Hace unos días compartimos el reporte de una medida DRM en consolas PS4 y PS5 sobre juegos digitales, que afirmaba requerir la conexión a internet por lo menos una vez al mes para asegurar la propiedad de la licencia y el acceso ‘offline’ a dichos títulos. Esta medida habría tomado lugar desde el pasado 26 de marzo con la última actualización de ‘firmware’ para dichas consolas PlayStation. No aplicada de forma retroactiva, solo para juegos adquiridos después de dicha fecha.
Si bien Sony guardó silencio al respecto sobre la bochornosa situación y válida crítica por parte de los consumidores, por lo menos una parte de ello parecía ser cierto, ya que un vocero de Sony Interactive Entertainment hizo una declaración a GameSpot.
Los jugadores pueden seguir accediendo a sus juegos comprados y jugándolos como de costumbre. Se requiere una sola verificación en línea para confirmar la licencia del juego, tras la cual no se requieren más verificaciones».
Aprovechando el alboroto, al menos una conocida tienda de videojuegos no tardó en pronunciarse al respecto. La cadena de tiendas GameStop publicó un ya eliminado comunicado sobre la situación, enfatizando que este problema no ocurriría si se compraran juegos físicos. Por supuesto, la cadena no tiene la mayor autoridad del caso para hablar sobre buenas prácticas comerciales.
Algunos usuarios afirman que esta medida es para contrarrestar las cuentas en consolas ilegalmente modificadas, que solicitan reembolsos de los juegos comprados, pero posteriormente al cumplir 15 días desde la compra pueden seguir usando el juego sin bloqueo alguno, robando así directamente el producto digital.


