películas de terror raras y ultraviolentas para ver con mi pareja y amigos. Puedo decir que no es fácil perturbarme con una obra de ficción. Sin embargo, Vile: Exhumed logró hacerme sentir inquietud y desagrado con mucha facilidad. Esta creación de la artista Cara Cadáver (Final Girl Games) es tan simple y corta como real y perturbadora.
Este título es una especie de versión expandida o ‘Director’s Cut’ para Steam de Vile, un juego que está disponible en itch.io bajo el modelo de “paguen lo que quieran” y que nos pone ante una falsa interfaz informática que debemos usar para descubrir la historia. Esta ha resultado ser una forma narrativa supremamente interesante y hay cada vez más juegos así, pero ninguno de los que he visto resulta tan crudo como este.
El computador que analizamos en Vile: Exhumed era de comienzos de las década de los 2000 —cuando las comunidades en Internet ya se habían establecido como parte importante de nuestras vidas— y pertenecía a un hombre de 29 años aficionado al cine ‘gore’ y el horror. Está obsesionado con una actriz porno que se hacía llamar Candy Corpse y que de un momento a otro se retiró sin dar muchas explicaciones.
El juego consiste en explorar los archivos de un computador y sacar información para descifrar las claves de cuentas de correo electrónico, de foros de internet y de carpetas encriptadas para desvelar una aterradora trama sobre mujeres desaparecidas. La jugabilidad es bastante simple e intuitiva. Solo tenemos que poner atención a lo que leemos y seguir las “pistas” que nos dan para descubrir las contraseñas necesarias para adentrarnos más y más en la mente enfermiza de este personaje. Algunos acertijos son más complicados y hay secretos ocultos que solo aquellos que damos clic en todas partes podremos encontrar, pero llegar al “final” no es complicado y podemos ver los créditos en alrededor de media hora.
Pero no crean que todo acaba ahí. Una vez descubrimos los primeros secretos sobre el dueño del computador podemos seguir indagando para encontrar cosas aún más perturbadoras y aprender cuál fue el destino de las mujeres desaparecidas. Yo creo haber resuelto todo el misterio tras jugar por un par de horas, pero aún así me quedaron logros por desbloquear. Quiero regresar a Vile: Exhumed para ver qué más me oculta, pero tengo que ser sincero, no quiero saber qué más hay allí. No es que el juego sea malo, es que lo que descubrí me hizo sentir enfermo.

Como crítico que soy, me siento perfectamente capaz de discernir la realidad de la ficción. Se que las fotos y videos que encontré escondidas en las carpetas encriptadas del juego no son más que sangre falsa y maquillaje, pero aún así me impactaron. El tono de la historia y los elementos visuales ‘lo-fi’ le dan un realismo aún más desagradable que el de las violentas películas de terror de bajo presupuesto que suelo ver. Había una parte de mi cerebro que estaba convencida de haber encontrado un filme snuff real.
Como dice la misma publicidad de Vile: Exhumed, aquí no hay metáforas ni sutilezas. Es una historia de hombres haciendo cosas horribles a mujeres simplemente porque pueden hacerlo. Pero es ficción… ¿verdad? Los mensajes que encontramos en el juego sobre las cosas que estos hombres quieren hacerle a las mujeres, la forma como las objetifican y se creen con derecho a acceder a sus cuerpos no se diferencian en lo más mínimo de los comentarios que vemos hoy en día en redes sociales. Aunque no es exactamente una historia real, es una historia MUY real.
Lo más perturbador de todo es lo familiar que me resultó todo lo que veía. Las películas mencionadas —Spider Baby, The Driller Killer, etc— son films que yo vi y disfruté en su día. Las chicas con estilo ‘goth’ que presenta el juego son la clase de mujeres que me atraían cuando era joven. No quiero pensar que habían posibilidades de que mi vida hubiera seguido otro camino y que me hubiera convertido en un hombre horrible y misógino como los que presenta Cara Cadáver en su obra.

Por un momento también llegué a pensar que Vile: Exhumed estaba criticando el horror y el ‘gore’, culpándolos de crear una generación de hombres que ven a las mujeres como una fantasía sexual y violenta. Pero no es así. Usar al cine, los videojuegos, los cómics o lo que sea como una excusa para justificar los horrores de los que las personas son capaces es un chivo expiatorio más. Puedo equivocarme, pero creo que la autora del juego disfruta de esa clase de películas tanto como yo y en parte eso es lo que la llevó a crear esta obra.
La otra parte es, obviamente, denunciar la cultura machista y misógina que desgraciadamente encontramos en todas partes. La experiencia del juego me hizo pensar en la conocida frase de Margaret Atwood “Los hombres temen que las mujeres se rían de ellos. Las mujeres temen que ellos las maten”, la cual es una clara muestra de lo diferente que es para alguien del otro género interactuar con alguien en internet, simplemente salir a la calle o arriesgarse a una cita con un desconocido.
Estas reflexiones se están poniendo pesadas, así que volvamos a hablar del juego en sí. Por más impactante que haya sido Vile: Exhumed, hay muchos elementos en su experiencia de juego que me parecieron deficientes. Lo que más me molestó es que no permite salvar ningún elemento de la partida. A pesar de ser una experiencia corta, resulta torpe tener que poner las mismas contraseñas en cada nueva partida si queremos descubrir algo nuevo. Ni siquiera la herramienta para tomar notas que tiene el mismo juego salva lo que escribimos en ella.

A pesar de su control intuitivo, el “sistema operativo” que usa el computador que exploramos es demasiado extraño en su lógica. Es anacrónico incluso para ser tecnología de finales de los años 90 y a veces parece que estuviéramos trabajando con un equipo de al menos una década antes. Los acertijos no son especialmente interesantes. La mayoría se reducen a «buscar una respuesta en otra parte» y los que requieren algo de lógica o investigación tampoco son muy intrincados.
El género de explorar un computador o una red ya lleva varios años y tiene grandes exponentes como Hypnospace Outlaw, pero Vile: Exhumed decide ignorar muchas de las excelentes ideas de manejo de interfaz que tienen estos títulos. No me cabe duda que en parte es para mantener el tono opresivo y ‘lo-fi’, pero hay otras que no tienen explicación.
Vile: Exhumed definitivamente NO es un juego que pueda recomendar a todo el mundo. Es demasiado perturbador y obtuso a propósito. Sin embargo, lo que muestra es una realidad que no se puede esconder. Hay incontables mujeres que están sufriendo por culpa de hombres que han crecido viéndolas como un objeto de deseo y abuso. Eso es algo contra lo que hay que seguir luchando y aunque Cara Cadáver no ofrece una solución en su obra, si muestra el terrible extremo al que puede llegar esta situación.
Reseña hecha con una copia digital de Vile: Exhumed para Steam provista por DreadXP.



