Como fue debidamente anunciado por Nintendo, finalmente está disponible la aplicación de Virtual Boy para miembros de Nintendo Switch Online + Expansion Pack en consolas Switch y Switch 2. Para poder jugarlo apropiadamente, necesitas tener un visor de plástico por $100 USD que imita a la consola original o uno de cartón por $25 USD, medianamente más económico. En cualquier caso, son costos adicionales al de la suscripción del servicio en línea de Nintendo –que anualmente y con una «familia» de ocho no sale tan costosa–, que un usuario común no debería tener que pagar para poder jugar.
Como se supone que se trata de replicar la experiencia original de la consola más vituperada de Nintendo y con catastróficas ventas –incluso para su país de origen–, es obligatorio contar con alguno de estos nuevos visores, ya que la pantalla está dividida en dos segmentos para desplegar el 3D estereoscópico de tonalidad rojiza, una vez se ubica el sistema en los cascos. Incluso el kit VR de Labo es compatible con la nueva aplicación de Virtual Boy.

¿Qué pasa si no tenemos ninguno de esos lentes oficiales? Pues vemos dos «minipantallas» en la consola Switch o Switch 2, completamente jugables, pero cada una incluso más pequeña que la pantalla de un Game Boy micro. Al ponerlo en el ‘dock’, un mensaje de error simplemente impide desplegar imagen alguna en el televisor.
Es lamentable que no exista la opción de jugar los títulos de Virtual Boy en Switch / Switch 2 sin 3D, en una sola pantalla y sin necesidad de los visores a la venta. Pero suponemos que ese es el negocio, obviamente. No lo suficientemente justificable, si me lo preguntan. Si ya pagué por una suscripción anual más el Paquete de expansión, lo natural sería poderlo jugar sin invertir en ‘hardware’ extra o un accesorio de cartón.

El catálogo inicial de siete juegos tiene entre ellos al que realmente es el mayor exponente del sistema, Virtual Boy Wario Land. Por los demás no podemos asegurar que plantar el rostro ante la pantalla roja sea la mejor experiencia. La tecnología era insostenible a la vista en 1995 y lo sigue siendo en 2026. No es lo más recomendable para los ojos cuando se trata de videojuegos, donde dedicamos más tiempo de lo habitual que en un examen del oftalmólogo.

Así que por qué no tener la opción de jugarlo en una sola pantalla y sin 3D, ¿aún si eso no representa a la consola menos popular de Nintendo? No fue la mejor decisión hace 31 años, bien valdría la pena ofrecer mejoras de calidad de vida, en lugar de exigir gastar más en un sistema donde la nostalgia definitivamente no es el valor agregado.


